Don Regalón

CARLOS OCHOA – 

El candidato presidente desplegó autobuses provenientes hasta del estado Mérida… y el pueblo que lo apoya en Carabobo, para recorrer en su carroza parte de la parroquia Miguel Peña, cerrando la actividad el domingo con un discurso en el que donde prometió de todo, hasta culminar la tercera etapa del Metro de Valencia que llega hasta Bárbula, sin que todavía se le vea el queso a la tostada a la segunda. En su intervención hasta recicló un proyecto iniciado por Henrique Salas Römer en 1994, planteando un “desvío”, cuando se trata de la autopista José Rafael Pocaterra, que conectaría La Encrucijada de Carabobo con la Autopista Regional del Centro para descongestionar el tráfico vehicular que afecta sin piedad a Tocuyito, Valencia, San Diego, Los Guayos y Guacara.

En realidad no dijo nada nuevo, salvo que Francisco Ameliach y no Maduro será el a la gobernación de Carabobo, lo que generó justificado descontento en los seguidores del Alcalde de Puerto Cabello, Rafael Lacava, quienes salieron regañados por el líder quien, al ratificarles que sólo él decide, les enseñó cómo se ejerce la democracia participativa en el socialismo del Siglo XXI.

Del otro lado de la acera, el mismo día domingo, el candidato de la Alternativa Democrática llevó su mensaje de reconciliación y progreso a Catia, y expresó su apoyó a la comunidad que aspira elevarse de parroquia a municipio. El acto en el oeste de Caracas transcurrió sin incidentes después de muchos años sin que  la oposición desarrollara una actividad en ese populoso sector.

No sé si mi percepción de la campaña en este momento sea la correcta, pero observo un cansancio del lado oficialista. Están a la defensiva, respondiendo mecánicamente a los señalamientos que con precisión lanza el país opositor. Un ejemplo de no poder articular una respuesta con argumentos creíbles lo tenemos en la reacción destemplada del Presidente a la declaración que este fin de semana ofreciera el gobernador de Carabobo, señalando que el gobierno nacional ha regalado más de 3.000 millones de dólares a Nicaragua – las cifras son de Banco Central de ese país- para solventar el problema eléctrico de los nicos, mientras en Venezuela vivimos de apagón en apagón. ¿Cómo pueden responder a este tipo de argumento, mirando de frente a los venezolanos?

En verdad es imposible hacerlo cuando conocemos la situación precaria de los hospitales, de las cárceles, del deterioro de las autopistas y de los planteles educativos en donde se educa nuestra juventud, la creciente inseguridad… Para mí el camino se está poniendo anchito, y la supuesta ventaja que Chávez le lleva a Capriles en este momento me parecen vapores de la fantasía.

Pero como la campaña está andando y cualquier cosa puede suceder de aquí al 7 de octubre, lo mejor que puede hacer el joven candidato opositor y quienes lo acompañan, es continuar desmontando el tinglado de mentiras que ha tejido este gobierno a lo largo de sus 14 años, confrontando realidades como lo acaba de hacer el gobernador Salas Römer, que no es otra cosa que evidenciar la triste realidad de un gobierno regalón… que le da claridad al resto del mundo, cuando en casa la oscuridad es grande.

ochocarlos@gmail.com

* Como en ocasiones anteriores, esta semana cedemos nuestro espacio editorial a una columna de especial interés. 

 
Carlos OchoaCarlos Ochoa
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