El puente colgante

La pequeña política
Espantapájaros
avizor.uno@gmail.com

 

 “Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”
Escrito para gente inteligente

 

El abismo, el color del abismo

Ya no sé como descifrar este enredo, les confieso que es así, aun cuando admitirlo pudiera afectar mi bien ganada reputación. Pero no, estoy seguro que seguirán creyendo en mí. Lo que ocurre es que observo muchísima ambigüedad. Todo el mundo unido por arribita pero….

Así lo veo yo en un lado de la acera y en el otro lado también. Cada quien luchando por suyo, pero caminando sobre la punta de los dedos del pie para no hacer ruido, teniendo sumo cuidado de no aparecer violando, los opositores, la sacrosanta UNIDAD,… y los del otro lado, teniendo el mismo cuidado en no tocar, ni con el pétalo de una rosa, la fragilidad emocional de Águila Uno, quien, como buen venezolano, cuando todo el mundo pensaba que se marchaba, se ha quedado conversando en la puerta… y sea en Cuba o aquí, la verdad es que sigue ahí. 

Pero todos, absolutamente todos, los de un lado y del otro, preparados o preparándose para caerle a la piñata y cogerse los caramelos.

La UNIDAD tiene su puente, ese puente es la MUD. En cambio del otro lado, el puente, que era Águila Uno, ya no se ve sino por raticos y de tanto ‘esgañotarse, hasta se ha quedado mudo. Más adelante les cuento lo que se les ocurrió.

 

Correcaminos

En el mundo de Águila Uno hay muchos frentes, pero hay dos que le quitan el sueño a cualquiera.

El primero y más urgente, ya ustedes se lo imaginarán, lo terminó de provocar el Correcaminos. Y ese boquete lo tienen que tapar a la carrera. En el mundo entero se habla de Venezuela como un estado fallido, como narcoestado, manejado además por narco capos y en estrecha alianza con narcoterroristas, o sea las FARC y compañía. De lo contrario, ¿cómo explicarse que los Llanos venezolanos se hayan convertido en la plataforma más transitada a la hora de despachar cocaína al mundo entero?

Correcaminos Aponte no ha hecho sino decir la verdad, una verdad que ya se conocía, o se presuponía, por la información contenida en las computadoras de Alfonzo Cano y del Mono Jojoy (cuyo contenido carga el pajarraco Santos como AS en la manga). También por las evidencia que antes aportaron las computadoras de Raúl Reyes (hechas públicas por el pajarraco Uribe, que va de frente y sin melindres) y last but not least) (según mi traductor simultaneo) las pruebas que, VOUCHER en mano, tiene nuestro muy querido compatriota, Walid Makled, sinuosamente protegido por un juez leal a la Revolución, quien, sin embargo, me refiero al Capo y no al Juez, desde su celda colombiana se las cantó todas, toditas a la DEA, la CIA y al DAS

Pero las evidencias aportadas por Correcaminos son las más peligrosas porque habiendo presidido la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, designado a dedo por el Presidente, y designado él mismo, también a dedo, a la mitad de los jueces penales del país, no solo conoce quien sí y quien no, están comprometidos en lo del narcotráfico, sino también quien es un político preso  y quien, por capricho de Águila Uno, es un preso político. De allí aquello de salirse a la carrera de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, etc…

Pero vayamos al grano.  Pasemos a como le está haciendo frente, Águila Uno, a ese peligroso frente.

 

Ladrón, ladrón, ladrón…

Seguramente Uds. recuerdan la escena tantas veces repetida en las películas, del sujeto que luego de esconder lo robado, comienza a gritar, “ladrón, ladrón, agárrenlo, allá va el ladrón”, apuntando lejos de sí, para que nadie llegue a sospechar que él mismo es el LADRON.

