El ABC de Reinaldo Figueredo Planchart – Economista e internacionalista

“Venezuela tiene que enfrentar una transición energética de gran complejidad” – Reinaldo Figueredo.

 

Manuel Felipe Sierra.

 

Tiene una larga carrera como funcionario público en el país y el ámbito internacional. Director del Instituto de Comercio Exterior, ministro de la Secretaría, ex Canciller y desde hace varios años cumple importantes tareas de asesoramiento para las Naciones Unidas. Participa en proyectos y programas de diversas organizaciones en el análisis de la problemática mundial y en particular, el tema energético. De paso por Venezuela, Reinaldo Figueredo Planchart ofreció sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.

 

– En varios escenarios, usted ha insistido en una complicada situación mundial donde se mezclan la amenaza nuclear de Irán y sus consecuencias, y un explosivo escenario energético. Incluso, habla que podría estarse configurando el cuadro para una III Guerra Mundial.

– Yo creo que estamos muy cerca de la III Guerra Mundial, porque el problema del Golfo Pérsico no es sólo la amenaza atómica de Irán. No se puede olvidar que lo que suceda en el mundo árabe y en el Golfo Pérsico, afectará la corriente petrolera que sale de la zona y que es más o menos el 40 o 45% del mercado mundial. Con relación a Siria, no se puede desligar lo que allí suceda del contexto de la crisis; si bien este país no tiene que ver directamente con el petróleo, lo que ocurra en él va a incidir en los planes de Irán, que tiene planteado como se sabe como opción militar el cierre del Estrecho de Ormuz, lo cual provocaría una crisis impredecible. Hace unos días, los estadounidenses enviaron tres portaviones a esta zona ¿y qué pasa si hay una “chispita”? Es decir, yo tomo una medida y tú tomas otra y de repente se prende la chispa de un conflicto. Pasa simplemente que el petróleo se va a 300 o 350 dólares el barril y ello no lo aguantaría el sistema económico mundial.

 

– ¿Cómo se inscribe Venezuela en el marco de esta guerra petrolera?

Últimamente están saliendo muchos análisis sobre las cifras de las reservas estratégicas que tiene Venezuela y la colocan por encima de Arabia Saudita, en el primer lugar del mundo. Es verdad que nuestro petróleo es pesado pero cuando tienes un precio que podría estar por encima de 250 dólares, pasa a tener mucha importancia la zona donde existe el mayor volumen de ese petróleo para ser desarrollado, como es Venezuela. Ello significa que hay la posibilidad de llevar al país a un mayor nivel de producción, que no es el que estima PDVSA ni nada de eso, es otra cosa. Hace 10 años hablé con importantes funcionarios norteamericanos y les decía que si algún día tendría algo que decir sobre los problemas del país, plantearía llegar a un nivel de 6.000.000 de barriles diarios. Pero no sólo eso, me pondría de acuerdo con los países productores no para entregarles barriles sino para decirles que aquí podrían tener una reserva estratégica sobre la base de un conjunto de compensaciones hemisféricas y de otro orden, porque Venezuela tiene que enfrentar una transición energética de gran complejidad y no sólo técnica.

 

– ¿Sobre que base se daría ese esquema?

– Tenemos un modelo económico capitalista, lo cual quiere decir que tiene que tener un alto nivel de productividad, que hay que competir con las fuentes más eficientes dentro del mercado. Si hablamos de la actividad de llegar a 6.000.000 de barriles estamos hablando, a grosso modo en términos de inversión, de 150.000 millones de dólares. Desde hace unos años le hemos planteado a la oposición, cuando ésta incluso no estaba unida, que ella tenía que acreditarse en el exterior pero no como una oposición política, sino que había que reacreditar a Venezuela como país y en consecuencia a nuestro principal recurso que es el petróleo, en el marco de una compleja transición energética.

