El ABC de Paola Bautista – Comunicadora Social y promotora de FORMA

“El totalitarismo no es que viola la ley, es que crea un Estado de Derecho, confeccionado a la medida de sus ambiciones”.

El totalitarismo no es que viola la ley es que crea un Estado de Derecho a la medida de sus ambiciones. El poder total pasa por la dominación de las conciencias. La autocensura es consecuencia del miedo y la desconfianza en el tejido social, señala la dirigente de Formación y Acción.

 

Macky Arenas

 

Paola Bautista se graduó en el 2003,  año del paro y desde que tiene 18 años de edad nunca ha visto un tarjetón sin la presencia allí de la revolución, por lo que se define hija de una generación que ha venido resistiendo el ataque a las libertades. Desde esa angustia de ver al país en proceso de destrucción, resolvió unirse a un grupo de amigos quienes coincidían en los mismos análisis e inquietudes sobre el país y crearon la organización FORMA (Formación y Acción) que ya cumple 10 años en actividad y cuyo objetivo es ofrecer formación política para jóvenes, basada en el humanismo cristiano. Manejan varios programas en distintas ciudades del país. Buscan contribuir a la formación de la juventud que tiene vocación de servicio para contribuir al desarrollo del país. Es egresada en Comunicación Social de la UCAB, con maestría en Ciencias Políticas en la USB.

 

¿Cuál es tu línea de investigación?

 

 La Comunicación Política, específicamente las comunicaciones totalitarias. Mi tesis de maestría fue elaborar un índice general de comunicaciones totalitarias, un instrumento de investigación científica para medir ramos de comunicación totalitaria en televisoras públicas. El caso específico que estudié fueron las elecciones del referéndum del 2007 para la reelección indefinida.

 

 Importante instrumento en estos días…

 

Tiene 25 variables, 5 dimensiones, observamos más de 40 horas de televisión, a partir de lo cual analizamos cómo es la concepción política de este gobierno en procesos electorales, qué transmiten y cómo lo hacen, qué modelo de comunicación se conforma a partir de esos mensajes.

 

¿Y qué demostró la hipótesis?

 

Que se trata de un modelo cercano a lo que se conoce como comunicaciones totalitarias. En Venezuela se habla de hegemonía de la comunicación. Eso es un atenuante para la realidad que estamos viviendo, que no es una hegemonía sino la construcción de un monopolio, que es distinto. Ello tiene dos vertientes, una a nivel de alcance, es decir, de los canales. Hay monopolio formal e informal. El primero alude al Estado, al Sistema Nacional de Medios Públicos. El segundo es la forma en que el gobierno, por medio de presiones fiscales, agotamiento de la concesión, ataques morales a dueños de medios, logra también un monopolio, que se capten los mensajes que se transmiten en esos medios. Caso Venevisión, caso Televen.

 

INFORMACIÓN Y PROPAGANDA

 

¿El monopolio es sólo a nivel de alcance?

 

Una vez que se ha logrado el monopolio, se extiende a nivel de mensaje. Cuando esos canales son coptados por la vía formal o informal, lo que se transmite allí ya no es información, sino propaganda. Esa es la diferencia fundamental entre la comunicación autocrática y la totalitaria. La primera se satisface únicamente con la censura, lo que muchas veces hemos escuchado y se hizo claro en la película “Tiempos de Dictadura” de Carlos Oteyza. Silenciar a los medios es suficiente. En comunicaciones totalitarias eso no basta, el problema es que tienes que hablar, tu libertad y tu conciencia tiene que estar sometida y debe ser expresada. No basta, por ejemplo, que Venevisión y Televen pongan comiquitas todo el día. Deben abrir y cerrar los noticieros con noticias de la revolución.

 

¿La propaganda se limita a los espacios informativos?

