El ABC de Ramón Piñango – Sociólogo y profesor del IESA

Se va a necesitar un gran liderazgo político y no sólo de un Presidente. Sería insensato descartar la posibilidad de que Chávez gane las elecciones. La conflictividad no es mala, lo terrible es la falta de cauce, señala el reconocido investigador social. 

Macky Arenas.

 

1. Según el sociólogo, el liderazgo muchas veces emerge ante necesidades determinadas o muy apremiantes

Ramón Piñango es Doctor en Educación por la Universidad de Harvard y Master en Sociología de la Educación por la Universidad de Chicago, Estados Unidos. Se dio a conocer como gran analista cuando, durante la década de los 80, coordinó a una plantilla selecta de profesionales en las ciencias sociales para dar a luz un libro que marcó época: “Venezuela, una ilusión de armonía”, una radiografía del país político, social y económico que no hizo sino confirmarse con el tiempo. Está especializado en organizaciones y liderazgo. Ha sido Presidente del IESA y posteriormente comenzó a dirigir la Revista “Debates”, importante  publicación de este prestigioso instituto de formación gerencial en Caracas. Piñango ofrece sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.

 

– En este país parecen convivir tres tipos de personas: las que creen que el 8 octubre amanecerá el país anhelado, otros que dicen “amanecerá y veremos” y los que rondan la desesperanza porque se sienten desorientados y no se atreven a formular el menor pronóstico. ¿A cuál grupo pertenece?

 

– Después del 7 de octubre emergerá un país esencialmente difícil, más que el que tenemos hoy. Gane quien gane, sea Hugo Chávez o el candidato de la oposición. Viene un país tremendamente complicado. Si no gana Chávez descubriremos la profundidad del daño que él mismo y quienes han gobernado a su lado le han hecho al país. Y no me refiero sólo a la gente que ha estado en cargos públicos, pues hay quienes no han pisado una oficina gubernamental pero han sabido aprovechar muy bien las ventajas que da el chavismo a cierta gente. Estoy hablando de los que han hecho muy buena plata.

 

– Si, porque ahora, salvo los signos exteriores que ni siquiera se ocupan de ocultar es poco lo que sabe con rigor de cifras…

 

–  Vamos a comenzar a tener información estadística real sobre datos económicos, producción petrolera, deuda…ni siquiera estamos seguros de cuáles son las cifras reales de inflación. No tenemos cifras, solo estamos discutiendo datos, unos dicen que es tanto y otros que es cuanto, nada más. Vamos a descubrir un país sumamente conflictivo porque, datos más datos menos, las necesidades de la gente son reales, vivienda, seguridad personal, hospitales que funcionen. Nada de eso va a mejorar de la noche a la mañana. Habrá cosas sencillas de lograr en cuestión de meses, pero la protesta y la exigencia social por carencias no se va a detener, posiblemente se incremente porque, entre otras cosas, habrá menos miedo.

 

–  ¿Y quién puede con eso?

 

– Como nunca se va a necesitar un gran liderazgo político y no sólo de un presidente y de un fabuloso gabinete. Se va a necesitar un gobierno con fuerte contacto con la gente. Eso sí lo tiene Hugo Chávez, a pesar de la hilaridad que causa por su estilo.  Culturalmente es un imperativo, somos como somos, tenemos la cultura que tenemos y eso es importante porque en este país hay que gobernar para esa cultura. Comenzar por abandonar la tesis de que el pueblo está perdido, equivocado, que la culpa es del pueblo. Si uno escoge un político lo hace para que gobierne en este país, no en Suiza. Tú y yo somos parte de una minoría y tenemos que tener conciencia de minoría y no hablarle al país como si fuéramos la mayoría.

 

Liderazgo emergente

 

– ¿Está ese liderazgo disponible, al margen de votos, “labia” y triunfos electorales?

