LA ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA Y LA UNIDAD SUPERIOR

José "Cheo" Salazar


JOSÉ “CHEO” SALAZAR
Twitter: @Cheotigre
 josecheosalazar@hotmail.com

 

 “Un hombre no es mayor que otro hasta que no hace cosas mayores” Miguel de Cervantes (1547 – 1616) Dramaturgo, poeta y novelista español.

 

Estamos a pocos días de la celebración de las elecciones primarias. Un hecho inédito en la historia de cualquier país del mundo. Todas las fuerzas democráticas tuvieron oportunidad de postular candidatos, para mediante el voto popular, en comicios libres, abiertos, sin más limitaciones que estar inscrito en el Registro Electoral Permanente y la cédula de Identidad laminada, escoger al abanderado de la Alternativa Democrática. Un método Impecable que interpreta fielmente la aspiración de las grandes mayorías. Hay que participar y votar. Las oportunidades las pintan calvas.

 

La escogencia del candidato, el respeto a los resultados y la unidad están garantizados. Un paso trascendental, el cual hay que complementar para lograr la unidad superior del pueblo venezolano. Hay que desprenderse de colores políticos y arroparnos todos bajo una sola bandera. El tricolor nacional y eso sólo es posible, si los candidatos, antes del 12 de febrero, firman ese compromiso, se comprometan a la NO reelección presidencial y defender, obviamente con el sello personal de cada quien, un proyecto de país concertado. Tres condiciones sine qua non. Lo obvio no se discute.

 

En estos 13 años de destrucción nacional, la Alternativa Democrática, tiene que haber aprendido y asimilado bien la lección. Frente a un autócrata, sin escrúpulos y con pretensiones de mesías, hay que trabajar unidos. No hay aspiraciones individuales, grupales, parcialidad política o color, que esté por encima de los supremos intereses de la patria. Nos jugamos la democracia, la libertad, la propiedad privada, el derecho a la información y el disfrute de nuestras riquezas naturales que, POR AHORA, mientras muchos venezolanos pasan hambre, necesidad y vive en la miseria, son regalados a manos llenas a otros países por afinidad ideológica. Un crimen de lesa patria.

 

Nada vale más y nada vale menos que la libertad. Esa libertad implica libertad de expresión, información, escoger lo que queremos ver, leer y escuchar. Involucra, además el derecho que tenemos de comer y beber los productos que estén a nuestro alcance, caminar por los sitios que queramos, discutir los contratos de trabajo, gozar de estabilidad laboral, disfrutar de salarios dignos, seguridad social y personal, satisfacerse con óptimos programas sociales, servicios públicos de primer mundo y ¡Por Dios! Un gobierno que no discrimine y trabaje para todos. Eso es posible y lo vamos a lograr. Uníos, uníos o la anarquía os devorará, nos decía Bolívar. Oigámoslo y hagamos cosas mayores.

 

El 12 de febrero, escogeremos el próximo presidente de Venezuela. 6 años en el poder bastan. Hay que dar paso a otras mentalidades y abrir camino a la alternabilidad en el poder. Insisto. Tarjeta única, NO reelección presidencial y proyecto de país concertado, garantizan la unidad superior, que el país requiere para la reconciliación nacional y la gobernabilidad. No hay nada que inventar. El candidato que elijamos el 12F, está obligado a hacer cosas mayores. Hay que ponerle el oído al pueblo.

 

 

 

 
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