 

No, abarca el entretenimiento, el deporte. Recuerdo una de las mediciones que hicimos en VTV: en un juego de béisbol el presidente Chávez era el pitcher y quien narraba lo presentaba como el mejor pitcher del mundo. No conozco de béisbol, pero te aseguro que no es el mejor del mundo. En otra ocasión estaba al aire la Paradura del Niño en Mérida y el Niño Jesús tenía boina, era la imagen del presidente Chávez. Los reyes magos representaban a unos ministros, algo grotesco, un rasgo de comunicación totalitaria, el culto a la personalidad. Se le atribuyen al líder rasgos humanos y divinos.

 

Paola Bautista: “En cinco años han desaparecido prácticamente las voces disidentes en la radio”

Pareciera que ese tipo de comunicación se intensifica en períodos electorales…

 

Eso te habla de un ventajismo, desde el punto de vista científico, difícil de medir. Porque cuando me paro frente a la urna y voto, eso es la concreción de mi voluntad política, de mi conciencia, lo que quiero para mi país.  Pero es un acto lleno de vicios pues no tuve la opción de conocer todas las ofertas, porque al entrar al mercado electoral no me encontré realmente con lo que se estaba ofreciendo.

 

Pero la oferta está mostrada al público…

 

Si, pero qué pasa en un pueblito aislado del interior de Venezuela, donde sólo llega la señal radiofónica o televisiva del Sistema Nacional de Medios Públicos? Estás en Torocopo, Estado Trujillo y sólo te llega VTV. Cómo conoces las opciones? Sólo tienes una opción y la deformación de la otra. No conforme con esto, cuando capto la señal y proyecto el mensaje totalitario, uno de los rasgos es  el ataque moral al adversario. Por otra parte está el tema de que las comunicaciones totalitarias no admiten competencia en el mercado de las ideas, no hay diversidad, entonces las personas terminan encajonadas en la mentira. Lamentablemente en el consumo masivo de medios, en una ciudadanía que está acostumbrada a la participación política por medio del consumo masivo, si todo ello está captado, no me informo y si me informo, lo hago a través de la mentira pues al información no es tal sino propaganda y confirmación de la ideología.

 

¿Cómo afecta ese ventajismo mediático la conciencia del votante?

 

Habría que preguntarse también cuál es la magnitud del vicio cuando el votante toma la decisión en base a mentiras.

 

 Podría eso no ser medible pues se trata de variables subjetivas que hay que manejar…

 

 Objetivamente se puede medir cómo es el daño, la descripción del mismo. Pero es difícil saber cómo afecta al receptor. Puedo medir el mensaje del emisor, pero el impacto en el receptor es mucho más amplio.

 

Has hecho una distinción entre monopolio y hegemonía, pero los mecanismos a través de los cuales se les construye terminan configurando una hegemonía comunicacional…

 

 El problema es que el término hegemonía contempla la existencia silenciosa de otro. A lo que va Venezuela es a la ausencia total de voces disidentes. Intelectualmente dudo de la rectitud del uso del término hegemonía en el caso venezolano. Pero acepto que es un tema opinable entre los estudiosos. Para mí, lo más correcto es hablar de construcción de monopolio más allá de hegemonía.

 

¿Eso se percibe en las parrillas?

 

Mira la radio. Estudia las parrillas y verás que desde hace 5 años han desaparecido prácticamente las voces disidentes, es el caso dramático de Unión Radio. Al mediodía no puedes escuchar un programa de opinión serio porque pasaron a infoentretenimiento o propaganda del gobierno. O escuchas a personas que no te hablan de política sino de asuntos absolutamente banales -desfiles de ropa de perros o cualquier otra necedad- que no me interesan, o tienes que escuchar a Mari Pili Hernández que es ministra o a un Martín Pacheco que es agente del gobierno. En síntesis, uno como ciudadano carece de espacios públicos de consumo de información que no sea propaganda. Terminas con unos audífonos oyendo música. Conclusión: el monopolio afecta decididamente la información ciudadana.