 

– Con sinceridad, no se si tenemos liderazgo para atender eso, tengo dudas. Hay que tener en cuenta que el liderazgo muchas veces emerge ante necesidades determinadas o muy apremiantes. Lo que tengo seguro es que no será suficiente que el presidente le caiga bien a la gente, o armar un fabuloso gabinete económico de gente muy inteligente y al tanto de los problemas. Eso va a ser insuficiente. Será extremadamente importante un liderazgo descentralizado, por lo que el papel de gobernadores y alcaldes  será crucial. Debe ponerse en funcionamiento mecanismos muy cercanos a la gente para dialogar, interpretar, explicar que eventualmente habrá asuntos que deberán ser postergados. Pero pensar que esto será cosa de un gobierno pequeño, sin montar una estructura de liderazgo que llegue hasta abajo, no iremos muy lejos.

 

–  ¿En cuánto tiempo se construye eso?

 

–  Los primeros meses son claves para ganar tiempo político. Ojala que los precios del petróleo se mantengan favorables porque hará falta dinero. Que se olviden los economistas de que el cuadro será coherente y tendrán viabilidad ajustes económicos para generar políticas armónicas. Por cierto tiempo habrá desequilibrios, con situaciones inteligentemente desequilibradas…

 

2. “La inflación no es un porcentaje sino un hueco en el bolsillo”. – Ramón Piñango

– Como están los europeos…

 

– Así es, como están ahorita los europeos.

 

– Pero me está hablando sobre el escenario de que la oposición gane… ¿y si continuáramos en el esquema Mugabe, donde el dictador tiene el control y abre espacios a la oposición para que no se asfixie? ¿No explica esto el escepticismo de muchos?

 

– Sería insensato descartar la posibilidad de que Hugo Chávez ganara las elecciones. También puede ganarlas la oposición. Pero hay más de dos escenarios…

 

– O gana el gobierno o gana la oposición… ¿qué otro escenario?

 

– Hay otro muy complejo y preocupante que abre otras puertas detrás de las cuales no sabemos qué hay. Está la enfermedad del presidente. De eso sabemos muy poco, pero tampoco veo razones para descartar un desenlace por allí. Ahora, pensemos en el escenario de que Chávez gane, cuyas probabilidades son importantes. Debemos estar en un 50%-50% para gobierno y oposición. Francamente, no veo que se pueda establecer un régimen tipo Mugabe. Chávez sólo hace más bulla y un esfuerzo notable, por ejemplo, para mostrar su control sobre las Fuerzas Armadas. En los últimos días esos esfuerzos se notan exacerbados. “Las FAN son chavistas”, “Hugo Chávez está en el alma de las FAN. Habría que preguntarse por qué…

 

– Porque él tiene un proyecto que incluye a las FAN como eje central…

 

– Tú lo has dicho, tiene un proyecto de régimen donde las FAN terminen siendo el centro, pero no parece tenerlas todas consigo allí. Si estuviera seguro no les gritaría “¡Ustedes son chavistas!” ni tendría necesidad de  restregarlo a ellos mismos y al resto del país en la cara. Algo no me cuadra allí. Con sinceridad te digo, tengo cero información sobre lo que está pasando en el mundo militar. Sólo interpreto los hechos. Pero si Chávez gana veo un gobierno muy debilitado, que profundizará sus esfuerzos por el control del país, pero que seguirá retrocediendo ante una serie de iniciativas. Se lanza con una ley de precios que no necesita, sataniza al imperialismo pero contrata por aquí y por allá con imperialistas. Sigue siendo un gobierno tremendamente ineficaz, aunque concentre mucho poder. Y eso no se sostiene en una sociedad abierta. Cuba es una sociedad cerrada, como algunos regímenes árabes o africanos; pero a esta sociedad no la pueden cerrar más. No es que no han querido, es que obviamente no han podido.

 

– ¿En ese escenario la alternativa sería convivir con el régimen?

