¿De qué lado está el miedo? *

Carlos Ochoa


Carlos Ochoa
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El pueblo Maya como muchas otras civilizaciones antiguas fue un agudo observador del cielo, en los caminos de las estrellas y sus alineaciones constelares encontraron la manera de predecir los acontecimientos recurrentes de su sociedad en un sistema de ciclos. Precisamente el último de los ciclos Mayas, establecido en su piedra solar, se dice sin unificación de criterio que está próximo a terminar el 21 de diciembre de 2012, y por ello se ha desatado un miedo cerval al fin del mundo, alimentado por los medios y charlatanes que no han dejado de sacarle beneficio.

 Un miedo parecido es el que Hugo Chávez intenta inculcar a los venezolanos con el 7 de octubre. En su reaparición en Aló Presidente después de varios meses de ausencia obligada,  afirmó que el pueblo en la elección presidencial de este año está obligado a elegir entre su persona y el imperialismo yanqui. Con esto quiere ratificar la idea que de no ser él el elegido para otro período la confrontación sería inevitable, pues cualquiera que sea el candidato opositor que le gane en octubre, no representaría a una mayoría de venezolanos que desean un cambio sino a una potencia extranjera. Esto explica los nombramientos recientes en la Asamblea Nacional, el PSUV y  la designación del ala militar incondicional en los puestos claves de la FAN.

La oposición tiene que arriesgar más en las primarias, perder el temor a nombrar las cosas por su nombre, el país misionero de Chávez está exhausto, agotado como propuesta y como discurso.  La amenaza de Chávez de que los cerros se nos vendrían encima si tocan con el pétalo de una rosa a las misiones sociales, es un chantaje inaceptable e injusto para  la población venezolana menos favorecida que merece una solución digna y permanente a sus múltiples necesidades. Los precandidatos con mayor opción que responden que mejoraran las misiones existentes y crearan otras tienen que cambiar la estrategia, lo que hay que proponer es un sistema social integral debatido con todos los agentes sociales para superar el modelo asistencialista de las misiones en el cual estamos entrampados desde 2003, no hay que olvidar que quien tiene la chequera en la mano carece de escrúpulos para apropiarse de las ideas ajenas y hacerlas ver como propias.

 La estrategia electoral de Chávez no presenta nada nuevo, es más de lo mismo, es repetitiva y ha perdido la inspiración que conectó emocionalmente en su momento a una mayoría ansiosa de cambios y de oportunidades,  se centra en crear nuevas misiones, para ello cuenta con recursos y un aparato de propaganda que intenta más o menos hacer creíble para sus seguidores el cumplimiento de promesas como el de la Gran Misión Vivienda. La Operación Lupa de Primero Justicia ha dado cifras de construcción de casas en 2011  que desmontan la mentira del gobierno, pero el alcance de la denuncia no logra por completo socavar la fe de la palabra del líder que repite una y otra vez que logró el objetivo. Esto se debe a que la Operación Lupa no ha federalizado su denuncia estado por estado, municipio por municipio. Los encargados de denunciar el fraude de la Gran Misión Vivienda para conectar la realidad con el mensaje político del cambio deben ser los precandidatos a gobernadores y alcaldes de todos los partidos de la oposición, que son en definitiva quienes conocen en sus regiones lo que se ha hecho y lo que se ha dejado de hacer.

Habría que preguntarle a quienes predicen que si no gana Chávez en octubre se acaba Venezuela,  ¿de qué lado está el miedo?

 

* Título original: El miedo y la profecía Maya

 

 

 
 
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