Abstención cero

Alfredo Yánez Mondragón

ALFREDO YANEZ MONDRAGON
incisos@hotmail.com
@incisos

 

Asumir. No estamos ni para excusas bobaliconas, ni para ataques innecesarios. A estas alturas, quienes entendemos que esta propuesta de socialismo que padecemos es una fórmula de involución; no podemos seguir en la discusión bizantina según la cual “mi verdad es más verdad que la tuya”.

Más allá de las angustias, de la muy justificada indignación y de los cada vez más argumentados reclamos; la tendencia en la calle es que hay que ir a votar el 16 de diciembre. Las críticas, sujetas a los resultados electorales recientes y sus consecuencias, no apuntan al abandono; sino más bien a la participación de todos; cada quien en lo que le corresponde.

En una revisión sucinta de los avatares electorales recientes, habría que coincidir en que la única vez que se le ganó en las urnas a la intención hegemónica fue en 2007, cuando hubo reto y desafío constante en la calle, desde el 28 de mayo (por el cierre de RCTV) hasta el 30 de noviembre, cuando atendiendo al llamado de los jóvenes -¡A que la llenamos vamos!- la presión y la indignación se juntaron para vencer.

Eran tiempos de la unidad desde la angustia y la indignación, desde la molestia y la frustración. Al igual que hoy había amenaza y miedo; pero fueron asimilados desde otra perspectiva. De cara al 16 de diciembre, habría que revisar qué se hizo bien en aquella fecha; qué elementos se conjugaron, desde el punto de vista de la campaña y de la disposición popular, para retomarlos y convertir esta oportunidad en victoria.

Andar llorosos por las esquinas no nos vale de nada; como tampoco nos vale, acusar a quienes exigen mejores resultados de alarmistas o de precursores de la desunión. No tiene sentido montar una cacería de brujas; lo que sí nos interesa es convencer a los venezolanos de que no podemos ceder en cuanto nuestra intención de defender los espacios democráticos.

 

Candidatos, dirigentes  y técnicos, deben cumplir con sus responsabilidades a carta cabal; sin aparecer luego con justificativos, ni explicaciones absurdas, estadísticas, matemáticas o religiosas. Los que votamos, cumpliremos con nuestro papel, como hemos venido haciendo hasta ahora; no porque entreguemos cheques en blanco; sino porque ciertamente estamos comprometidos con la democracia.

Los que votamos no jugaremos a la abstención. Exigimos que quienes asuman responsabilidades técnicas o de liderazgo, tampoco se abstengan de cumplir con el deber que dijeron aceptar.

 
Alfredo Yánez MondragónAlfredo Yánez Mondragón

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