Chávez pidió auxilio a los privados

Francisco Olivares

Francisco Olivares

 

En Sidor y las empresas de Guayana se conjugan los peores males de la gestión socialista

 

Luego de 14 años atacando al sector privado, Chávez llama ahora a los empresarios a trabajar juntos y pide a los electores que no se crean el cuento de “ahí viene el coco”. Cuando surgen esas ideas tan desconcertantes uno no puede dejar de recordar el viejo refrán que dice que “cuando el río suena piedras trae”.

¿Será que Fidel o algún otro beneficiario internacional de la revolución le advirtió algo sobre el colapso económico que se avecina si el Gobierno no hace un viraje a tiempo?

Todos sabemos que el Presidente venezolano siempre está muy presto a tomar consejos de alguno de los presidentes aliados. De Fidel tomó la idea de Barrio Adentro y revirtió el revocatorio, de Putin acogió la Misión Vivienda y alcanzó 8 millones de votos.

No sabemos quién le habrá dado la recomendación de que el Estado solo no podrá levantar la economía y evitar que la sangre llegue al río, cuando es claro que ni con el barril a 120 dólares habrá suficiente dinero para mantener el parasitario sistema comunal y la voracidad de la gigantesca burocracia generada por sus políticas estatistas y expropiatorias.

Los candidatos del oficialismo viven desconcertados con estos cambios de línea. En las primeras semanas cada uno más radical que el otro, se lanzaron con la gran oferta de crear los estados comunales, con moneda y producción comunal incluidas.

Pero de repente el líder cambia el discurso y les dice que “no se puede estar regalando todo” y vuelve hablar de que Venezuela deberá ser una potencia económica en el continente.

Así, pues, salta el candidato Rangel Gómez y toma la delantera y dice que el estado Bolívar “será la alternativa económica no petrolera”.

 

Dejando a un lado el hecho de que bajo su gestión la quiebra de Sidor es un hecho y que las pérdidas reconocidas por el Gobierno ya van en 580 millones de dólares desde que fue estatizada, lo que interesa destacar es que no es precisamente bajo la gerencia rojita que vamos a ser potencia y mucho menos bajo el concepto de empresas socialistas.

En Sidor y las empresas de Guayana se conjugan los peores males de la gestión socialista vendida por el PSUV. Allí anidan todos los males de la nueva sociedad: Las mafias de la cabilla, las mafias sindicales que resuelven las diferencias por medio del asesinato, los líderes que se sostienen en supuestos consejos obreros y terminan multimillonarios y la división y destrucción de lo que fuera un legítimo movimiento de trabajadores.

La gestión rojita nos ha traído a los venezolanos una deuda de 232 mil millones de dólares, entre deuda y cuentas por pagar. Ya no hay dólares. Chávez acude al único salvavidas que tiene a mano. El sector privado.

@folivares10

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