 

– No lo veo tan poderoso como la gente piensa. Bullanguero, sí. Qué puede ganar las elecciones, sí. Que puede seguir destruyendo el país, sí. Te repito que un día descubriremos que la destrucción es mucho mayor de la que se nota a simple vista.

 

– ¿Y el tercer escenario?

 

–  El juego de mantener la incertidumbre sobre  la enfermedad del presidente –yo soy de los que creo que sí está enfermo, aunque sólo podamos apoyarnos en suposiciones- es  peligroso. Los cubanos –ya duchos con Fidel- se vienen manejando en apariciones, desapariciones, muertes y resurrecciones. Pero eso tiene un epílogo. Por lo pronto, imaginemos que no puede ir a la competencia electoral o gana y no puede gobernar por encontrarse demasiado disminuido. En ese caso me preocupa la fragilidad que veo en el mundo institucional de país. En todo el país. Veo débil a la oposición institucionalmente. No hay instituciones en el sentido de prácticas recurrentes a las cuales uno se pueda atener. No estoy hablando de leyes ni de sistemas normativos, sino, como sociólogo, de patrones de conducta estables que regulan la conducta de la gente, esos que hacen que no nos salgamos de ciertos límites, no los hay. ¿Liderazgos? De parte del régimen es una persona y más nadie. Cuando Copei y AD eran grandes partidos había hasta voceros alternativos, vocerías notables, calificadas. En el gobierno no hay sino uno, Chávez. Diosdado trata, pero no llega, no es vocero.

 

El país de las sorpresas

 

–  ¿Y del lado de la oposición, el liderazgo está fortalecido? 

 

– No se, de nuevo tengo dudas. Veo personas que brillan, y ¡qué bueno que brillen! ¿Pero están al frente de partidos con gran penetración hacia abajo? Tampoco lo se, tengo dudas. En un escenario donde un actor importante (Hugo Chávez) desaparece puede alegrar a muchos, pero abre también una caja de Pandora, algo completamente distinto. Es fascinante pues podría ser cualquier cosa.

 

– Y este es el país de las sorpresas…

 

– Definitivamente. Y estoy convencido de que, con Chávez o sin Chávez, de aquí a octubre puede haber muchas sorpresas. Muchas sorpresas. Te aseguro que este año no nos quejaremos de aburrimiento.

 

– Pregunto al sociólogo: ¿estamos en dictadura?

 

– Sí lo creo, desde hace tiempo. Hay gente que lo niega pues, una vez que se lo reconoce, ello conlleva consecuencias en la conducta de cada quien. El estamento político debe preguntarse qué hacer entonces.

 

– Lamentablemente, al contrario de las sociedades que han luchado exitosamente contra los dictadores, aquí abundan los “Plan B”

 

– Yo no tengo Plan B. Tampoco soy pacifista a ultranza de esos que dicen “al régimen ni con el pétalo de una rosa”, “no cojas casquillo”, “no te muevas, tú sigue pa’lante”. Me consuelo pensado que esa puede ser una actitud hacia la galería y que veladamente están haciendo algo más. No se, pero me parece que faltó que, ante ciertas situaciones –y ha habido muchas-, que los candidatos asumieran en conjunto la vocería de la gente y se plantaran diciendo “Esto no lo aceptamos”, y punto. Nunca hubo una declaración fuerte, sólida, conjunta ¡y mira que hizo falta! Cada uno por su lado desde distintas regiones del país.

 

– Eso limita la capacidad de respuesta, como la hubo tan firme hasta el 2002/03

 

– La pregunta es hasta cuándo aguanta la gente de clase media hacia abajo, cuyas necesidades son reales. La inflación no es un porcentaje sino un hueco en el bolsillo. La gente se queja amargamente y aún piensa  que a Chávez lo engañan. Pero la situación se agrava y de repente rompen con el líder y entran en una orgía de protesta y de violencia indetenible. En mi cabeza sigue dando vueltas el temor de una conflictividad social sin cauce. La conflictividad no es mala, lo terrible es la falta de cauce y el liderazgo está muy deteriorado para enfrentarlo. No veo otra salida sino a través de los liderazgos regionales y locales. Si el chavismo hubiera manejado bien las juntas comunales eso le habría dado estabilidad al régimen, pero lo manipularon de tal manera que hoy es fuente de conflictos y muestra de magna ineficacia.

