LA CAMPAÑA DEL BETA

María Isabel Párraga

 

María Isabel Párraga B.
mariaisabelparraga@gmail.com 

 

A falta de que mostrar, recurren a comiquitas de un héroe rapero

 

Pocas cosas más patéticas que ver a alguien de “cierta edad” que no quiere asumirla dignamente y lo veamos por allí tipo comiquita haciendo cosas que ya no le corresponden. Y, “ojo”, no estamos diciendo que una persona se ponga límites y no pueda vivir intensamente, sino que resulta muy triste y decadente verlo con las mismas actitudes de un adolescente. Es como cuando un señor mayor llega a una discoteca y se va directo a la pista a bailar emulando los pasos de los muchachos que se están divirtiendo. Peor aún si se le ocurre decir algo así como “¡qué buena es esta música moderna!”, cuando nadie, ya nadie usa ese término. Y el colmo es si llegara a mencionar la palabra “pavo”, cuando nadie menor de cuarenta usa hoy esa expresión.

 

Si esto es válido para el día a día de cualquier ciudadano, es todavía peor si esto se lleva a una campaña política. Para muestra: el cómic de “El otro Beta” donde vemos a un Chávez patinetero y rapero. Quien tuvo la genial idea de que esto pudiera conectar al candidato presidente con los jóvenes (grupo etáreo en el que se encuentran la mayoría de los indecisos) definitivamente erró la estrategia. Allí está el detalle. Parecieran estar dando “palazos de ciegos”, del tema de la supuesta enfermedad pasaron a la insultadera, luego vino el capítulo del cortejo a la clase media y ahora se abocan a los jóvenes a través de estos “par- ticulares” cómics.

 

Ahora, habría que preguntarse, ¿realmente atrae esta propuesta de propaganda política o se difunde en la red como quien ve a Wendy Sulca, La Tigresa del Oriente y Delfín Quispe, los artistas latinoamericanos más famosos en YouTube? ¿Se puede asumir como “el otro Beta” a quien ya lleva catorce años en el poder y, quien, de paso sus mayores referencias del futuro son un anciano de 86 años y unos próceres decimonónicos?

 

Pareciera que “algo está pasando” con la campaña electoral del oficialismo que a falta de poder mostrar nada nuevo recurren a comiquitas donde presentan a su Líder como un héroe rapero, rayando esto con algo muy parecido a lo cómico más que a lo “cool” que pretenden mostrar del personaje en cuestión.

 

Es como el cuento de las tres vueltas que le está dando Capriles a Venezuela. También ante eso reacciona y dice en tono de muchachito “yo he visitado un millón de pueblos”.

 

De la carpeta temática ya han sacado casi todos los expedientes. Ahora hay uno que sí preocupa: la reiteración de que la oposición cantará fraude… Por eso decimos: la alternativa democrática no sólo debe ganar, sino que tiene que hacerlo con una mayoría en la que no quepa ningún tipo de dudas, repliques, ni tentaciones de desconocer la voluntad popular… Ese sí es un temita.

 

 

 

 
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