¿Ley de misiones?

Nelson Acosta

La política es así
Nelson Acosta Espinoza
mq0105@hotmail.com    

 

A lo largo de la última década, el gobierno ha construido un discurso político de relativa eficacia. Un elemento central del mismo lo constituye la palabra “misiones”. Este vocablo simboliza su aspecto medular: diseñar programas de asistencia para los sectores populares y obtener a cambio lealtad política y electoral. En fin, el oficialismo se “apropió” de esta palabra y, hoy forma parte  esencial del discurso oficial. Por otro lado, esta palabra se inscribe dentro de un marco cognitivo que ha modelado las instituciones públicas en el país. Y que se caracteriza por la idea de un estado autoritario y protector que asiste  a la población y  postula un concepto único de país.

Frank Luntz: “lo importante no es lo que dices, sino lo que la gente escucha”.

Existe una regla en comunicación política que señala que no se debe “hablar” con las palabras del adversario. La razón es sencilla. Si  se utiliza el lenguaje del oponente esto redundará en el fortalecimiento de su propuesta. Ahora bien, esta breve explicación viene a cuento debido a  afirmaciones del candidato de la unidad democrática Henrique Capriles Radonski. Nos referimos a su propuesta de formular una Ley de Misiones y a la declaración de acuerdo a la cual “todo 13 tiene su 7 de Octubre”.

En ambos casos,  las declaraciones se encuentran “enmarcadas” en el discurso gubernamental. Lejos de reforzar la apuesta política de la oposición la palabra “misión” o “todo 13 tiene su 7 de Octubre” robustece este discurso. Usar la palabra “misión,  por ejemplo,” equivaldría a que el chavismo use la de “descentralización”. Si este fuese el caso, estarían reforzando el discurso político de Proyecto Venezuela. Descentralización es un “trade mark” del gobierno de Carabobo.

Estas consideraciones se encuentran respaldas por avances realizados por las ciencias cognitivas y la lingüística, en especial los desarrollados por  George Lakoff. De acuerdo a este investigador las personas piensan mediante “marcos”, que “son estructuras mentales que conforman nuestro modo de ver el mundo. En política, nuestros marcos conforman nuestras políticas sociales y las instituciones que creamos para llevar a cabo dichas políticas: el cambio de marco es el cambio social” Las palabras obtienen su significado dentro de estos “marcos”. “Misiones”, por ejemplo, remite a una idea evangelizadora, asistencialista y a un concepto pasivo de pueblo, carente de ciudadanía.

La oposición debe cuidar su discurso. Poner el acento en la recepción y no en la emisión del mensaje. Otro investigador en lingüística, asesor del partido Republicano, Frank Luntz, ha acuñado una frase que resume lo sustantivo de la comunicación política: “lo importante no es lo que dices, sino lo que la gente escucha”.

 

 

 

 

Artículos relacionados

Top