Santos que te quiero Santos

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”
Escrito para gente inteligente

Llueve y escampa

Ahora entiendo mejor tu agresividad, Águila Uno, y también comprendo a cabalidad porque la tentación de internarte en las tinieblas. Ahora si entiendo porque estarías dispuesto a jugártelas todas, incluso a arriesgar una condena por parte del Tribunal Penal de la Haya. También comienzo a comprender – y eso viene por lo ocurrido esta semana- comienzo a comprender eso de las concesiones al Nuevo Mejor Amigo, al de todos los santos.

De otra parte, me llegan numeritos que aún están por salir. Las cifras son de buena fuente, y me las trajeron encaletadas hasta aquí en el descampado y menos mal que llegaron temprano y se marcharon rapidito… porque después que se fueron se desató otro Cordonazo, no sé si de San Francisco. Al menos así sonaba, y entre trueno y trueno y lluvia y más lluvia, esto por aquí quedó solito e inundado. Tanto que hasta yo, acostumbrado como estoy a estar solo, rodeado de agua y pantano, me sentí desamparado.

Pero en fin, llueve y escampa, truena y deja de tronar, de manera que sólo cuando se acabó ese chaparrón que duró horas, tuve tiempo para analizar las cifras que me habían traído… y para pensar y pensar. Algo que, por cierto, deberían hacer más los políticos y Uds. también, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas.

Con el santo al revés

Me refiero a pensar más. Porque los veo, a distancia, como demasiado preocupados en sus cosas cotidianas y además angustiados por lo que pueda ocurrir, cuando lo que va a ocurrir va a ocurrir y punto. También los observo hasta mirando a distancia a ver que otra angustia más pueden agregar a las que ya tienen, volteando la mirada, por ejemplo, hacia Siria o hacia la Plaza Tahrir en Egipto, o hacia Bruselas donde se dilucida la suerte de la Unión Europea, que esa se arregla sola, sin fijarse en lo que en verdad está ocurriendo aquí mismito, ante nuestros propios ojos.

En fin, se los recomiendo porque por estar viendo para todos lados y después “echándose los palos” para aliviar el estrés, a veces no se fijan en lo que realmente importa. Y en este caso, no he visto a nadie intentando comprender las razones por las que Águila Uno se ha puesto tan agresivo últimamente… o por qué está tan requete amable con el Nuevo Mejor Amigo… ¿No será que todo lo hace porque tiene el santo al revés?

Cacerolas, cacerolas, cacerolas

Cuando Águila Uno se pone agresivo es porque necesita confrontación para coger fuerzas. Yo no sé porque no comprenden que cacerolazos es precisamente lo que quiere provocar Águila Uno con su agresividad para apuntalar un edificio, el suyo, que se está cayendo… Les doy un ejemplo distinto. La política se mueve como la física, no resiste el vacío. Eso lo saben Uds. También saben que de acuerdo a las leyes naturales, de la interacción de fuerzas opuestas se logra equilibrio. ¿No es cierto? Pongamos por ejemplo un avión. Un avión necesita de viento contrario para poder despegar. Entonces ¿por qué no comprenden que caer en un enfrentamiento personal con Águila Uno, solo serviría para que los votantes, en su mayoría, se olvidaran de sus problemas, y se dedicaran a ver el show… mientras Águila Uno se recupera?

Cuidado, pajarracos amigos y pajarraquitas también, comenzando por la pajarraquita María que es nueva en estas lides. Cuidado como caen otra vez en la trampa de confundir la PROTESTA con la PROPUESTA que es lo que el pueblo realmente quiere conocer. Después de Águila Uno, ¿qué me propones tú? ¿Más peleadera? Zaperoco. Yo sé que la PROPUESTA es lo que quiere el pueblo y lo sé porque aquí en el descampado tengo como el termómetro perfecto. No solo por los que me visitan, sino también por los que pasan sin darse cuenta que estoy allí, y hasta con su andar me dicen más que si conversaran conmigo. ¿Cacerolazos? Cuidado, cuidado que es una trampa.