 

Tu comparación entre 5 años atrás y la actualidad da una idea de la gradualidad con que se ha operado para llegar sigilosamente al monopolio…

 

Es que los tiempos no son los mismos. Ni las tecnologías son las mismas. Funcionan algunas variables, una de ellas, el colchón democrático que tiene la sociedad venezolana. Vivimos 40 años en democracia y eso genera un colchón de resistencia. El gobierno sabe que las decisiones en esta materia tienen precio político. Llevan un cálculo político de las decisiones para concretar lo que es la razón de ser de la revolución: el poder total que pasa por la dominación de las conciencias. Aún quedan espacios como este en que tú y yo hablamos, pero si este gobierno se hubiera montado en los años 50 tal vez seríamos polvo cósmico, como dicen. Pero estamos en la modernidad y el mundo observa. No obstante, el sistema se va revelando poco a poco. El totalitarismo no es que viola la ley, es que crea un Estado de Derecho, confeccionado a la medida de sus ambiciones. Por ello es que la lucha política es tan difícil, pues estamos enfrascados en lo legal, que no siempre es lo justo ni lo legítimo.

 

MANIPULACIÓN DEL LENGUAJE

 

La ley comunal, los consejos educativos, la expropiaciones, decir que RCTV venció la concesión cuando la realidad es que cerraron ese canal. ¿No es eso manipulación del lenguaje?

 

Por supuesto, no llaman a las cosas como son. Es como quien para no decir aborto dice “interrupción voluntaria del embarazo”. Suena bonito pero al final es un aborto, mataste un niñito. Lo grave es que la oposición compra ese lenguaje y termina llamando a las cosas como el gobierno quiere que se las llame. A la Ley Resorte más nunca le dijimos “mordaza”. Hay muchos ejemplos de ello.

 

Una manera más dramática de entrar en ese juego es la autocensura: no hablar de lo que debo hablar como medio de comunicación…

 

Basta con recordar las veces en que los medios se han pegado con la señal oficialista sin que el gobierno haya llamado a cadena. Menos Globovisión, lo han hecho. El miedo es mal consejero. La autocensura es consecuencia directa de la principal herramienta que tiene este gobierno: el miedo y la desconfianza en el tejido social. El periodista no confía en el editor, ni éste en el dueño, ni éste en el administrador. El principal enemigo de un régimen totalitario es una sociedad civil fuerte, de amigos que confíen entre sí al momento de la lucha, un tejido social firme que cuando el gobierno ataque resista con capacidad de respuesta.

 

Tal vez por eso atacan a las bases de la sociedad…

 

En Venezuela no hay familias firmes. En la mayoría de los hogares entras y no hay una mamá, un papá, con el tiempo y la serenidad para sentarse con sus hijos y orientarlos. Deben pasar la mayoría del tiempo entre el tráfico y tres trabajos para poder enfrentar la inflación. Hay problemas de fidelidad graves en las uniones conyugales. Igual, el gobierno trabaja eficientemente el tema del miedo. Uno escucha una entrevista y sabe cuando el periodista no está haciendo la pregunta que quiere y debe hacer, sino la que puede  y tiene que hacer. Hay miedo, de eso depende tu puesto de trabajo y la comida de tus hijos. Ningún otro medio te contrataría y tampoco van quedando muchos. El monopolio del mensaje tiene en esa situación su aliado más eficaz.

 

¿Crees que estar en un medio mientras aún puedes hablar es hacer el juego a un régimen que exhibe estas excepciones como la regla?

 

Pienso que mientras se pueda hay que preservar esos espacios y aprovecharlos. Mientras se pueda ser contundente y firme en las decisiones y expresiones hay que hacerlo, sin duda alguna. Todo es una decisión personal, pero el ejemplo puede propiciar el despertar de ciertas conciencias. Lo que nos saca del vicio es la virtud. Ser un referente moral es una responsabilidad para proclamar la verdad y ahora se nos pide la virtud de la fortaleza y la resistencia.

 

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