RESPONDO A RAFAEL POLEO

María Sol Pérez Schael

María Sol Pérez Schael
msperezschael@gmail.com 

Creo que Poleo tiene razón en las críticas que le hace a la clase media que anda, como digo yo, buscando novio y no un ganador. Pero hasta allí me luce su razonamiento razonable. Decir que los “financiadores” están solo detrás de unos es claramente una afirmación interesada pues sabemos que están detrás de todos. 

Decir que el pacto acaba con la unidad es otra falacia: la MUD siempre ha estado pegada con chicle y la unidad significa “pacto” y “acuerdo” no unanimidad. De manera que no veo porque debería romperse si un candidato se retira para apoyar a otro (me pregunto que diría si el apoyo hubiese sido para su sardina).

Por otro lado,  creo que Poleo se angustia antes de tiempo: la batalla verdadera será en octubre y lo que sí es cierto es que sería bueno que ganara un candidato (el que fuera) que pudiera atraer a los NI-NI (y a los chavistas desencantados). En realidad, para mí,  eso es lo único que importa y a eso lo llamo “oportunismo”.  Soy oportunista. La sensibilidad de los adecos o copeyanos o la juventud de los “sifrinos” (como despectivamente los llama Poleo) es irrelevante. Lo esencial es que el que gane se imponga. 

El problema que tiene la oposición es identificar ese ganador. No estoy segura de que a la clase media le interese saber si hay algún ganador (en eso comparto los miedos de Poleo). Por eso la MUD está intentando resolver ese problema con los votos y, por supuesto que hay enormes riesgos porque si la oposición sigue buscando novio  y no un ganador la causa estará perdida. En este artículo Poleo quiere vender “su ganador” (cosa que me parece válida) pero recurre a argumentos deleznables. Nos toma por tontos y eso no está bien.

Yo no sé quién puede ser realmente ganador (no según mi gusto, sino frente a las mayorías) y confieso que ningún candidato me gusta especialmente. No me gustan los adecos ni los copeyanos ni los masistas ni PJ ni VP (sólo me gustan los Salas, como Uds. saben, pero no compiten). Sin embargo, respaldaría a cualquiera que lograra entusiasmar al pueblo chavista y a los NINI y, en su defecto, respaldaría al que sea candidato de la MUD (me guste o no me guste). 

En este punto el argumento de Poleo, al advertir que será difícil convencer a los social demócratas de respaldar a Capriles resulta insólito ¿acaso no era esa una posibilidad? ¿O es que para Poleo, a cuenta de la “maquinaria”, es obligado que ganen los adecos? ¡Seguramente Poleo olvidó en 1998 la maquinaria adeca movilizó gente que, en la soledad del voto, apoyó el botón rojo! La maquinaria no es una garantía, con el voto secreto la gente hace lo que le da la gana (Chávez ya ha probado también de esa medicina). Ergo, no es esa la base de la legitimidad sino los votos reales y esos hay que contarlos.

Para resumir tengo una sola preferencia: derrotar al que te conté. Por eso, a pesar de todo, veo como positivo que se polaricen las primarias para que, al menos, el que gane, gane con la mayoría de los votos. De lo contrario el riesgo es un resultado como el que ya mencioné: alrededor de 30% para cada candidato (PP-CR y MC). Eso, creo, sería un verdadero problema.

La política es esto. Cada quien defiende su punto de vista. En mi caso defiendo el oportunismo.

 

 

 

 
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