LA ENTREVISTA

La pequeña política
Espantapájaros 
avizor.uno@gmail.com    

 

 “Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”
Escrito para gente inteligente

 

Esta semana tuve la grata visita de un periodista muy acucioso. Quería consultarme sobre la situación política del país. Estaba preocupado y quería saber lo que este humilde Espantapájaros, viendo las cosas desde aquí en el descampado, piensa sobre la enfermedad de Águila Uno y sobre sus consecuencias. Y esa fue su primera pregunta.

Bueno el razonamiento, le dije, y buena la interrogante. Y le agradezco mucho que se haya venido hasta acá, sabiendo de sus ocupaciones. Sé que no es fácil. Pues bien, proseguí, ese planteamiento que me hace es precisamente el punto de partida para comprender todo lo que está ocurriendo. Pero le pido un poquito de paciencia. Debo comenzar por el principio.

Lo primero que hay que entender es que si Águila Uno pretende estar bien cuando en verdad está muy mal, es porque teme perder el poder si muestra algún signo de debilidad. Hay que tener presente, agregué, que en el código de Águila Uno, poder y vivir es una misma cosa. Al igual que Gaddafi, para él perder el poder y perder la vida es lo mismo. O sea que sin poder no hay vida. Parece absurdo pero es así.

Es importante que esto se entienda, continué, porque a la explicación de lo que está ocurriendo se le llega por delante y por detrás. Si Águila Uno teme perder el poder es porque teme no poder ser candidato y, a la inversa, teme no ser candidato porque perdería el poder.

Eso quiere decir -me interrumpió el periodista que el PSUV realmente no tiene candidato. ¿Es así como lo ve Ud., Sr. Espantapájaros?

La verdad de que con cinco soles en mi charretera, hubiera preferido que como mínimo se dirigiera a mí como mi General. Pero no, las nuevas generaciones son más informales y además, pienso yo, a lo mejor le han perdido un poco el respeto que antes le tenían a los oficiales de las Fuerzas Armadas, ahora que está reducida a solo una, la Fuerza Armada, única, como único el uniforme, única la ideología… y único, Águila Uno.

Sí, sí es así, le respondí finalmente al salir de mis cavilaciones. Tiene Ud. razón, el PSUV no tiene candidato. Tiene aspirantes pero ningún candidato, Adán, Diosdado, Jaua, Maduro, El Aissami, Aristóbulo, Ramírez, esos y algunos otros, todos son aspirantes. También José Vicente.  Por eso y para que nadie cuestione su autoridad, Águila Uno mientras espera un milagrito que le salve la vida y le salve el poder o, para que le salve el poder y así no perder la vida,  los pone y los quita. Los manda a una gobernación, como por ejemplo a Maduro que lo envió a Carabobo, para bajarle los humos, y después, cuando lo ve achicopalado y a su mujer, la Procuradora medio arrecha, se lo lleva para Cuba, le da un paseo de grandeza, cambia de opinión, y para Carabobo designa en su lugar al pajarraco Lacava, metiéndose de paso en tremendo lío. 

 

¿Cómo es eso de Lacava? ¿En qué lío está metido?

La verdad es que con buenos periodistas hay que tener cuidado, porque no se les escapa una. Ya lo sabrás, mi querido amigo, le respondí, ya lo sabrás, y en seguida volví al tema para no meterme en honduras.

 

¿Ocurre lo mismo con los demás? ¿Me refiero a todos los demás que Ud. mencionó? ¿Con los demás aspirantes?

Sí y No, le respondí. Si fuera por Fidel, colocaría a Adán en la Presidencia y le pondría a Diosdado al lado, como hombre fuerte, con poder político, poder económico, y bastante ascendiente entre la alta oficialidad. Así lo haría Fidel, algo muy parecido a lo que hizo con su hermano en Cuba. Perro que come manteca mete la lengua en tapara. Pero, ojo, recordemos que en Cuba no creen en elecciones y aquí cuando menos hay que guardar apariencias. Además, si Fidel le pide a Águila Uno que escoja su sucesor, sería como decirle que escoja la forma cómo va a morir, y ese es un error que el Cóndor del Caribe no va a cometer.

 

Y, entonces, si sabe que Águila Uno no va a llegar, qué puede hacer Fidel?

Creo que le está alargando la cabuya, le dije, y mientras tanto, va avanzando en sus esfuerzos diplomáticos, por lograr un porsiacaso. Por cierto, no olvidemos que el Papa fue a Cuba hace unos días y el Papa es por definición un Pontífice. Es decir, un puente entre el Cielo y Tierra. Y, ojo, también un puente entre los gobiernos. Fíjate que no aceptó reunirse en público con Águila Uno, que se le quería meter en el corral.  Y si lo hizo, como dice Boca Randa, fue por educación y en secreto… y, ojo, también por razones “médicas”.

 

Pasemos a otro tema, Sr. Espantapájaros, continuó el amigo periodista. Dígame Ud. ¿por qué andan los chavistas señalando que al Halcón Capriles lo van a sacar? Después que ganó las primarias por paliza, ¿por qué andan ahora con encuestas, haciendo ver que no tiene chance?

Es para bajarle el morrillo. Como hacen en las corridas con los toros bravos. Yo al menos así lo he visto por mi televisor. Cuando el rejoneador entra en su caballote con su lanza y se la clava al toro en el morrillo, es para que baje la cabeza, y preparar al toro para la faena final. O sea para lo que llaman la suerte de la muleta. Que en verdad es la mala suerte del pobre toro, porque al bajar la cabeza, le meten precisamente por el mismo morrillo la espada que le llega al corazón.

Eso es lo que quieren hacer con el Halcón Mirandino, como lo ven fuerte y bravío, buscan prepararlo, bajarlo, reducirlo, ponerlo chiquitico, para después rematarlo. De eso tiene que tener cuidado.

 

Aun si Águila Uno no es candidato ¿vale lo que están haciendo?

Claro que sí. A cualquiera le interesa debilitar al adversario. Pero no nos confundamos. Águila Uno sigue empeñado en ser candidato, y en morir en el poder… o morir con el poder.

Pero candidato no será, amigo periodista. Eso se lo doy por seguro… a menos que el Papa le haga el milagrito.

 
EspantapájarosNo photo

Artículos relacionados

Top