Al almirante Diego A. Molero Bellavia

 

Rocio San MIguel

Rocío San Miguel
rociosm@cantv.net

 

¿Por qué el Patrullero venezolano Warao PC-22 sigue atracado junto a su gemelo el Kariña PC-24, en el muelle Nº 2 del puerto de Fortaleza en Brasil y custodiado por efectivos de la Policía Naval Brasilera que prohíben el acceso de periodistas y fotógrafos?

 

 Ciudadano Almirante, una marina de guerra puede tener un siniestro, un percance, incluso un accidente, pero es deber de su comandante general informar las causas y las responsabilidades del mismo, así como las medidas a tomar para que esto no vuelva a ocurrir, pues el resultado de esconder, tapar y ocultar mueve a la suspicacia e indigna a todos los miembros de un componente, primero, y al país después.

En Brasil a estas alturas se conocen las causas del accidente. ¿Por qué se esconde que el Warao PC-22 sufrió daños severos y no se hundió de milagro en las costas de Brasil? Gracias a Dios lograron remolcarlo a puerto, sin embargo, está escorado a estribor y tiene perforaciones en el casco, habiendo perdido las dos hélices después de impactar sobre una barrera de coral navegando a 14 nudos. No se hundió porque lo sostuvo un banco de arena.

Se ha podido conocer que el eje del buque se desplazó 5 metros, inundándose la sala de máquinas y se teme a estas alturas “perdida total” de esta fragata, adquirida por una cuantiosa suma de recursos de todos los venezolanos. Gracias a Dios no hubo pérdidas humanas. Pero sí un enorme daño patrimonial.

Todo esto se conoce en Brasil.  En Venezuela, en cambio, no existe autoridad del comandante general de la Armada ni del comandante general de la Fuerza Armada Nacional para explicarle a los venezolanos qué sucedió.

Como en los accidentes de las aeronaves militares, ahora con los buques de la Armada Bolivariana no hay quién dé la cara en nombre de la Fuerza Armada Nacional.

Posdata. ¿Por qué han sido aprobados los recursos para la adquisición de misiles antibuque, el armamento antisubmarino y el helicóptero que esta fragata, formalmente llamada “buque patrullero de vigilancia oceánica”, si nunca los utilizará?

Ciudadano Comandante General de la Armada Bolivariana, es derecho de los venezolanos saber qué pasó con el Warao PC-22, que se proponía participar en los ejercicios navales combinados Venbras 2012, pues forma parte de sus deberes como funcionario público informar a través de un comunicado al país, lo que sucedió con este “buque patrullero de vigilancia oceánica” de 2.420 toneladas, construido en España y entregado a la Armada Bolivariana en agosto de 2011.

 
Rocío San MiguelRocío San Miguel
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