CRIMEN POR IMITACIÓN

James Holmes el asesino de 12 personas en el estreno de The Dark Knight Rises

La mirada de James Holmes es perturbadora. El joven de 24 años, que el viernes 20-07 cometió una de las peores masacres en la historia de Estados Unidos, permanece en silencio y mira al vacío con los ojos desorbitados. Una de las pocas cosas que dijo, después de matar a 12 personas y herir a 50 más en un cine de Aurora, Colorado, es “Soy el Guasón, el enemigo de Batman”. Esta declaración –además de su pelo teñido de color naranja y el estreno que escogió para la masacre– no deja dudas de que se inspiró en la saga del hombre murciélago para llevar a cabo su macabro plan.

Su referente habría sido The Dark Knight Returns, una novela gráfica de Frank Miller, que narra cómo Batman regresa a Ciudad Gótica después de una larga ausencia. En una escena del libro, publicado en 1986, un hombre con el pelo naranja entra a un teatro y empieza a disparar. Otra de las posibles fuentes es The Killing Joke, una novela de Alan Moore en la que el Guasón es protagonista. La trilogía de cine dirigida por Christopher Nolan –cuyo capítulo final se estrenaba esa noche en el teatro de Aurora– también podría ser una de las fuentes, sobre todo cuando el Guasón, interpretado por Heath Ledger, se describe como un asesino en masas y un “agente del caos”. 

Los expertos han descrito a Holmes como un sociópata, un joven que no logró adaptarse a la sociedad a pesar de haberlo intentado varias veces. De hecho, la carrera que escogió, Neurología, demuestra su interés por entender el funcionamiento de la mente humana. Pero sufrió una ruptura con la realidad y empezó a generar resentimiento. “Enfermos como Holmes perciben que algunos personajes de ficción son poderosos. Inspirarse o transformarse en ellos les hace experimentar ese poder y sentirse capaces de castigar al mundo que los ha rechazado”, le dijo a SEMANA Miguel Mendoza, autor del libro Asesinos en serie.

 

Mark David Chapman

Mensajes ocultos 

El crimen de Holmes tiene varios antecedentes. Uno de los más famosos es el de Mark David Chapman quien, el 8 de diciembre de 1980, asesinó al cantante John Lennon. Esa mañana, Chapman compró un ejemplar de la novela El guardián en el centeno de J. D. Salinger. Esperó todo el día frente al edificio Dakota en Manhattan, donde vivía Lennon y, cuando el cantante llegó, le disparó cinco veces. Después sacó su ejemplar del libro y lo leyó hasta que llegó la Policía. “Estoy seguro de que la mayor parte de mí es Holden Caulfield, el personaje principal del libro. El resto de mí debe ser el Diablo”, les dijo a las autoridades. La enigmática novela de Salinger también fue citada por un hombre llamado Roberto John Bardo, que asesinó a la actriz Rebecca Schaeffer en 1991. 

Charles Manson

El de Charles Manson es otro caso célebre, quien creía que el Álbum Blanco de The Beatles, publicado en 1968, tenía mensajes ocultos dirigidos específicamente a él. En particular, decía, la canción Helter Skelter era una invitación directa a iniciar una ola de asesinatos. Por eso convenció a los miembros de su secta, llamada La Familia, de que asesinaran brutalmente a la actriz Sharon Tate y a otras cuatro personas. Siempre se ha discutido mucho sobre las reales motivaciones de este crimen; hace poco Susan Atkins, una de las mujeres que pertenecían a La Familia, condenada por su participación en el asesinato de Tate, confesó que Manson era un ególatra y había inventado su teoría sobre el Álbum Blanco para ser más popular entre sus seguidores. 

La música ha estimulado la imaginación macabra de otros psicópatas. En febrero de 1996, el estudiante Barry Loukaitis llegó armado a su clase de álgebra en una universidad en Washington y tomó como rehenes a sus compañeros. Después de unos minutos asesinó a dos de ellos y al profesor. Una vez fue detenido, dijo que lo había hecho en honor a la canción Jeremy –sobre un joven desadaptado– del álbum Ten del grupo Pearl Jam. También citó la película The Basketball Diaries, protagonizada por Leonardo DiCaprio, en la que ocurre una situación similar. Un par de años después, en 1999, Eric Harris y Dylan Klebold asesinaron a 13 personas en la secundaria de Columbine, Colorado (a pocos kilómetros de Aurora). Los asesinos de Columbine dejaron un video en el que afirmaban que la música de Marilyn Manson, en especial su disco Antichrist Superstar, los había invitado a perpetrar la masacre. Cuando los medios cuestionaron a Manson sobre su influencia en el caso, este respondió: “La Asociación Nacional del Rifle (de Estados Unidos) es demasiado poderosa para que alguien se le enfrente, así que la mayoría de las personas culpa a mis videos y a mi música. Soy un artista polémico que se atreve a tener una opinión y trata de crear música que desafía las ideas de la gente en un mundo aguado y vacío. Siempre he intentado mostrar a las personas que el diablo a quien culpamos por nuestras atrocidades es en realidad cada uno de nosotros”. 

Seung-Hui Cho

Harris y Klebold se entrenaron para la masacre con varios juegos de video. Pero no fueron los únicos. Hace poco, el célebre asesino Anders Behring Breivik dijo que había aprendido a matar gracias a Call of Duty: Modern Warfare. El noruego, que asesinó 69 personas el 21 de julio del año pasado, utilizó el videojuego como simulador del tiroteo. Así mismo, Seung-Hui Cho, el estudiante de origen coreano que mató a 32 personas en abril de 2007 en Virginia, estaba obsesionado con el juego Counter-Strike.

Otro de los casos más sonados es el de Ted Kaczynski, el famoso ‘Unabomber’, quien estaba obsesionado con El agente secreto de Joseph Conrad. La novela, publicada en 1907, narra la historia de un profesor loco que se aísla de la sociedad para construir bombas. De hecho, en varias ocasiones Kaczynski utilizó variaciones del apellido Conrad para firmar cartas y registrarse en hoteles. En una situación muy similar, Robert Berdella tenía una fijación con el libro El coleccionista de John Fowles. El libro cuenta la historia de un hombre con síndrome de Asperger que se dedica a coleccionar mariposas. En un momento de la novela decide secuestrar a una mujer y mantenerla prisionera en su sótano. Al parecer esta trama llevó a Berdella a secuestrar, torturar y asesinar a seis hombres en los ochentas.

Revista Semana

 
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