El show de Chávez ¿Debe continuar?

Carlos Ochoa

MERCURIALES
Carlos Ochoa
ochocarlos@gmail.com 

 

El Presidente Chávez se quedó sin respuestas hace rato, perdió la conexión con el centro político y habla solamente para sus incondicionales. Los problemas de Venezuela que son muchos no se van a resolver con la épica trasnochada del verbo encendido del comandante y la obscena publicidad que en los medios nos tratan de vender un país que en la realidad es todo lo contrario. La gravedad de la situación amerita una reconstrucción profunda de la nación, y está visto que este gobierno no tiene las ideas, la visión ni la voluntad para solucionar nada, si tomamos en cuenta  que ha despilfarrado  los mayores ingresos de toda la historia de Venezuela.

La respuesta de Chávez a la tragedia de Amuay no deja duda de su extravío político. El país y el mundo esperan que se esclarezcan las causas y las responsabilidades si las hubiera de tan horrible explosión que enluta a decenas de hogares venezolanos. El Presidente irresponsablemente, sin  siquiera tener un informe técnico o los testimonios comprobados de personas que avalen o no la posibilidad de un escape de gas, la emprendió contra una periodista colombiana  cuando le refería que algunas personas habían expresado sentir un fuerte olor a gas antes de la explosión. Pero el asunto no es tan fácil, en esta oportunidad el país todo, opositor, chavista o ni-ni, reclaman una investigación imparcial que arroje resultados esclarecedores y creíbles de la causa del lamentable suceso.

La desafortunada frase pronunciada por Chávez en el acto de ascensos postmortem y reconocimientos a los guardias nacionales sobrevivientes  de “la función debe continuar”,  dejó estupefacto hasta al más radical. El candidato de la alternativa democrática Henrique Capriles le respondió con aplomo y le reclamó la banalización del siniestro y de la problemática venezolana que en ningún caso puede verse como un show.

 Si Chávez no ofrece resultados y deja en el limbo la peor catástrofe de la industria petrolera, le va a costar caro el 7 de octubre. Una buena parte del llamado “chavismo light” se abstendrá, y si Capriles hace lo correcto, manteniendo como lo ha hecho hasta ahora una campaña abierta, plural y de reconciliación nacional, pueda que hasta voten por él, y aumente la ventaja que ya se proyecta obtendrá, sobre su enfermo, gastado y aburrido contendor.

Pero la desconexión de Chávez con sus seguidores y con el país, no se debe sólo a la imposibilidad de afrontar la campaña con intensidad  por los problemas de salud que confronta, se debe principalmente a que no ofrece respuestas oportunas, y evade la responsabilidad por la situación de las carreteras, de los hospitales, de las cárceles, el desempleo, la pobreza, la inseguridad y ahora por lo sucedido en Amuay.

El país se cae a pedazos y al presidente no se le ocurre otra cosa que decirnos que la función trágica que preside “debe continuar”. ¡Qué bolas! 

 
Carlos OchoaCarlos Ochoa
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