¿Populismo federal?

Nelson Acosta

La política es así
Nelson Acosta Espinoza
acostnelson@gmail.com

 

El gran tema ausente en la agenda electoral de los candidatos a la presidencia de Venezuela es el de la descentralización y la redistribución de poder. En el caso del candidato Hugo Chávez, este silencio es natural pues obedece a su concepto centralista y autoritario del ejercicio del poder. De hecho, su propuesta de un Estado Comunal significa la anulación de gobernaciones y alcaldías como instancia de ejercicio del poder por parte de los ciudadanos. 

En cuanto a la agenda del candidato presidencial de la oposición, este tema no ha sido asumido en forma protagónica y frontal. Pareciera que en el diseño estratégico de su campaña prevalece un concepto más cercano a la cultura del centralismo que a la del federalismo. Contrasta esta circunstancia con las continuas manifestaciones en las regiones  reclamando sus derechos

Si bien hay temas omitidos, hay otros puntos cuyo significado electoral  lo proporciona el “marco” del adversario. Intentemos explicar esta afirmación. Hoy en día sabemos que la gente “piensa” al interior de “marcos”. Es decir estructuras mentales arraigadas que configuran la compresión del mundo. El relato asistencialista, por ejemplo, es un marco que ha ordenado la gran mayoría de las propuestas políticas del país. Su punto neural es la idea, profundamente arraigada en la población, que el estado debe  asistirla a cambio de lealtad política y electoral. Es por ello que una oferta  de corte asistencialista (misiones, plan de empleo, etc.) tendería a ser reinterpretada por el electorado en términos de este marco discursivo que se identifica con el oficialismo. ¿Cómo se puede contrarrestar este sesgo populista?  Aunque no parece sencillo, una respuesta pudiera ser que la oposición federalice su oferta electoral. Es decir, que “enmarque”  estas promesas dentro de un relato federal. Veamos. Un ejemplo pudiera ser el siguiente: las misiones deberían ser financiadas con los recursos que proporciona el pago del IVA en las regiones. Una propuesta de esta naturaleza tendría la virtud de rescatar su sentido asistencialista,  pero en clave federal. Distanciándose, así, del discurso del oficialismo. Lo federal marcaría  distancia con la oferta del adversario político. 

En fin federalizar el lenguaje y la propuesta electoral permitiría una mayor comunicación con la diversidad cultural presente en el país y, lo más importante, abriría caminos a las emociones consustanciales con un liderazgo que se propone cambiar a la república.

 

 
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