CUENTOS CHINOS

JESÚS HERAS – 

No conocemos su origen, pero todos sabemos lo que significa. En el mundo de habla hispana, se entiende como “cuento chino” un relato fantasioso o falso. Y ese es el caso hoy de las Misiones.

Como bien lo recoge Gustavo Coronel, apoyándose en los datos más recientes del BCV, (p. 23), las Misiones, originalmente concebidas como herramienta electoral, y también como mecanismo de sustitución y control progresivo de servicios existentes (la Educación, la Salud y la distribución de alimentos), se han venido a menos.

Son muchas las Misiones pero sólo dos de ellas, Barrio Adentro y Mercal, vienen a la mente de un 70% de la población, con el agravante de que ambas, (tanto como en conjunto aquellas misiones abortadas, olvidadas o semi olvidadas), han perdido gran parte de su efectividad. En el caso de Mercal, de 11,5 millones en 2005, los beneficiarios se han reducido 4,5 millones. También se ha reducido a sólo el 4% el subsidio que aprovechan los que allí compran, de manera que es poquísimo lo que aporta hoy Mercal al presupuesto de las familias que aún sirve. Y en cuanto a Barrio Adentro, ya para el 2009, sus “médicos” sólo atendían al 2,3% de la población, cifra que ha seguido en descenso, con el agravante de que muy poco le llega, según el mismo informe, a los más pobres: “un 90% de los atendidos… están por encima de la línea de la pobreza.”

La otra parte de la historia, también cubierta aunque de pasada por Coronel, tiene que ver con que las Misiones están siendo sustituidas por ayudas en dinero efectivo, provenientes – agregamos nosotros- de un crédito chino que, a su vez, amenaza con arruinar a PDVSA, tal como lo denunció hace pocos días el Diputado Miguel Ángel Rodríguez. Al respecto, agrega Pedro Palma en su columna EL SAQUEO DE PDVSA (p.2) “de los 430.000 barriles diarios que se envían a China relacionados con los préstamos multibillonarios que nos ha otorgado ese país, sólo la mitad genera caja (…) y los fondos… no entran a PDVSA sino directamente a la República (FONDEN)”

En efecto, ese crédito chino por 4 mil millones de dólares, oficialmente destinado al desarrollo de la Industria petrolera,  es otro “cuento chino” porque al hacerle un bypass a PDVSA, está siendo utilizado, no en beneficio de la Industria, sino para las ayudas en dinero efectivo a las que nos hemos referido, y ello con el fin de detener, de cara a las elecciones de octubre 2012, el descenso de popularidad que tanto preocupa al Presidente.

Acá, chino es todo: chino el crédito y chino el cuento.

¿Y la Gran Misión Vivienda? Ese es otro “cuento chino”.  

 
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