¿Cuando pase Chávez qué quedará?

Carlos Ochoa

MERCURIALES
Carlos Ochoa
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La Pascua florida ha concluido con el Cristo resucitado, sin embargo el viacrucis personal  del Presidente se extiende y parece agravarse de acuerdo a su propia y sentida petición en la Misa ofrecida a su salud por sus familiares en Barinas.

El presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica

Desde lo personal uno no puede sino desearle una sincera y pronta recuperación, cualquiera puede enfermarse y no es cristiano alegrarse con la desgracia ajena porque nadie sabe cuándo le puede tocar. Pero lo que sí tiene que analizarse es la utilización mediática de ese momento, la utilización política de la enfermedad para la campaña electoral de octubre y más allá,  cuando Chávez sea una brizna de paja vencida por el huracán de la historia.

Las imágenes y las palabras de la misa de Barinas se sienten sinceras, desgarradoras, pero  dejan de serlo cuando son convertidas en propaganda y repetidas en cadena. Las peticiones de un enfermo y su familia son un evento privado, si se hace público y se abusa de la utilización de los medios de comunicación para divulgarlas es porque hay una intencionalidad política, un mensaje con destinatario.

La religiosidad pública del Chávez enfermo tiene como objetivo convertir en una épica su batalla contra el cáncer, promoverlo como un santo revolucionario de estos tiempos sometido a martirio. Esto se propone tácticamente para cubrir la carencia de una épica revolucionaria y militar propia, ya que la intentona de golpe y la rendición del 4 de febrero distan mucho de ser un acto heroico, como tampoco lo fue su entrega y posterior reposición en el poder los días  11, 12 y 13 abril de 2002, después de la torpeza cometida por Pedro Carmona y un grupo de generales.

Pero Chávez además de la preocupación lógica por su estado de salud debe estar deprimido, pensando en el peso de las palabras que recién pronunciara uno de sus amigos,  que sí tiene una épica revolucionaria y ha sabido rectificar  sus posturas radicales por otras más sensatas.  El presidente de Uruguay, su colega  José “Pepe” Mujica ha dicho en una entrevista que: “Cuando pase, Chávez no habrá construido ningún socialismo”. ¿Entonces si no construyó el socialismo qué hizo?

Cuando pase el Chávez socialista, los viudos del proceso intentarán vendernos a Chávez el Cristo, Chávez el milagroso, Chávez, el espíritu de la sabana, compartiendo velas por algún tiempo en los altares de los radicales y los ingenuos con los santos de verdad.

Por un tiempo, porque la ilusión de una sociedad socialista a la antigua, en Venezuela desaparecerá rápido, con ayuda incluso de quienes hoy lo despiden y reciben en Maiquetía con caras de funeral anticipado.

Venezuela no es Argentina, allá los peronistas con su enorme poder sindical pudieron sacralizar la imagen de Eva Duarte y convertirla en Santa Evita. Acá no habrá San Hugo posible. Después de Chávez, no quedará ningún mito del Socialismo del Siglo XXI.

 
Carlos OchoaCarlos Ochoa
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