El Toro de Nueva York

La pequeña política 
Espantapájaros
avizor.uno@gmail.com    

 

 “Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”
Escrito para gente inteligente

 

Aprovechando que el sol no ha salido todavía y está cayendo una garúa, anunciando que los pájaros no asaltarán hoy mis cosechas, tomé mi helicóptero virtual y me vine hasta Nueva York, bien abrigado, como es lógico, porque aun cuando allá ya entró la Primavera, veo por televisión que el frío todavía aprieta y la lluviecita también.

 

Quería saber de manera directa (y sin depender de los medios de comunicación), quería saber lo que está ocurriendo con las elecciones presidenciales de allá, y además conocer a ciencia cierta si le están parando o no a las declaraciones de Aponte Aponte  o a las de Velázquez Alvaray. Esto último es muy importante porque, según mis conocimientos de la forma como opera el sistema judicial norteamericano, de ser sus acusaciones medianamente ciertas, y tener los hechos alguna consecuencia sobre ese país, terminarían condenando a un gentío, y mandándolos por largo rato a la cárcel, comenzando con unos cuantos capitostes de Águila Uno.

 

El poder tras el poder

Como habrán de imaginarse, comencé por acercarme a Wall Street, el centro del poder de ese país, y pude ver ese inmenso toro de bronce, lo llaman el Toro de Oro, rugiendo en medio de la calle, un toro que, excepto por su tensa musculatura y la orientación de su embestida, se parece, al menos por los cachos, al Toro de Zabaleta, el que puso Paco frente a la Monumental.

Luego, poco a poco, me fui internando en esa gallera que es la Bolsa de Valores. ¿Y saben lo que descubrí? Que el 80% de las transacciones (a lo mejor exagero pero por allí anda la cosa) las realizan computadoras programadas para comprar a tal precio y vender a tal otro y eso tiene una razón que yo no sospechaba.

La mayoría de quienes participan no son realmente inversionistas, o sea personas que creen en una empresa, y meten allí sus ahorros. No, no es así. La gran mayoría entra y sale, como quien se mete en una mesa de Black Jack, apostando contra la Casa, solo que es un “todos contra todos” y la Casa, en este caso, se queda con la comisión.

Y así, moviéndome por aquí y por allá, observando mucho para detectar cuidadosamente cómo es la movida, al fin descubrí dónde reside el Poder de Wall Street.

Es, por cierto, un poder muy parecido al nuestro, al de Águila Uno, solo que él no se conforma con la Comisión, esa es para el CNE, sino que procura quedarse también con todas las acciones.

Pero el de allí, comparado con lo que ocurre aquí, es un juego de niños. Me explico. Si allá ese movimiento que llaman Occupy Wall Street, o sea A TOMAR WALL STREET, se queja de que los Jefes de los bancos ganan millones, aquí, en la tierra de Águila Uno, los capitostes de Águila Uno ganan billones.  O sea lo mismo que los Jefes bancarios gringos pero multiplicado por mil.

 

El Poder del Poder

Otra diferencia que encontré, internándome en el mundo del Toro de Wall Street, es que mientras los Chiefs tienen cierta influencia sobre Obama, en especial un pajarraco que llaman Buffet, la mayoría quiere tener más peso en lo que se hace y decide en Washington, que es la capital, y por eso están apoyando a Romney. También tienen su influencia en el Congreso con algunos diputados. Lo que sí no tienen es manera alguna de entrarle al Tribunal Supremos de Justicia, que eso para los gringos es territorio sagrado.

En este aspecto, aquí también serían niños de pecho porque lo que es Águila Uno, es dueño de casi todo lo que le entra al país. O sea que no tiene que estar perdiendo el tiempo financiando a tal o cual candidato, porque los reales los tiene todos y además candidato será él mismo, y si no puede (que no podrá), aquel que él mismo escoja. Tampoco tiene que enamorar a Congresante alguno, porque la mayoría es propiedad suya. Y por último, en cuanto a la Corte Suprema de Justicia, que sagrada ni que sagrada. Águila Uno da órdenes a los magistrados y punto.

De manera que mientras aquellos, los ricachones, los oligarcas, los CEO de las supercorporaciones gringas hacen grandes esfuerzos por ser el Poder tras el Poder o, más bien, por ser el Poder que persigue al Poder para tener algo de poder, acá, acá, entre nosotros, quien tiene los reales, o sea Águila Uno, es el Poder… y PUNTO.

 

La batalla final

Entre tanto, en Estados Unidos, ya los candidatos están definidos. Sera Obama contra Romney y Romney contra Obama. Todo lo contrario a Venezuela, por supuesto, donde el Halcón mirandino no sabe aún a quién se va a enfrentar.

Sí, es cierto.  Los dos candidatos gringos están definidos pero ahora tienen el grave problema de inventar que dicen para lograr más votos.

Los de Obama, por ejemplo, dijeron esta semana que están con los Gays, aunque a decir verdad no lo están del todo, y ello en cuanto al matrimonio entre personas de un mismo sexo, vaya barbaridad. Mientras los otros, los de Romney afirman que el matrimonio es entre un hombre y una mujer. “Colón descubrió América”, diríamos  por aquí, en el descampado. Pero Obama no es tan tonto como para decir lo que no debe. Señala que deberían poderse casar pero como eso tiene implicaciones religiosas, es mejor llamar esos “matrimonios” de hombre con hombre y mujer con mujer, simples asociaciones civiles. Unas ONGs, pues. ¿Qué tal?

Hay que ver, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas, como en un país tan importante se enredan diría yo que hasta por gusto. Y es que confunden igualdad con similitud y, a la inversa, similitud con igualdad, sin darse cuenta en materia matrimonial, por lo menos, igualdad no puede conducir a la similitud y viceversa. ¿Me entienden?

Total que mientras unos especulan en la bolsa comprando y vendiendo acciones y otros comprando promesas a futuro, con lo que duplican los precios del petróleo a punta de especulación, el pueblo norteamericano, al que solo le interesa paz y prosperidad, lo están obligando a escoger entre si los matrimonios deben ser entre gallos y gallinas o entre Gay y Gay.

Viajé por lana y salí trasquilado. De Aponte y Alvaray nada pude escuchar. Algunos piensan que son jugadores de grandes ligas. Y sobre las elecciones norteamericanas, nadie sabe quién va a ganar.

Ni siquiera el Toro de Nueva York.

 
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Un Comentario;

  1. Sean said:

    How terrible it is for anyone to pretend to know the complexity of “Aguila Uno” First of all, it is disrespectful and I find it obnoxious to even dare to criticize a country’s president, democratic system, and the freedom of speech. Especially when Venezuelans claim to have lost their freedom of expression. Second, because you live in a tropical weather and we welcomed you here does not give you the rights to criticize our way of living when you are as you said: a traveler. Your statements are formed by rumors and contradicts the real American experience making your argument no accurate.
    It is irresponsible to provide an opinion about a country’s election when your sources aren’t reliable.
    I would highly recommend you to go back to the US, live in the country for several years, become a citizen, participate as volunteer in a Public University, take history classes and maybe then you would be able to portrait a clearer perspective of what American’s politics is.
    At the meantime, I appreciate your incite which allows me to get a better understanding of your country, Venezuela. It is evident through your sarcastic writing why your country and its people haven’t been able to develop and evolve in a fair democratic.
    Your voice speaks to many Americans who definitely would agree upon my writing.
    Again! Thanks for your analysis and good luck in future analysis.

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