El deporte necesita cambios profundos

Luis Hernández Estrella

DESDE  LAS  CANCHAS
Luis Hernández Estrella
luisherestrella@gmail.com 

 

El deporte venezolano parece un abasto de pueblo -licor, medicinas, gasolina y comida- donde  hay de todo, pero no hay nada. Dirigido el mercado por el propio Ministro de Deporte y en el que  él se autocalifica como el salvador de la patria. Nunca al deporte se le había ofrecido tanto y  cumplido tan poco. Ya no basta la politiquería barata para engañar a incautos, sino para crearle falsas esperanzas a quienes representan el tricolor nacional.

Entre tantas falsedades está la profesionalización de la dirigencia deportiva; o sea, buscar  desempleados  y  ocuparlos  en las  diferentes  asociaciones  deportivas y federaciones  nacionales, con el propósito de que sean voceros de la ideología deportiva revolucionaria; que lleven el  lenguaje propiciador no sólo de la enseñanza del deporte y, de las bondades que ofrece el gobierno, sino un mensaje del comandante-presidente de que sin deporte no hay revolución, y de que sin revolución no  hay deporte. Esa  ideología, la misma  que  pregona un cambio radical  en el deporte, hoy mira chiquitica su permanencia en el foro deportivo venezolano, ante la  avalancha de ideas que se promueven para mejorar el estado general del deporte. En el país debe continuarse con la política de profundizar las ciencias aplicadas al deporte en el sentido más  amplio de la palabra, en la que cada región tenga su propio estudio y las instalaciones adecuadas  y  necesarias para tan grande labor. Hoy por hoy se hace indispensable que cada estado reciba los  recursos necesarios sobre la  atención médica para los atletas que son integrantes de selección  nacional en las diversas disciplinas deportivas. De la misma forma para atender aquellos casos del deporte menor como medida preventiva y de salud a quienes en una u otra disciplina deportiva honran el vino tinto carabobeño.

La reconstrucción del deporte va llevar su tiempo, y no es para menos, por cuanto hay que refrescar el ambiente cargado de política negativa que corroe las bases que existen en el coso de  La Vega. Los deportistas tenemos el deber  de rescatar  las bases que crearon el deporte de alta  competencia, como meta única de presentación de país en vías de desarrollo, para que en un mañana cercano vuelva la paz social y deportiva entre los venezolanos que comulgan con la educación, el deporte y la recreación.

Estamos viviendo una etapa difícil para la juventud y hay que verla con mucha preocupación, debido al estado de inacción de programas que fortalezcan la autoestima y el valor por el deporte, así como la importancia por el estado físico en los jóvenes. El deporte con fines específicos y grandes objetivos vuelve a la palestra pública en un evento de gran trascendencia como es la incursión en Londres 2012.

Que esa comparecencia traiga resultados  provechosos que dignifiquen la cosa deportiva  para que el país salga del atraso en que ha caído. La comunidad deportiva integrada por deportistas de todas las disciplinas demandan un mejoramiento integral que sea la luz que ilumine el pensamiento de los atletas que hoy no han recibido el apoyo para estar en la delegación que asume la responsabilidad  de representar  a  los  venezolanos.

 

 
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