El teatrero

Nelson Acosta

La política es así
Nelson Acosta Espinoza
costnelson@gmail.com  

  

La visión del Presidente tocando guitarra me remitió a otras imágenes almacenadas en mi memoria: los conciertos al aire libre de las décadas de los sesenta y setenta. Desde luego, este espectáculo de Chávez carecía del tono rebelde y contestarlo que caracterizó la cultura pop de la época. Hugo no es Bob Dylan y el PSUV no expresa la desobediencia que caracterizó  la  cultura y  política de esos maravillosos años.

Sus actos electorales, por el contrario,  forman parte de una visión trivial y banal de la política.  Chávez llora, insulta, ríe, cuenta chistes, canta, recita poesía, en fin, actúa y dramatiza su ejercicio del poder. Desde luego, no es el único personaje público  que ha hecho uso de ejercicios teatrales. La puesta en escena ha sido siempre un arma poderosa. Mussolini, por ejemplo,  lo entendió mejor que nadie. En América Latina este paradigma lo ejemplifica el General Juan Domingo Perón y su Evita. Esos personajes, en especial esta última -Evita Perón- mezclaron con eficacia la oratoria, el fervor y la teatralidad. Esta combinación dio como resultado  el populismo.

Nos encontramos a un mes del final de la campaña electoral. No es fácil, entonces, sustraerse de la lógica del espectáculo. Después de todo, como lo hemos señalado,  la política tiene un alto contenido teatral y  es necesario establecer vínculos con el electorado. Pero cuidado. Estos imperativos no deben permitir que la imagen sustituya a la idea. Por el contrario, lo que caracteriza  la apuesta de la oposición es, precisamente, sustituir la frivolidad del “revolucionario” por la sustancia programática del demócrata.

En fin, es necesario usar los medios y su lógica comunicacional. Pero su utilización debe inscribirse dentro de una “gramática” que permita, por un lado diferenciarse de la del gobierno, y por el otro,  seducir al mayor número de electores. Una gramática que no apueste a lo efímero teatral y se ancle en lo sustancial de la cultura popular y democrática del venezolano.

La infeliz frase “la función debe continuar” ratifica su enfoque trivial del acontecer político y vocación de comediante de crucero.

 

 

 
Etiquetas ,

Artículos relacionados

Top