España, por dentro y por fuera

 Orfeo Suárez

España tiene un estilo, sobre eso no hay duda. Es el legado de su periodo de esplendor, de la Eurocopa y el Mundial, y viene definido por las características de unos futbolistas que son mayoría: los centrocampistas. Entre los 23 que disputarán el torneo en Polonia y Ucrania se cuentan siete (Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Cazorla, Cesc y Silva), prácticamente un tercio de los convocados. Javi Martínez, inicialmente, ocupa esta vez plaza de defensa. Ninguna selección tiene tanta calidad donde se arma el juego, y por ello serán mayoría también en el campo, pero el seleccionador sabe que necesita alternativas, porque a España la esperan en las barricadas.

La primera llega por las bandas, complementadas con dos de las novedades en una lista continuista, en la que repiten 19 campeones del mundo. Si Villa y Puyol no se hubieran lesionado, sólo lo harían dos futbolistas, por Marchena y Capdevila, fuera del primer nivel tras la vuelta de Sudáfrica. Se trata de Jordi Alba y Juanfran, laterales largos, duales, para ofrecer situaciones de dos contra uno en ataque y abrir el campo para que los centrocampistas encuentren espacios. Ambos se unen a Navas y a Pedrito, jugadores que pisan la cal y miran a portería. Del Bosque insistió en la recuperación de esa variable desde su llegada al cargo, aunque recibiera críticas de quienes entendían que ponía en peligro el molde de la campeona de Europa. Finalmente, lo fue del mundo, con Navas sobre el campo en el momento clave de la final.

Juanfran es un extremo reconvertido, técnico y profundo, que afirma haber aprendido lo suficiente del trabajo sin balón junto al Cholo Simeone. Ahora lo primero es la portería a cero, dice. Jordi Alba es una realidad, consolidado en el puesto de Capdevila tras el Mundial. España va a encontrarse en muchos partidos con la posibilidad de dejar tres hombres atrás y sumar un centrocampista más, como ha hecho el Barcelona con Alves. La jerarquía de Sergio Ramos en el centro permitía a Del Bosque pensar en jugar con Puyol en la derecha y por ello la baja del azulgrana ha abierto el hueco a un lateral más. No hay muchos centrales de garantías entre los que elegir, por lo que Javi Martínez puede ser un relevo de Piqué o Sergio Ramos y Albiol se mantiene pese a su escasa participación en durante la temporada en el Madrid. Fue, aunque por lesión, el único jugador de campo que no jugó un solo minuto en Sudáfrica.

Las dudas y el debate están, y estarán a lo largo del torneo, en el ataque, en el gol. No hay otro como Villa, que ofrezca tantas garantías: mayor goleador de la historia de la selección, máximo artillero de la pasada Eurocopa y de la campeona en el Mundial. Frente a eso, Del Bosque ha mezclado la jerarquía de Torres, la regularidad de Llorente y la predilección por Negredo, más versátil, pero no puede decirse que ninguno se encuentre en su momento cumbre. Pedrito ha llegado con fuerza y con gol al último tramo de la temporada y a la lista, y eso puede compensar la irregularidad de los primeros. La mayor incógnita reside en Torres, suplente en el Chelsea pero con el viento de cola de la Champions y muy motivado.

La situación impone, pues, que el gol también llegue desde la incorporación de los centrocampistas, de gente como Iniesta, Silva o Cazorla, y facilita al técnico la decisión de jugar con un solo punta y cinco en el centro, si lo desea. También podría hacerlo sin ninguno, con Cesc o Silva como falsos delanteros centro, pero el hombre de área no significa únicamente remate. Es quien quien hace sitio a los demás con sus movimientos, y de eso saben mucho Torres y Llorente. España los va a necesitar, porque no le van a regalar ni un metro.

 

 
Etiquetas

Artículos relacionados

Top