De maduro a piche

Carlos Ochoa

MERCURIALES
Carlos Ochoa
ochocarlos@gmail.com    

 

El lanzamiento de Nicolás Maduro por parte del Presidente Chávez para la gobernación de Carabobo para que compita con el candidato de la alternativa democrática Henrique Fernando Salas Römer, es una proyección de uno de los dos escenarios electorales  posteriores a las presidenciales de octubre.

El chavismo se prepara, se está anticipando a un escenario en donde Chávez o su sustituto son derrotados por Henrique Capriles. El protagonismo, la cercanía con el caudillo, y la experiencia diplomática que ha acumulado Maduro como Canciller no es suficiente, no encaja en el perfil de candidato a gobernador de estado que necesitan los chavistas para vencer a los Salas Römer en Carabobo, pero hay que entender que es su opción más esperanzadora  en el escenario de la derrota.

 Las candidaturas de los altos jerarcas del régimen  a las gobernaciones en manos de la oposición, son parte de una estrategia que pretende imponer la figura de los vicepresidentes regionales rechazada en el referéndum constitucional de 2007, centralizando los recursos que por ley le corresponde a las regiones, con el único objetivo de favorecer electoralmente a Chávez con el dinero de todos los venezolanos. Pero también es la manera de emplear a una dirigencia que va a quedar cesante con la victoria de la alternativa democrática en octubre, y en esto no se equivocan Chávez ni los hermanos Castro. La alta dirigencia chavista tiene la tarea de recomponerse política y organizativamente de la derrota, posiblemente sin la presencia o el protagonismo del caudillo, intentando mantener las gobernaciones y alcaldías que ya tienen, y como en el caso de Maduro, Jaua y Arias Cárdenas, disputarle con los recursos del estado y todo tipo de ventajismo, las gobernaciones que casa por casa  han  ganado en buena lid los gobernadores que representan la descentralización y la democracia.

En Carabobo nombraron al alcalde de Puerto Cabello Rafael Lacava como coordinador de campaña, es casi seguro que en un partido como el PSUV donde no se realizan primarias, ni se dan acuerdos para escoger candidatos, el alcalde se quede con las ganas de ser el abanderado en el escenario perdedor del chavismo.

Pero esto que estamos dibujando puede cambiar si el Presidente se cura de su penosa enfermedad, y sale a competir casa por casa y tolete a tolete con Capriles, y le gana como él mismo dice por knock-out fulminante.

En ese escenario donde Chávez es el vencedor, no veremos a Nicolás Maduro en Carabobo sino por televisión y en los desfiles cívicos militares del 24 de junio.

Pero ni así veo a Rafael Lacava de candidato, sin embargo dicen que el alcalde es un hombre de fe, y que cuando estaban por nombrarlo de embajador en Italia, rezaba con Maduro en la Cancillería para que el cambur no se le empichara.

 ¿Será por eso que el Canciller informado del pichaque interno del chavismo  en Carabobo se lo propuso al Presidente de coordinador de campaña?

 

 

 
Carlos OchoaCarlos Ochoa

Artículos relacionados

Top