Barbas en remojo

REPIQUE

Mélida Qüenza Ponte
mq0105@hotmail.com  

 

No hay mejor recomendación a los partidos políticos que tener presente el dicho popular “cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”. Hay que tomar las previsiones necesarias para evitar que a la vuelta de algunos meses  -y con mayor seguridad si Hugo Chávez conserva el poder en las elecciones del 7 de octubre- se produzcan decisiones judiciales insólitas que modifiquen arbitrariamente las normas que convengan más al presidente y a su partido de gobierno.

No es nada exagerado lo que estamos señalando, véase la decisión de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha 24 de noviembre de 2011, sobre el caso de Patria Para Todos. Se trataba de una medida cautelar y el tribunal fue más allá al decidir una cuestión de fondo. La acción implicó en términos reales la paralización de la organización política, imponiendo como autoridad única a un triunvirato que está obligado a tomar decisiones por unanimidad a sabiendas que eso es imposible por estar dos de esas personas en una disputa interna y la tercera es extraña al PPT, ¡es una ficha del PSUV!

Repetimos, no es nada exagerado pensar que las aberraciones judiciales en este país conduzcan a un reducido sistema de partidos políticos tutoreados o monitoreados por personeros del oficialismo, creando así una falsa idea de régimen de libertades políticas, diverso y tolerante, montado sobre el chantaje, la manipulación y las presiones que llevaría a algunos a claudicar, a los inescrupulosos a pactar y sacar el mejor provecho de la situación, pero también radicalizaría las posiciones de los sectores que anteponen la ética y la dignidad.

Los ardides de la administración de justicia contra partidos políticos no son nuevos pues los partidos gobernantes utilizaron el poder para incidir en decisiones que desfavorecían a los grupos adversarios, la diferencia es que en los actuales momentos las acciones son más descaradas, no importa lo mal parada que quede la justicia, lo que vale es el mayor daño posible que se cause a los oponentes. Ese es el caso del PPT, con el mayor descaro el oficialismo utilizó un grupo de militantes del PSUV, algunos con varios años de haber abandonado las filas del PPT, para conformar un partido paralelo. Tan anónimo e irrelevante es el grupo que dirigen personajes del PSUV, es que la supuesta asamblea que hicieron para nombrar autoridades fue instalada por el presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Soto Rojas.

También hay que señalar que los errores internos de los partidos facilitan la acción del chavismo. En lo referente a los pepetistas el descuido de no frenar a tiempo la infiltración derechista que creó la confusión que marcó la asamblea nacional del partido el 15 de octubre. La creencia de que un cambio de secretario general, sin estar vencido el período de las autoridades partidistas no traería consecuencias. Fueron esos algunos de los elementos que, hábilmente aprovechados, sirvieron de base para lograr una decisión favorable al partido del presidente Hugo Chávez.

Lo que viene ahora es previsible, la ficha del PSUV en el triunvirato directivo del PPT será la avanzada para apoderarse de la sede del partido. Una segunda etapa vendrá cuando el TSJ emita su decisión sobre el recurso pendiente y como están las cosas nada extrañará que se le otorguen las siglas del PPT al grupo del PSUV para que así se cumpla el deseo presidencial de ver en el tarjetón electoral la tarjeta del PPT con la foto de Hugo Chávez.

Expropiación consumada. ¡Hay que remojar las barbas!            

 
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