LA CAMPAÑA DEBE SER ADMIRABLE

Milagros Socorro

Milagros Socorro


MILAGROS SOCORRO
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Una certeza de entrada: el chavismo no contempla la posibilidad de salir del poder por elecciones. En su panorama de perspectivas no aparece la opción de derrota el próximo 7 de octubre…

 

Una certeza de entrada: el chavismo no contempla la posibilidad de salir del poder por elecciones. En su panorama de perspectivas no aparece la opción de derrota el próximo 7 de octubre. Esto se debe, en buena medida, al hecho de que subestima al contendor, también a esa inclinación supersticiosa a no nombrar el avatar adverso para no llamarlo, no auspiciarlo ni siquiera en el lenguaje (que tiene, sin duda, un gran poder de fundación); pero, sobre todo, obedece a que con sus métodos, muchas veces perversos, el chavismo está trabajando día y noche, y en todos los tableros, para no perder en las próximas elecciones para presidente de la República.

 

No puede decirse lo mismo de la oposición. Factores como el desgaste del régimen, la enfermedad terminal del presidente Chávez, el éxito de las primarias de la unidad democrática, parecen haber fomentado un hálito triunfalista en la coalición opositora, que ha descuidado espacios y relajado sus maneras. Esto se evidencia en el resultado de la plenaria de este martes en la Asamblea Nacional, donde se aprobó la propuesta del Gobierno de evaluar la salida de Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH: 91 votos a favor y 22 en contra.

 

El oficialismo tiene 98 diputados, y la oposición, 65. Esto significa que a esa sesión asistió 93% de la bancada que apoya al régimen y 34% de la que dice adversarlo. Las excusas son varias: “Para qué vamos a asistir si la mayoría chavista, en sumisión acrítica, impone la aplanadora y hace colar lo que Chávez ordene”;no nos avisan con tiempo el orden del día, mientras que a los chavistas, sí”; “estamos dedicados a la campaña, que es la prioridad”. Hay muchas razones para no asistir. Y una sola para hacerlo: es su deber. Tienen el mandato de sus representados.

 

Ninguno de los diputados opositores ignoraba las dificultades que iba a afrontar en este periodo legislativo, ni los “arreglos” hechos por el Gobierno en los circuitos electorales para obtener más diputados con menor votación popular. Lo importante, para unas fuerzas opositoras disminuidas, era ganar terreno y reivindicar el espacio legislativo, degradado por el chavismo a trascocina de Miraflores. Esto lo entendió muy bien el electorado, que apoyó a los candidatos opositores con 52% de la votación.

 

Pero, ahora, cuando deben hacer presencia en el hemiciclo, no concurren ni mandan a sus suplentes. Desde ningún punto de vista se justifica que el retiro de Venezuela de la CIDH haya sido rechazado por 22 de los 65 diputados que estaban obligados a hacerlo. Si no tienen claridad con respecto al papel que desempeña la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, lean sus informes anuales. Ahí encontrarán la razón por la que el régimen quiere zafarse de su membresía: todos los crímenes del Estado venezolano, su ilegalidad, su crueldad, sus trampas, están allí documentados minuciosamente. No hay delito del Gobierno que no esté consignado ahí con fechas, nombres y lujo de detalles.

 

He aquí una pequeña muestra sacada del Informe Anual de 2008: “La Comisión conoció que en el marco de la contienda electoral de noviembre de 2008, el Presidente de la República habría realizado pronunciamientos en términos que no contribuyen al diálogo democrático y que pueden incentivar el uso de la violencia. Algunos de los pronunciamientos dicen: `Si ustedes permiten que la oligarquía (…) regrese a la gobernación, a lo mejor voy a terminar sacando los tanques de la brigada blindada para defender al Gobierno revolucionario y para defender al pueblo de Carabobo’; `El Presidente venezolano recordó a los partidos de la oposición que compiten en las elecciones regionales del 23 de noviembre que la suya `es una revolución que está armada’; `Ramón Martínez no sólo va a perder la gobernación sino que va terminar en la cárcel, él verá, te vamos a barrer, asqueroso traidor, el 23 de noviembre te va a sacar de aquí la moral del pueblo de Sucre”. Sí, lo que se ha olvidado está ahí.

 

Solamente por reconocimiento a la CIDH, que se ha ocupado de Venezuela con tal celo, era perentorio estar allí. Pero lo más importante es que la campaña electoral de las fuerzas democráticas no puede admitir conductas de reposeros. Debe sostenerse en la unidad, el estoicismo, la probidad y el compromiso con todos los venezolanos. Es la hora del sacrificio y la hazaña moral.

 
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