Uds. me dirán, claro que lo recordamos. Lo que pasa, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas, es que con frecuencia un mismo hecho cobra diferentes formas. Y entonces la gente se confunde. Les voy a dar un ejemplo extraído de la forma como Águila Uno le está haciendo frente al frente. 

Luego de que traición del Correcaminos, al Pajarraco El Aissami lo mandaron a recorrer el país para embarrialar también a los demás… en su caso, acusando a los gobernadores de tener vínculos con el narco tráfico (claro, acusando solamente a los gobernadores de Derecha, a los que ganaron con los votos de la oligarquía.). Para lograr alguna credibilidad, armó lo que los periodistas llaman una olla que es como decir un cuento. La idea era decirle al mundo, si nosotros somos narcotraficantes, también los gobernadores de la oligarquía también lo son. De seguro que nunca leyó aquella máxima de Confucio: “Dos Males no hacen un Bien”.

Pues bien, el pajarraco El Aissami sale a acusar a los gobernadores, pero lo curioso es que lo hace después que a él mismo también le destaparon un patuco. O sea que salió por orden de Águila Uno a desviar la atención de lo que confesó el Correcaminos y terminó por carambola, intentando desviar la atención de aquello de lo que a él mismo se le acusa.

Esto que les voy a transcribir me lo trajo un viejo campesino tachirense que de cuando en vez viaja a Maracay y cuando viene, pasa por aquí a saludarme. Es algo que apareció en el Diario Los Andes. Son las declaraciones del Diputado tachirense Abelardo Diaz… y dice así:

 “Tengo copias de los estados de cuenta de un Banco Suizo, del mes de noviembre pasado, que muestra que Feras El Aissami (hermano menor del ministro), tenía en una cuenta de la empresa que posee en sociedad con Francisco Vélez, la cantidad de 21 millones 689 mil dólares, y esas son circunstancias que ameritan una investigación que permita mostrar de dónde provienen esos fondos”, indicó Díaz.”

Ladrón, ladrón, ladrón… ¿Cuál es el ladrón, donde está el ladrón?

 

El otro frente

El segundo frente que tiene el gobierno de Águila Uno son las disputas y divisiones internas…

Por eso, Águila Uno, antes de marcharse a Cuba, pero siguiendo al pie de la letra las ordenes recibida allá, designó un Consejo de Estado. Analicémoslo bien para tener claro lo que se persigue.

Son nueve miembros, si se incluye al pajarraco Jaua quien “formalmente” la preside.  Fíjense bien, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas. De los nueve, tres vienen de altas posiciones diplomáticas: Rangel, quien fue Canciller, y es un gran componedor; Chaderton, diplomático de carrera, embajador en Inglaterra y en la OEA; Mundarain, que fue Defensor de los “Derechos Humanos”, y actualmente se desempeña como Embajador ante las Organización de las Naciones Unidas en Ginebra.  Tres cuarto bates en el campo diplomático. ¿Con quienes querrán conversar?

Entre los demás, hay a dos militares: el Almirante, hijo de un hombre de a caballo que me visitaba con frecuencia, del Dr. Giacopini Zarraga. El otro, ahora gobernador, fue Ministro de la Defensa. Dos para los verdes.

A esa lista le agregaron a un escritor y a un periodista, los dos del ala izquierda civil: Empate con los verdes.

Pero hay otro elemento, ¿cierto Águila Uno?  Y es el más importante. Hay que ver sobre todo los que no están.

No hay ninguno acusado por Correcaminos, ni por el Departamento del Tesoro, ni que se le conozca como boliburgués, ni que tenga relación con el Poder Judicial. “Banderita blanca” ¿No es asii?

Y casi todos son conciliadores o componedores. ¿Un mensajito para los que se disputan la sucesión?

Águila Uno no va pa’l baile. Hay mucho temor, ambición y ambigüedad. No es fácil adivinar el camino, mi querida bandada. Sigue presente el color transparente del abismo… pero el puente colgante da señales. Da señal de recato, de miedo y de previsión.

 
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