EL COMANDANTE EN SU LABERINTO

JULIO CASTILLO SAGARZAZU – 

 

En esta misma columna dijimos hace un tiempo que el presidente Chávez, en su afán de exportar su Revolución del Siglo XXI, y en su delirio de liderar en el mundo un frente “antiimperialista”, había metido a Venezuela en un brete de la geopolítica internacional de la que seria muy difícil salir.

Su enajenación a la política de los Castro y su sueño anfictiónico de crear una sola republica con Cuba y Venezuela, le han puesto, en el peor momento de su vida personal y política, en  un desfiladero peligroso.

Su margen de maniobra se ha estrechado al punto de que ahora solo puede sobrevivir o perecer con el régimen dictatorial de La Habana.

 

 

Pero como suele ocurrir, una cosa piensa el burro y otra quien lo enjalma.

¡Oh, malhadado destino! Sus mentores, sus ídolos, los hermanos Castro, han aprendido muchísimo y se han hecho demasiado pragmáticos para sucumbir con este descocado pupilo quien, para colmo de males, ha decidido enfermarse gravemente en el peor momento.

El fracaso de 50 años de propiedad estatal, unido ciertamente al bloqueo norteamericano, han llevado a Cuba y a sus habitantes de regreso al siglo XIX con el agravante de que el fin de la Guerra Fría y la imposibilidad de gestar con Venezuela e Irán una alianza como la que tuvieron con la URSS, les deja, ahora en la inminencia de la desaparición política o física de Chávez, agarrados de la brocha y a 90 millas del imperio.

La oficina de intereses norteamericanos en la isla debe estar mas activa que nunca. Pasadas las elecciones norteamericanas, los Castro negociaran con quien atienda el teléfono en la Casa Blanca.

Ya ninguna de sus antiguallas funcionan en la isla y su otrora capacidad de movilización esta mellada por la aparición de nuevos grupos democráticos, juveniles y cibernautas que ya no les hacen caso. Ya sean las damas de blanco, las blogueras como Yoani Sánchez o los raperos que han conquistado el derecho a cantar en las calles canciones contra el régimen saltándose la censura se convierten en un dolor de cabeza

Cada vez, como lo dice Silvio Rodríguez, su “viejo gobierno de difuntos y flores” es mas anacrónico y vetusto.

En este marco, con Irán tan lejos y tan convulsionado también en lo interno; con el presidente Chávez enfermo y con plomo electoral en el ala, Cuba avanzara inexorablemente hacia cambios que cada vez mas lo separen de la chatarra ideológica que le vendieron al pueblo hace 5 décadas.

Así las cosas, el comandante presidente de Venezuela quedara solo en su laberinto, no le quedara mas que decir como lo hizo El Libertador en San Pedro Alejandrino: “vámonos, vámonos, esta gente no nos quiere…” Pero no sabe hacia donde. 

 
Julio Castillo SagarzazuJulio Castillo Sagarzazu

Un Comentario;

  1. Jolly Good said:

    “Vámonos, vámonos, esta gente no nos quiere… pero no sabe hacia donde”. El si sabe, todos en Caracas conocen la dirección del Cementerio General del Sur o la del Cementerio del Este.

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