Leones marinos al rescate

Un equipo adiestra a estos mamíferos en labores de salvamento marítimo

 

Patrick, uno de los leones marinos, salva a su entrenador durante las pruebas de evaluación

L. Durán

 A pesar de la cantidad de estudios que se han hecho sobre el mar y sus profundidades, nadie lo conoce mejor que los que lo habitan. Por ello su ayuda es tan necesaria para guiar a los humanos, en, por ejemplo, las labores de rescate. Esto mismo es lo que han pensado los veterinarios del Oceanografic de las Artes y las Ciencias de Valencia, España, que está evaluando el potencial de los leones marinos para que puedan ayudar, en un futuro, a los equipos de salvamento marítimo.

El veterinario responsable del proyecto, Daniel García, ha afirmado que estos animales pueden ser muy efectivos para ayudar a las personas en los rescates, gracias a que tienen extraordinarias capacidades para ver debajo del agua, y un gran sentido auditivo.

 

Por ello, en casos como el del naufragio del trasantlántico Costa Concordia en Italia, su ayuda podría ser crucial para rescatar a personas si son entrenados y educados conforme a unas pautas. Según estos expertos, podrían colocar desde una cámara para ver si en los compartimentos del barco quedan víctimas, y la profundidad a la que están, hasta explosivos controlados para ir haciendo aberturas en las estructuras, y bajar y subir el material sin que los buceadores tengan que hacer las descompresiones.

Por el momento, Patrick , Naima, y Alvin son los dos leones marinos elegidos para ser entrenados. Como ya son viejos conocidos entre el personal del oceanográfico, ya que han nacido y se han criado allí, estos animales están muy familiarizados con sus entrenadores. «Son muy dóciles y fáciles de manejar. Hemos estado mucho tiempo jugando y sensibilizándolos”, afirma García.

En las primeras etapas de adiestramiento, a través del juego e interacciones con   ellos, «se les acostumbra a múltiples objetos y personas diferentes   para conseguir la mayor desensibilización posible». Una vez que dejan de mamar las crías y comienzan a comer pescado, se inicia el   entrenamiento. En primer lugar, se les enseñan ejercicios de control básico para   su manejo, para luego pasar a entrenamientos específicos de rescate,   como por ejemplo la localización de objetos escondidos en el tanque, colocación de un arnés o llevar una línea de vida como una cuerda o   un flotador a una víctima.

Este proyecto de entrenamiento de leones marinos para su colaboración en labores de rescate es pionero en Europa y prácticamente en el mundo, aunque es cierto que estos ya son utilizados por la marina americana con fines militares defensivos en la vigilancia en puertos y en la recuperación de objetos.

Y es que estos animales no sólo son expertos en la localización de objetos en condiciones difíciles, también tienen la capacidad de maniobrar en espacios estrechos y pueden ir a la orilla si es necesario, lo que les hace especialmente interesantes para un rescate combinado tierra-mar o en casos en los que la víctima se encuentre en zona rocosa o de acantilado de difícil acceso. Otra ventaja es que pueden hacer inmersiones en aguas profundas sin sufrir los efectos de la descompresión.

Una especie con mucho potencial
A pesar de que los leones marinos miden entre 2 y 1,5 metros, y suelen pesar unos 350 kilos, pueden alcanzar grandes velocidades de natación de hasta 21,6 km/h, y sumergirse a 274 metros de profundidad. Además tienen muy desarrollados sentidos como el oído, la vista subacuática, el tacto, o el olfato.  De hecho, huelen la presencia de personas a cientos de metros de distancia.

 

 
Top