Las grandes misiones pueden estar llegando a su fin *

Carlos Ochoa

Carlos Ochoa

La táctica del Presidente Chávez de reciclar y crear nuevas misiones anteponiéndoles el adjetivo “Gran”, está dirigida a conectar la esperanza que generaron estos programas creados por Fidel Castro en el 2003 para el escenario electoral del Referéndum Revocatorio de 2004. En esa oportunidad hay que reconocer que la implementación de las misión “Barrio Adentro” en particular, tuvo mucha aceptación en los sectores populares, y fue decisiva para remontar unos resultados que todavía hoy se cuestionan, pero que permitieron a Chávez afianzarse en el poder, lo que equivale a decir que sin los miles de cubanos manejando negocios petroleros y de alimentos, puertos, notarías, registros, cedulación, seguridad y defensa y por supuesto la atención primaria de salud, ya Hugo Chávez fuese historia.

La intención de “misionar” las políticas sociales se centra en la promoción de una estructura paralela a los entes de gobierno que responda a la figura del líder mesiánico, y no como corresponde a una política social del estado venezolano. Para Chávez es indispensable reforzar continuamente la redención social en su particular interpretación del credo socialista, sin importar cuán desfasadas en la historia puedan estar sus ideas con respecto a la evolución del pensamiento socialista contemporáneo. Como bien afirma Domingo Alberto Rangel,  la inspiración de Chávez y del chavismo tiene más de fascista que de socialista, esto explicaría el manejo que se hace comunicacionalmente de las misiones para fortalecer el  liderazgo carismático de Chávez, sobre el liderazgo legal que reclama la reinstitucionalización del país como salida a la crisis generalizada de los servicios, la economía y la inseguridad ciudadana, por mencionar sólo algunos de los temas que afectan la calidad de vida del venezolano sin distinción de ingreso o sector social.

El descalabro de la mayoría de las misiones ha sido descomunal a pesar de todos los millones que se le han invertido, el propio Chávez se ha referido al estado precario de misiones emblemáticas como Barrio Adentro. Esto lo percibe y lo sufre la gente que siente que la esperanza de inclusión que representaron en su momento estos programas sociales,  no va a producir un cambio importante en sus vidas.

La oferta engañosa de la Gran Misión Vivienda es el talón de Aquiles de Chávez, nadie con cuatro dedos de frente puede creer que este año que aún no finaliza el gobierno construyó y entregó cien mil viviendas que no se ven por ninguna parte.

Las “grandes” misiones pueden estar llegando a su fin.

 



* Título original: Las grandes misiones y las mentiras de Chávez

 

 
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