Lo que hay detrás

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”
Escrito para gente inteligente

 

Saludos cordiales, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas, regreso de buen ánimo a hablarles de lo que estoy viendo y sintiendo, después de estos días en los que ustedes seguramente aumentaron unos kilitos, mientras yo, que nada como, me deleitaba al verlos pasar contentos, simplemente porque era Navidad. Pero ahora llegó el año nuevo. El año doce. Un año bisiesto y no todos los bisiestos son malos.

Para comenzar tenemos un día adicional, de manera que el que cumpleaños el 29 de febrero, le sale más barato al celebrarlo solamente cada cuatro años. Y no se diga de los familiares de aquel que muere ese día. Solo tienen que llevar flores al cementerio cada cuatro vueltas que le da la Tierra al Sol. De lo que se deduce que lo que va a ocurrir este año, y mucho más si es que llega a ocurrir el último día del mes que viene, tendrá un sabor especial.

Por ahora, el panorama está oscuro. Cuando, con el pasar de los días,  descorran las cortinas, veremos lo que hay detrás.

 

En pico de zamuro

Debo decirles que cada día admiro más a Águila Uno por la forma estoica como soporta su agonía. Los árboles mueren de pie, y Águila Uno va a morir dando la pelea… pero en la presidencia, de manera que si nada ocurre este año, cuidado si las elecciones son el 2013, ya verán.

Pero yo, al menos, lo veo cada día más deteriorado. La hinchazón es cada día mayor, lo que lleva a la conclusión le siguen metiendo cortisona a millón para aliviarle la inflamación y el dolor. El pelo, ahora que le volvió a nacer, porque se lo había afeitado, se le está cayendo en la coronilla y se ve cada día más ralo, y eso de caminar rodeado de cinco o seis hombres fuertes, estando en el Santuario de la Virgen de Coromoto, nadie se lo explica, mucho menos los médicos que me visitan, que no sea para sostenerlo si hace falta, si  es que en público le da un yeyo.

Anoche, antes de sentarme a escribirles estas notas, estuve observando su imagen y escuchando su voz desde Nicaragua. Caramba que lo vi mal y esa voz ronca, ronquita no puede ser sólo del Aló Presidente, y si lo es, grave señal sería de que sus cuerdas vocales ya no estén dando.

Pero lo que más me sugiere que anda mal, es la presencia cada día más cercana de los zamuros. No me refiero a los guardaespaldas o sostenedores que tiene al lado, sino a los que le han “puesto” a cuidarle el puesto. Uds. saben a quien y a quienes yo me refiero. ¿Zamuros cuidando carne? Que va, oh. Zamuro come bailando… cuando la vida se ha ido.

En fin, Águila Uno, hoy quiero dejar testimonio de mi admiración. No por lo que has hecho que es un desastre, sino por tu entereza hasta el final.

¿Sabes que, Águila Uno? Estuve leyendo la biografía de Steve Jobs, de hecho me la leí completa… y por momentos te pareces a él. No por lo que él construyó, mientras tú destruías, sino por eso de la tenacidad y entereza hasta el final. Te pareces a Jobs hasta por la forma como has acelerado tu acción desde que supiste que la muerte te acechaba. ¿O es que no siempre las has sentido a tu lado? Águila Uno, dime la verdad.

Estás en pico ‘e zamuro… pero dando la pelea.  Y eso, yo que tanto te critico, me llena de admiración.

 

Vuelven los tableros

Me gusta comparar lo que ocurre en Venezuela como una multiple de ajedrez, mientras Águila Uno, con la ayudita de “Fidel”, juega en cinco o seis tableros al mismo tiempo, los demás, o casi todos los demás, juegan en uno sólo. Hay el tablero democrático y los otros tableros que Uds. bien conocen. Pues bien, amaneció el año con el pueblo adormitado pero los precandidatos activos. Por allí vi al pajarraco Leo en Guasdualito, donde no hay votos. Que andaría buscando allí. Pero en fin, los que no están activos físicamente, lo están en sus cuñas de televisión, incluyendo al Gallo, que nos lanzó una campaña histórica que puso a muchos a pensar… a otros a llorar… e incluso hubo uno que vino por aquí, como  pidiendo perdón.  ¿Qué será lo que quiere el Gallo?

Por de pronto, las encuestas son un desastre, no hay que ponerles mucha atención porque como que no tienen amor propio. Como va a decir una encuesta que el pajarraco zuliano tiene 17% y otra que tiene 29%.  Menos mal que hay algunas que mantienen un prudente silencio. Es lo mejor.

Ahora, yo con mis poderes especiales, les voy a contar lo que le dije a Buenaventura el otro día, cuando llegando de Guárico pasó en su Ford Fairlane a saludarme. Buenaventura, el Bueno, familia ha de ser de José Arcadio Buendía, quería saber como veía yo las cosas en el Macondo en el que se ha convertido Venezuela, sobre todo lo de las primarias, porque lo de Águila Uno no necesita anteojos. Y le dije los siguiente: “Buenaventura, yo veo que mientras algunos buscan unir para vencer, otros le están metiendo mucho real para dividir”. No le dije más porque bien sé que estaba tratando de sacarme información, y lo que es él, con su prestigiosa red, información tiene de sobra.  Pero a Uds. si les voy a agregar unas cositas  porque las hay.

En cuanto a las encuestas, las que ponen a Leopoldo bajito, es para que no le entre real. Mientras que los que ponen a Pablo Pérez bajito, es para que no se le ocurra pactar y regresar al Zulia. El pajarraco Capriles sigue jugando al titiritero, pero de pronto le entra un friíto, yo que se los digo.  Lo cierto es que según me indican mis sensores, nada está definido y en la recta final, muchas sorpresas puede haber.

Tanto de un lado como del otro, todo o casi todo está oscuro. Solo cuando, con el pasar de los días, se descorran las cortinas, sabremos que hay detrás.

DUELO EN EL DESCAMPADO

Recuerdo bien al Policía Izaguirre cuando al caer la dictadura de Pérez Jiménez, regresó de su exilio español para asumir la Secretaria General del gobierno de Salvador Feo la Cruz. Triunfó en su Carabobo natal, y después también en la Capital. Ocupó la Secretaría General de su partido, Acción Democrática, y durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, fue Ministro de Relaciones Interiores y varias veces Presidente encargado.

 Hoy, su tierra y su gente están muy tristes porque Policía se marchó.

Alejandro fue un hombre recio y a la vez amplio y sencillo. Tenía tiempo sin visitarme. La enfermedad lo alejó. Pero no así el cariño que por él yo conservo o el que él, creo, siempre conservó por mí.

Descansa en paz, querido amigo. Con tu elevado espíritu, seguiré conversando.                                               

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