 

– Es decir, ello replantearía la necesidad de un consenso entre productores y consumidores para abordar esta coyuntura.

– Por supuesto, hay que sentarse a hablar con los principales consumidores, con las principales empresas que tienen la tecnología capaz de movilizar los recursos, sin abandonar lo que ha sido tradicionalmente la política de Venezuela en ese campo. En los últimos 4 años trabajé para las Naciones Unidas en el tema de cómo podemos insertarnos como país en desarrollo, en el esquema de la globalización. Cinco agencias de la ONU habían realizado estudios en 34 países de África, Asia y América Latina y las conclusiones a las que se llegó con las agencias y con varias universidades europeas, es que existen cuatro vectores principales.

 

– ¿Cuáles son esos vectores?

– El primero, la energía y la transición energética; una cosa es haberte desarrollado con una energía como lo hizo Estados Unidos, Europa y Japón, de menos de 2 dólares el barril y otra desarrollarte con una de 140 o 180 dólares. También está el tema de los no renovables que contaminan el ambiente, lo cual obliga a irse hacia energías renovables. El segundo, el tema del agua y allí entramos en un verdadero conflicto mundial porque hay 2.000.000.000 de personas que no tienen agua potable y van a ser 4.000.000.000 y entonces las migraciones serían espectaculares y la gente, literalmente, se mataría por agua. El tercer vector es el ambiente: Si agarramos a Suramérica tenemos el Amazonas, tenemos el 27% del agua potable del mundo y tenemos la fuente energética alternativa a la del Golfo Pérsico, que es la más conflictiva en estos momentos. Y el cuarto vector es el de la economía del conocimiento, porque hay que sentarse a analizar qué significa la economía del conocimiento para países desarrollados. Sobre eso se ha escrito mucho, en Estados Unidos hay muchos trabajos sobre ese tema. Yo creo que en el mundo estamos en un momento absolutamente crítico y no veo que la dirigencia venezolana piense en lo que ello significa, pareciera que existe el argumento de que “de eso nos ocupamos después”.

 

El experto considera que ha llegado el momento de buscar convergencia entre todos los venezolanos.

Venezuela en el ojo del huracán

 

– Y es curioso, porque justamente Chávez ha hecho un gran esfuerzo por colocar al país en las áreas más críticas del escenario internacional.

– Claro, Venezuela está metida en el ojo del huracán porque Chávez se metió en el ojo del huracán, está metido en el tema de Siria, de Irán, de los grupos terroristas.

 

– Sin embargo parece que la influencia de Chávez ha disminuido sensiblemente, incluso en el área latinoamericana, donde sin duda su política exterior tuvo mayor penetración e impacto.

– Hace 5 años yo decía que Venezuela estaba en el escenario mundial pero más que Venezuela era Hugo Chávez Frías, incluso lo calificaban en Europa y en otras parte como “el Robin Hood de América” pero esa imagen se desdibujó. No hay ninguna figura positiva de Venezuela que pueda entrar a analizar y defender los intereses del país a nivel internacional, simplemente somos políticamente ignorados. No en lo pequeño, en lo pequeño seguimos con algunos países y la alianza con Cuba que es indudable, pero me estoy refiriendo al escenario mundial. No es que exista un afán de figurar simplemente, sino que un país que tiene los recursos de Venezuela no puede estar representado por el hecho de asumir decisiones que se toman en otra parte, tiene que estar presente y tiene que defender sus propios intereses. Para mí la prioridad en estos momentos son precisamente esos elementos de los cuales hablamos, no la opción de entrar en Mercosur por ejemplo, porque está claro que la primera opción para el país sigue siendo la reactivación de la Comunidad Andina.

 

– Cuando fue director del Instituto de Comercio Exterior, la CAN tenía una relevante importancia pero ésta parece haber disminuido con la firma de los acuerdos bilaterales de libre comercio.

