PARAGUAY

Américo Martin

Desde la cima del Ávila
Américo Martín
amermart@yahoo.com 
@AmericoMartin   

 

 

“Hay un error en creer que la violencia es la acción”    Cecilio Acosta

 

I

 

La gente suele equivocarse con Paraguay. Esta tierra del sur que alguna vez estuvo aislada en medio de bosques impenetrables y ríos repletos de yacarés, fue a lo largo del tiempo una dura fortaleza contra vecinos más reconocidos, trátese de Brasil, Argentina y más limitadamente Uruguay. Precisamente los tres países cuyos ejércitos unidos bajo el mando del ilustre Bartolomé Mitre, quisieron someterlo, para encontrar la más dura resistencia bélica y humana de que para entonces tuvieran memoria. El valiente pueblo sureño puso el pellejo en juego y bajo la heroica dirección del Mariscal Francisco Solano López retardó la derrota inevitable no sin pagar un altísimo precio en vidas humanas. La triple alianza tuvo que sudar mucho para lograr una victoria que parecía fácil y que no les dejó ánimo para molestar otra vez a aquella indómita nación. La historia se repitió, esta vez favoreciendo a Paraguay,  en la encarnizada Guerra del Chaco. Bolivia perdió la contienda y con ella un buen pedazo de su trritorio que fue anexada por los duros paraguayos.Téngase presente semejejantes antec edentesa para entender que con la soberanía de la tierra del doctor Francia y de Solano López es mejor no pasarse de raya.

 

El destituido, Fernando Lugo y el nombrado Federico Franco.

Aunque con ingresos limitados,esa tierra asombró al mundo cuando en 2010 su PIB fue el que más creció en la Región. Por decir algo: más de ocho veces por encima del decrecimiento venezolano, no obstante disponer éste, gracias al petróleo, de fabulosos ingresos fiscales y de divisas.

 

Se trata pues de un país con el que más vale entenderse en términos respetuosos. Remover su fibra nacionalista con destempladas amenazas imperialistas puede ser contraproducente para la camorra internacional.

 

II

 

¿Por qué pues he venido calificando la destitución del presidente Lugo como un error político que puede salirle caro al flamante gobierno de Federico Franco?

Porque un asunto que afecta a la Región, y particularmente a Mercosur, debió manejarse cuidando el equilibrio suramericano. Así el Congreso paraguayo se haya atenido a la letra de la Constitución y su decisión haya sido convalidada por el TSJ; así sea evidente el descontento contra Lugo en la abrumadora votación en Diputados y el Senado, lo procedente hubiera sido ponderar la decisión con criterios más políticos que jurídicos. Sé que algunas se se sentirán insultados por esa opinión, pero por alguna razón los gobiernos eficaces se integran con políticos preferiblemente experimentados y honrados, antes que con profesores de Derecho o de Economía, no obstante que algunos de ellos sean también políticos.

 

Consideremos estas sencillas verdades. La Constitución de Paraguay no contempla la reelección y el presidente Lugo había puntualizado que no incurriría en la mala práctica de trabajar para incluirla en su texto. Pues bien, en ocho escasos meses se realizarán las elecciones generales. Luoo estaba destinado a salir del poder de todas todas. Sin traumas se hubiese cumplido una ejemplar transición. No es el ahora desplazado un hombre de temperamento violento ni mucho menos un fundamentalista. Seguramente el presidente Chávez le tenderá el brazo para tratar de gabar el seguidor que antes no tenía, y  el éxito que pueda obtener se deberá claramente al error y la precipitación de la coalición encabezada por Franco.

 

Porn otra parte, Lugo carece de un partido propio -quizá ahora, con ayuda de cierta camorra internacional quiera dotarse  de uno- por lo que el “luguismo”, cualquiera que sea el significado político den ese neologismo, tampoco podría mantenerse en el mando. No puede hacerlo quien no existe y el hecho contundente es que en la coalición que hizo posible lan victoria del ex arzobispo sureño la fuerza principal es la que encabeza Federico Franco, vicepresidente y ahora presidente interino por decisión del parlamento. Por si fuera poco, la principal fuerza opositora es el tradicional y el poderoso Partido Colorado, que respaldó la destitución de Lugo. Siendo esa la realidad ¿porqué la oposición parlamentaria optó por dar el mal paso?

 

Probablemente haya influido el refrán del “pájaro en mano preferible al ciento volando”  Por desgracia el camino del cementerio está empedrado de impacientes.

 

III

 

Es imposible ignorar que los de la ALBA, bajo su conspicuo jefe, están al acecho. Poco amigos de salidas pacíficas, cometen el error advertido por don Cecilio Acosta de confundir la acción  con la violencia. Dados a bloquear y aplastar a los disidentes, salieron a cortar el suministro petrolero y a recomendar embargos estrictos contra la aislada pero recia nación. Chávez es enemigo del embargo contra nCuba, al que por cierto me he opuesto desde que fue aprobado, pero, incongruente y disparatado como es, se puso a la cabeza de los que quieren castigar a Paraguay. El oficio de pacificador internacional quede a los césares romanos. Observo sin embargo que no ha tenido eco, lo que deja un vacío inquietante.

 

Frente a las animosidades despertadas en Venezuela por el incidente paraguayo, debemos reiterar nuestra vocación pacífica y democrática, que ha sido sostenida por Capriles Raddonski con un díptico afortunado dentro de su sencillez: discrepar del juicio contra Lugo, e igualmente del embargo contra Paraguay. 

 

La verdad está en esos extremos nada extremistas.

 

 

 
Etiquetas ,

Artículos relacionados

Un Comentario;

  1. Julian Suarez said:

    ¿Por que los paises hispanoparlantes siempre desprecian lo jurídico?
    ¿Por que los malabarismos que hicimos en Venezuela para salir de Carlos Andres Perez no produjeron esa repulsa? ¿Por que las argucias legales de nuestra propia corte suprema, para abrirle el paso a una constituyente, tampoco levantaron objeciones? ¿Por que los paises hispanoparlantes pensamos que elegimos como presidentes a pequeños Fernandos séptimos y no a funcionarios? ¿Por que seguimos creyendo en eso de la “majestad del poder” y no que pusimos simplemente a “un tipo” o “una tipa” y si lo hace mal, lo sacamos como a cualquier mal gerente? ¿Por que siempre la política y nunca la ley? ¿Será por que todavía somos unos salvajes?

Los Comentarios han sido cerrados.

Top