Por cooptación

 

Juan M. Raffali

Juan M. Raffalli

Juan M. Raffalli A.
jmrhab@yahoo.com 

 

Implica que un cogollito, y en este caso una sola persona, señale a dedo quién es el candidato. 

 

Es evidente que después del 7-O nació un liderazgo distinto en el país y se abrió un camino claro aunque quizás más largo de lo que se esperaba. Para mí creo que después de esa fecha el Gobierno no puede ver igual a la oposición porque ya no es la misma, es más numerosa y popular, con otro liderazgo muy diferente en sus mensajes, ideas, organización, cohesión y entrega. Precisamente por eso quienes se oponen a la revolución vetusta deben sacudirse el polvo, levantarse rapidito y salir para la otra elección que es en pocas semanas.

Tan solo plantearse la duda sobre si se debe votar, es soberana tontería que no hace sino reafirmar en el poder a quienes se pretende adversar; implica además renunciar a un derecho que ha costado mucho establecer. La contienda sin el Presidente en carrera es muy distinta y en esta lucha es imperioso mantener y conquistar cuantos espacios de poder sean posibles. Recordemos la nefasta decisión de no votar en las parlamentarias, aquéllas cuyo saldo fue dejar el campo libre en la AN a una sola fuerza política.

Lo anterior nos lleva a otro tema, la inocultable contradicción entre la Constitución y la designación de los candidatos a gobernadores por parte de los partidos aliados al Presidente. Sin ningún rubor admiten haber acudido a la designación de sus candidatos por cooptación sin asumir que la cooptación niega la posibilidad de una consulta amplia y, por tanto, la participación política de las bases. La cooptación supone no una elección primaria abierta como hizo la oposición, sino todo lo contrario, implica que un cogollito, y en este caso una sola persona, señale a dedo quién es el candidato. No importa lo que digan las bases, no importa que sea importado y no conozca la realidad del estado respectivo y que ni siquiera pueda votar allí. No se toma en consideración el liderazgo natural de la región y menos aún el militante de a pie. No se cumple para nada el artículo 67 constitucional según el cual los candidatos de las organizaciones políticas deben ser seleccionados en elecciones internas. Si tuviera que usar una frase para definir lo que en este caso es la cooptación, diría “Lacava no, he dicho Ameliaaaach!”. Estoy seguro que ese portaavión no da para tanto y que la gente volverá a votar cruzado defendiendo su gestión regional como lo ha hecho siempre.

 

 

Artículos relacionados

Top