Lo de Siria es serio

JESÚS HERAS – 

Unidos, de una parte, por los propósitos expansivos de los Ayatolas y, de otra, por su odio común a Israel, Siria e Irán han marchado de la mano por más de cuarenta años. Aliado a ellos, a su lado apura el paso hoy el Régimen venezolano.

Los lazos van mucho más allá del otorgamiento de la Espada del Libertador. Fuentes iraníes vinculadas a la Fundación Heritage, sostienen que la ruta Caracas-Teherán-Damasco fue diseñada, no solo para establecer comunicaciones directas, rodeadas de un gran secreto, entre Caracas y la capital Iraní, sino también para trasladar en aviones de Conviasa, evadiendo los controles bancarios, la ingente ayuda financiera que el Régimen iraní destina al Hamas palestino y al Hezbollah libanés.

Pero esa realidad está cambiando. Al cumplirse un año de la Primavera Árabe, el Régimen que ha gobernado a Siria durante 42 años está perdiendo aceleradamente el control. La prensa reportó esta semana que el líder de la milicia palestina Hamás, Jaled Meshal, se había marchado a Qatar, abandonado sus cuarteles generales de Damasco por razones de seguridad, mientras el resto de la organización se ubicaba en Egipto, seguramente para ponerse a salvo y estar más cerca de Gaza, territorio palestino en permanente conflicto armado con Israel. Pero hay más.

Tan tensa y peligrosa es la situación en Siria, que la Liga Árabe el pasado 31 de enero hizo un llamado al Consejo de Seguridad de la ONU para que emprenda una “acción rápida y decisiva” con el fin de abordar “la grave y urgente” situación en Siria.

Cuando esta semana expertos norteamericanos señalaron que en un año el principal aliado de Siria, Irán, podría lograr su anhelada bomba nuclear, la crisis siria cobró por banda mucho mayor significación. De inmediato, Hillary Clinton exhortó a la ONU a atender el llamado de la Liga Árabe, al tiempo que tanto su país como Israel sugerían que no estaban descartadas acciones militares en caso de que Irán desatienda el avenimiento diplomático. La situación es crecientemente tensa. Irán amenaza, de vuelta, con bloquear el Estrecho de Hormuz, garganta estrecha por la cual sale toda la producción petrolera del Golfo Pérsico, y la Armada norteamericana toma posiciones para evitarlo.

Hasta ahora, Rusia y China se han opuesto en la ONU a medidas más severas contra Irán, pero ello puede cambiar ante el temor compartido de que la antigua Persia, gobernada por extremistas religiosos, desarrolle capacidad nuclear.

Atrapada entre la amenaza nuclear impulsada por Ahmadinejad, y el caótico desarrollo de acontecimientos que vulneran la estabilidad del régimen sirio, Venezuela, nuestra Venezuela, está envuelta – por iniciativa de su Presidente- en un conflicto que amenaza seriamente la paz mundial.

Algo que nuestro régimen olímpicamente lo ignora…

 
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