Reelección en clave de tango y de novela

Argelia Rios

ARGELIA RÍOS
Argelia.rios@gmail.com
@argeliarios

 La campaña: buscará solapar las disonancias entre la dolencia y su deseo de retener el poder

 

Todos hablan de la Kirchner y del milagro de su reelección. De boca en boca camina la reseña del usufructo de su viudez: del tango que sus propagandistas le compusieron para agitar las emociones de los argentinos y atraer su voto solidario, tras la mala hora de la muerte de Néstor. El infortunio de la señora presidenta -encerrada en el negro de su luto- fue el fundamento de la pieza donde su amado esposo, desde el vacío de la muerte, devino en el movilizador principal del electorado que reeligió a Cristina, en un acto de fidelidad con quien había sido su líder original… En el caso venezolano no hay tangos ni milongas, aunque sí una buena novela, cuyo argumento gira, como ya vemos, en torno a la figura del indiscutido líder único de la revolución bolivariana.

Así, poco importa el estado exacto de salud del Presidente. Grave o en recuperación, Chávez será el eje de la campaña. Presente o ausente, todo girará alrededor de él; al empleo de su nombre como un producto de arraigo en el mercado político… En vista de que no hay chavismo sin Chávez, su figura pasará a transformarse en una marca, en una mercancía a la cual se le intentará conservar su sitial en las preferencias del público consumidor… La idea es que, con vitalidad o sin ella, Chávez sea, como el Néstor de Cristina, una entidad omnisciente y omnipresente, en lo que, sin duda, adquirirá las características de un folletín atractivo para las masas.

Eso será la campaña: un melodrama en el cual gravitarán todos los lemas que encierren la obligación de guardar la debida lealtad a quien -así se dirá- ha entregado su salud y su vida en favor de la causa inmarcesible de los descamisados venezolanos. So pena de traición y en el infortunio del mandatario, todos han de comprometerse, ahora y siempre, con Chávez, su proyecto y, por tanto, con sus afligidos herederos políticos. Echando mano al Bolívar estafado por José Antonio Páez, la trama hurgará en las emociones de los espectadores, para conmoverles e impedirles que vean en la vocación reeleccionista de Chávez un testimonio de su adicción al poder… Una adicción acaso similar a la que sus defenestrados amigos del Medio Oriente, malogrados a causa de la llamada “primavera árabe”.

La novela que emulará al tango compuesto para la Kirchner, buscará solapar las disonancias entre la delicada dolencia del Presidente y su deseo de retener el poder a pesar de sus contrariedades orgánicas. Buscará incitar el voto a favor de una etiqueta comercial y de quienes, paradójicamente, han sido señalados por su incompetencia burocrática, para exculpar a Chávez de errores que sólo a él pertenecen.

 

Hay que estar atentos: bien sabemos que las telenovelas son muy del gusto de los venezolanos.

 

 

 

 

 

Artículos relacionados

Top