La campaña mejora

Yon Goicoechea


YON GOICOECHEA
@yongoicoechea

 

El asunto estriba en si seremos capaces de obligar al Chávez a que reconozca su derrota…

 

En un país con encuestas “pret-a-porter” es imposible saber, a ciencia cierta, cómo va una campaña. Por ello, las opiniones de los analistas reflejan apenas percepciones subjetivas, producto de la valoración individual de los hechos y no de la estadística. Personalmente creo que, en tiempos de dictadura, la política no es asunto de encuestas. No se puede pedir a alguien que responda libremente una pregunta, si la misma pone en riesgo su trabajo, la misión que recibe o la seguridad de su familia. Encuestar, con tanta tensión en el ambiente, es como adivinar las cartas del oponente en el póker.

Habiendo dicho lo anterior, no me atrevo a decir si Capriles va bien o va mal, solo diré lo que genuinamente pienso al respecto. Luego de las primarias la campaña se estancó, porque las bondades del “casa por casa” no sustituyen todos los demás deberes de un candidato presidencial, ni mediática ni políticamente. Capriles dejó de dar respuesta a asuntos nacionales muy relevantes, como las múltiples salidas de Chávez del país o la modificación, por vía ejecutiva, de la Ley del Trabajo, entre otros. Sin embargo, en las últimas dos semanas ha habido cambios interesantes y positivos en el rumbo del autobús.

Fue un gran acierto asumir la bandera de la inseguridad y, mejor aún, hacerlo en un acto bien planificado, serio, presidencial. Los últimos “spots” de televisión son excelentes. Se aprecia un mensaje un poco más firme y reivindicativo y los actos de movilización masiva han resultado extraordinarios (mientras Chávez sigue en el congelador). La producción de los eventos ha sido muy buena y, en general, el manejo político del comando ha sido suficientemente hábil para mantener la unidad, al menos en lo fundamental.

La campaña está creciendo y la tendencia de los resultados electorales de años anteriores indican que somos mayoría. Ahora, el asunto estriba en si seremos capaces de obligar al Chávez a que reconozca su derrota… pero ese es otro tema.

 

 

 

 

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