Madrid-Barça, la final posible

A los azulgrana, emparejados con el Milan, les aguarda un rival más duro que a los blancos, que se medirán al Apoel, chipriota

Ramon Besa / Barcelona

Al litigio Barcelona-Real Madrid, repetido en la Liga y en la Copa del Rey, ya visto en las semifinales de la pasada Liga de Campeones, le falta un último episodio por conocer, seguramente también el más esperado: una final de la Copa de Europa. El partido que faltaba no solo es posible sino que está diseñado, después del sorteo de los cuartos de final de la Copa de Europa, que no prevé un cruce de los dos máximos rivales hasta la final. La cita es para el sábado 19 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.

El trofeo de la Liga de Campeones expuesto durante el sorteo de los cuartos de final de la competición en Nyon

Al igual que sucede con el tenis, azulgranas y madridistas van por caminos distintos del cuadro, como si fueran los dos cabezas de serie, como si los bombos hubieran atendido a la jerarquía del fútbol: el actual campeón (Barcelona) contra el más laureado del torneo con nueve títulos (Madrid). La final española, sin embargo, para nada está garantizada. La próxima ronda emparejará a tres de los favoritos —Madrid, Bayern Múnich y Chelsea— con tres de los aspirantes —Apoel Nicosia, Olympique de Marsella y Benfica— y, por contra, deparará un duelo de máximos: Barça-Milan.

A los azulgrana, por tanto, les aguarda aparentemente una eliminatoria más complicada que a los madridistas. Al Barça ya le costó superar al Milan en la fase previa —2-2 en el Camp Nou y 2-3 en San Siro— y, ahora mismo, el campeón italiano no solo pasa por un muy buen momento, sino que cuenta con su estrella, el exazulgrana Ibrahimovic, en plena forma. Tampoco tendrá un adversario sencillo en las semifinales si supera los cuartos: el vencedor del Benfica-Chelsea, dos viejos conocidos en el Camp Nou.

Recuerdan los barcelonistas optimistas que el Milan y el Chelsea fueron sus contrincantes antes de levantar la Copa en 2006, mientras que los pesimistas no olvidan que la última vez que repitieron cruce en la previa y en las eliminatorias directas fueron eliminados por el Inter de Mourinho (2010).

El Apoel Nicosia, en cambio, no debe ser contrincante para el Madrid en cuartos, mientras que después se batirá contra el ganador de Marsella-Bayern Múnich. Los alemanes, anfitriones de la final, siempre fueron un mal enemigo para el Madrid. Ocurre que actualmente son un equipo muy irregular, endeble en defensa y de menos entidad que el plantel de Mourinho.

A favor de madridistas y barcelonistas juega el factor campo, puesto que el partido de vuelta de las dos rondas se jugaría en el Bernabéu y el Camp Nou. La estadística recuerda, por lo demás, que ningún campeón ha revalidado el título desde la temporada 1989-90, cuando triunfó el Milan, rival precisamente ahora del Barcelona, actual titular de la Champions. Las expectativas de una final española en la Copa de Europa, circunstancia que no se produce desde el ejercicio 1999-2000, cuando el Madrid goleó al Valencia en París (3-0), se extienden también a la Liga Europa, una competición todavía aturdida por el bello impacto que ha producido el Athletic en sus dos partidos contra el Manchester United. El equipo ahora entrenado por Bielsa se medirá en los cuartos de final contra el Schalke 04 del exmadridista Raúl, de manera que se anuncia una nueva aventura excitante para los vascos.

Valencia y Atlético de Madrid, mientras, han quedado situados en la misma parte del cuadro y, por tanto, pueden encontrarse en semifinales si previamente eliminan al AZ Alkmaar y Hannover, respectivamente.

El cuarto partido enfrentará al Sporting de Lisboa con Metalist Kharkiv. El ganador se medirá al Schalke o al Athletic, cuya candidatura ha ganado mucho peso en Europa.

Los representantes de la Liga son también los más elogiados en la prensa internacional. Ya no se habla solo del Barcelona-Madrid sino también del Athletic, y de la selección española, actual campeona de Europa y del Mundo. Aunque la deuda de los clubes es muy preocupante, la salud del fútbol español es óptima. Las apuestas apuntan hacia la posibilidad de que dos de sus representantes ganen la Champions y la Liga Europa.

 

 

 

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