– Ello no tiene mayor importancia, pueden hacerse todos los acuerdos de libre comercio pero lo fundamental sigue siendo quienes tienen la energía, quienes tienen la materia prima, quienes tienen el tema del agua y quienes preservan el ambiente. Y en ese sentido, nuestros países tienen ventajas. Además por un lado está Brasil, que lo está logrando, y por el otro nosotros, que no hemos avanzado para desembocar en el Pacífico. Y para nosotros es tan vital como para Brasil el tema porque el Pacífico es el eje bilateral que antes era Estados Unidos, Europa y Japón y que ahora es Estados Unidos, China y la India. Entonces, hay que empezar por esos elementos estratégicos y de allí seguir avanzando.

 

– Hoy en día la CAN también tiene la ventaja de la apertura del mercado asiático, lo cual ha determinado el incremento de las exportaciones de esos países.

– Efectivamente, ello ofrece una  gran potencialidad. Por ejemplo, Bolivia tiene la reserva del mineral de hierro más grande del mundo y las segundas reservas de gas de Suramérica y si tienen hierro, gas y productos que son fundamentales deben ver cuáles son los mercados. Sin duda, los de Estados Unidos, los de China y los de la India. Yo creo que ha llegado el momento de analizar esos aspectos y buscar convergencia entre todos los venezolanos porque hoy en día, y de esto no cabe duda, Venezuela está desacreditada y ha llegado el momento en el que nos reacreditemos y podamos defender nuestros verdaderos intereses.

 


 

Crisis europea

 

– Vives y trabajas en Europa, ¿cómo ves el cuadro de la economía europea?

– Para mí Europa está en un terreno muy peligroso de desmoronamiento, ampliaron demasiado rápido el número de socios que podían participar en la Comunidad Europea. El aspecto monetario que ha golpeado no solamente a Grecia, Italia, España, Portugal, etc, se une con el aspecto otra vez vital de que Europa tiene inseguridad energética y por lo tanto, van a tener que hacer unos arreglos específicos con Rusia, que lo que ha estado buscando Sarkozy. Creo que más bien Europa tendrá que jugar un nuevo papel, va a ser la cuarta pata de la mesa.

 

– Ante la tensión entre Irán y Europa y fundamentalmente la amenaza nuclear iraní contra Israel, parece que se abre una posibilidad de negociación entre Irán y Turquía.

– Lo que yo veo en el caso de Irán específicamente y los movimientos en el Golfo Pérsico, es que hay que sentarse a reconocer lo que es Irán, un país fuerte, grande, con muchas posibilidades y no necesariamente las reservas de Arabia Saudita van a servir para ser un contrapeso en términos de desarrollo económico. Si se le reconoce a Irán que también tiene derecho a desarrollarse y a obtener los inmensos recursos que le hacen falta, no creo que Irán vaya a jugar al “bandido común” porque también saben lo que ocurría: Desatar la III Guerra Mundial allí.

 

– Cuando hablas del tema de la guerra, ¿te refieres al tema de la guerra energética o a una conflagración nuclear?

– Estoy hablando que la situación en el mundo árabe y la situación específica frente a Irán y todo el escándalo que se ha planteado en relación a si este país produce o no el arma atómica, con ello no se enfrenta el tema central. Creo esos escarceos que se están haciendo, es como si alguien jugara con fósforos en una caja llena de dinamita, en algún momento estalla. Hay mucha preocupación en los centros de análisis europeos y americanos, he tenido la oportunidad de conversar y participar en varios eventos y existe el riesgo de que allí estalle la III Guerra Mundial, un riesgo como el que hubo en los años 73 y 74 cuando los países árabes utilizaron el petróleo como un instrumento de presión política frente a lo que había sucedido en la guerra entre Israel y Egipto. Mucha gente desconoce que en aquél momento estuvimos muy cerca de grandes proporciones y que en la búsqueda de un equilibrio, Venezuela tuvo una participación muy importante desde la OPEP.

 

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