 

– Otra de sociólogos, ¿cómo evalúa el papel han jugado las encuestas en todo este proceso?

 

– Frente a las encuestas tengo una actitud dual. Me encanta disponer de datos. El problema es que hay algunas que cumplen muy bien su función de recoger, organizar y presentar los datos, pero hay otras que se extralimitan en la interpretación y es allí donde tengo serias reservas con las encuestas. También creo que ellas deben ser complementadas con otro tipo de análisis. Es muy peligroso, aquí y en todas partes, hacer política por sondeos y muy curioso que tanto la oposición como el gobierno han llegado a eso en Venezuela. Cuidado, pueden equivocarse seriamente y de repente ocurre que emerge un país que no es el que pintan las encuestas. Me remito a las que daban como invencible a Carlos Andrés Pérez (II) y en efecto ganó por amplio margen…pero a los tres meses irrumpió el pueblo en las calles y al poco tiempo estaba fuera del poder. Apareció de golpe un país que las encuestas no midieron. Ellas son útiles, como no, pero hasta que la historia se atraviesa.

 

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Un Comentario;

  1. Ana said:

    Para mi humildemente fomentar la confianza, la honestidad, el amor a Dios y al prójimo como a uno mismo desde cada persona. Aún tenemos oportunidad de construir nuestra Patria Soberana. (De eso se trata las fuerzas politicas tienen que entender que no se trata de mediatizar, sino de administrar para el progreso de la sociedad. Pero el miedo les consume los sesos.) Estamos en la situaciòn en la que nos encontramos es porque el unico Chavista es Chavez. Porque si realmente, existiera el tan mentado chavismo. No abria conflicto que valga. Si el chavismo hubiera manejado bien las juntas comunales eso le habría dado estabilidad al régimen, pero lo manipularon de tal manera que hoy es fuente de conflictos y muestra de magna ineficacia. – Después del 7 de octubre emergerá un país esencialmente difícil, más que el que tenemos hoy. Gane quien gane, sea Hugo Chávez o el candidato de la oposición. Viene un país tremendamente complicado. Si no gana Chávez descubriremos la profundidad del daño que él mismo y quienes han gobernado a su lado le han hecho al país. Y no me refiero sólo a la gente que ha estado en cargos públicos, pues hay quienes no han pisado una oficina gubernamental pero han sabido aprovechar muy bien las ventajas que da el chavismo a cierta gente. Estoy hablando de los que han hecho muy buena plata. – Frente a las encuestas tengo una actitud dual. Me encanta disponer de datos. El problema es que hay algunas que cumplen muy bien su función de recoger, organizar y presentar los datos, pero hay otras que se extralimitan en la interpretación y es allí donde tengo serias reservas con las encuestas. También creo que ellas deben ser complementadas con otro tipo de análisis. Es muy peligroso, aquí y en todas partes, hacer política por sondeos y muy curioso que tanto la oposición como el gobierno han llegado a eso en Venezuela. Cuidado, pueden equivocarse seriamente y de repente ocurre que emerge un país que no es el que pintan las encuestas. Me remito a las que daban como invencible a Carlos Andrés Pérez (II) y en efecto ganó por amplio margen…pero a los tres meses irrumpió el pueblo en las calles y al poco tiempo estaba fuera del poder. Apareció de golpe un país que las encuestas no midieron. Ellas son útiles, como no, pero hasta que la historia se atraviesa. Me parece muy interesante el aporte del Dr. Piñango de la Iesa. Francamente no se trata de certamen de belleza. Amar a nuestra Patria. Honestidad. Responsabilidad. Asertividad.

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