EL COMANDANTE NO SABE NADA

Peter K. Albers


PETER ALBERS
peterkalbers@yahoo.com

 

La mayoría de los canales de televisión venezolanos están sometidos al régimen chavista. Empezando por “el canal de todos los venezolanos” hasta los que, curándose en salud, llenan sus programaciones con aberrantes telenovelas y noticieros “independientes” donde, como hacen a las participantes en sus frívolos concursos de belleza, practican una especie de “cirugía estética” a sus noticias. Pero hay una minoría de canales de TV que no obedecen sino a su obstinado afán de informar a la población y de presentarle sin tapujos nuestra cotidiana realidad. Son las televisoras libres. Lo mismo ocurre con la prensa escrita, pero a la inversa. La mayoría de los diarios, excepto algunos que, propiedad del régimen y parcializados, tienen poca aceptación y deben ser regalados, son fieles a los principios que a sus periodistas inculcan las universidades, e informan regularmente sobre la realidad de lo que ocurre en este deteriorado país, y dan cabida a quienes en sus páginas deseen emitir sus opiniones, sin importar sus tendencias políticas. Son la prensa libre. Y junto con las televisoras libres forman el grupo de “los medios libres”.

 

Vemos o leemos en los medios libres que nuestros hospitales sufren de graves carencias, inexplicables en un país con enormes ingresos petroleros y que se da el lujo de regalar hospitales totalmente equipados a otros países. Son frecuentes las imágenes de quirófanos llenos de basura y equipos inservibles, o los recintos de hospitalización donde los pacientes conviven con ratas y cucarachas y deben ser alimentados con la comida que sus abnegados familiares les traen a diario, así como sábanas, medicinas y hasta algodón. Los responsables de tanto abandono, cuando se ven obligados a responder por tanta desidia, culpan a alguien “de más arriba”, aclarando inmediatamente que “el comandante no sabe nada”,

 

Vemos o leemos en los medios libres que nuestras escuelas sufren de graves carencias, inexplicables en un país con recursos suficientes como para regalarle escuelas a otros países cuyos mandatarios se declaran “amigos” del señor Chávez. Son frecuentes las imágenes de aulas con techos que se caen a pedazos, salones donde se arruman inservibles pupitres que nadie repara, repone ni recicla, Los responsables de tanto abandono, cuando se ven obligados a responder por tanta desidia, culpan a alguien “de más arriba”, aclarando inmediatamente que “el comandante no sabe nada”,

 

Vemos o leemos en los medios libres sobre cárceles donde se hacinan compatriotas. Allí aprenden las malas mañas que no aprendieron en las calles del barrio, pasan su ocio en medio de la suciedad y la esclavitud que les imponen los “pranes” con la complicidad de los responsables de mantener el orden dentro del penal; quienes, ante tal abandono, cuando se ven obligados a responder por tanta desidia, culpan a alguien “de más arriba”, aclarando inmediatamente que “el comandante no sabe nada”,

 

Y así abundan ejemplos de organismos públicos ineficientes, donde sus responsables se ocupan más de su propio enriquecimiento que de la buena marcha de lo puesto en sus manos. Lo mismo ocurre con servicios públicos como la vialidad, la energía eléctrica o el agua potable. Y “el comandante no sabe nada”.

 

¿Cómo puede este país ser gobernado por un “comandante que no sabe nada” ni recurre a “gente que sepa”?

 

 

 

 

Artículos relacionados

Top