Los numeritos que llegan

Lo que le preocupa más a Águila Uno, como vimos, son los numeritos que a él también le están llegando… que son tan malos que ha llegado a la conclusión que sólo tiene dos opciones, o busca la confrontación a ver si vuelve a reflotar como ha ocurrido cada vez que suenan las cacerolas, o se interna en la oscuridad, no importa cuales sean las consecuencias.

Uds. deben recordar, mi querida bandada, que hace varios meses, cuando Águila Uno no se había dado esa gran subida, subida que logró luego de anunciar la Gran Misión Vivienda, que ya se volvió sal y agua, y ayudado por la narración que nos hizo round a round de su lucha contra el cáncer, entonces, según los numeritos que me llegaban, no había ningún candidato, con nombre y apellido que le pudiera ganar. El había bajado, cierto, pero aún no aparecía ningún rival.

Ahora es distinto. Luego de la caída de las últimas semanas y con el inicio de la campaña de primarias, solo dos de los cinco candidatos no le ganan, los otros tres sí. Veamos: El pajarraco Capriles le gana a Águila Uno por 5, y los pajarracos Leopoldo y Pablo 3. Y lo más grave es que en caso de que Águila Uno ande chueco y no pueda concurrir, cualquiera de los tres le gana al que ponga por casi quince puntos, tremenda paliza.

En la otra orilla

Yo no sé, Águila Uno, quien te va a esperar en la otra esquina, ni siquiera estoy seguro, por tus males, si todavía puedas estar tú en la tuya. Allí observo, según lo me llega, inquietudes. Aunque el orden sigue favoreciendo a los dos gobernadores porque los gobernadores tienen una tribuna natural y mucha visibilidad, aunque los sigue favoreciendo, hay numeritos que sugieren que las cosas pueden emparejarse muy rápido. Por ejemplo, en popularidad, los pajarracos caraqueños, Capriles y López están empatados, los sigue el maracucho. Y como segunda opción, igual, los tres están virtualmente empatados.

Además puede haber una sorpresa que nadie la sospecha. Les doy una clave: La yunta.

De vuelta a la oscuridad

Es este escenario el que lleva a Águila Uno a ponerse agresivo y a internarse en las tinieblas. Saber que el tiempo se acaba lo puede llevar a cualquier acto desesperado y es lo que de ti temo, Águila Uno, porque bien no te hará, ni a ti ni a nadie. Además, prefiero que vivas o mueras tranquilo.

Pero, me pregunto, ¿por qué será eso que me llega del desembarco silencioso de soldados cubanos? ¿Por qué el reporte de reuniones de tu alto mando, Águila Uno, con dos generales cubanos? Y ahora lo de los tanques rusos en Cojedes, algo que reporta la eficiente red de Buenaventura, ¿por qué lo inspeccionan y prueban militares cubanos?

¿Será que en las chiquiticas, no cuentan con el Ejército venezolano?

Claro, ese es el plan B. Todavía, el Plan A son las elecciones. De allí lo de la agresividad y el deseo de escuchar de nuevo las cacerolas… pero si esa opción se esfuma, ¿cómo retener el poder? El Plan B requiere de fuerzas confiables y también requiere… de todos los santos.

 

 
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Un Comentario;

  1. Freddy Millán said:

    Espantapájaros orienta su percepción en su astuta visión por ser lo mas sensato de las vivencias que estamos padeciendo los ciudadanos,debemos estar alertas ante los señalamientos que califico de muy serios por ser lo que realmente esta aconteciendo en el pais.Aguila 1,está en las postrimerias de lo que son las pailas del infierno y su doble desesperación lo está conllevando a cometer sin ningún dolor, cualquier genocio mientras esté agonizante.Esta alerta es para las Fuerzas Armadas Institucionales de venezuela, de estar ojo avisor para que rechazen cualquier intento de penetración cubana para masacrar al pueblo venezolano

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