APOCALIPSIS

 

Nelson Castellano Hernández

Nelson Castellano Hernández

Nelson Castellano Hernández
nelsoncastellano@hotmail.com

 

¿Cómo se instala la locura destructora de un régimen dictatorial?

 

Comienza como una amenaza, toma cuerpo a medida que el candidato avanza para conquistar el poder, una estrategia que resiente como el resultado de su esfuerzo, único e irrepetible.

 

Una vez alcanzado, su mente febril lo hace sentirse predestinado, la “Corte” a su alrededor le repite lo importante que es y el destino histórico al que está llamado.

 

Bokassa gobernó la República Centroafricana desde 1966, primero como dictador militar, luego como emperador hasta su derrocamiento el 20 de septiembre de 1979.

Bokassa gobernó la República Centroafricana desde 1966, primero como dictador militar, luego como emperador hasta su derrocamiento el 20 de septiembre de 1979.

En tiempos modernos la historia les enseña que nada es eterno y mientras el Iluminado está ocupado en alimentar su ego desmesurado, en conseguir reconocimientos y símbolos de poder, ellos de manera soterrada procuran acumular riquezas, que les aseguren el porvenir, cuando el viento cambie de dirección.

 

Existe el que comenzó con ideales revolucionarias, otros llegan con sed de poder y de venganza social, otros basculan de supuestos líderes democráticos electos a autoritarios sanguinarios, dispuestos a pasar por encima del ciudadano y del orden jurídico para conservar sus privilegios.

 

Algunos ganan elecciones o dan golpes de Estado, hay quien lo hereda o se instalan después de una gran represión armada. Raudos los consejeros se sitúan a su lado, los impulsan a realizar las acciones propicias para “atornillarse” en el poder, desde allí les serán muy útiles.

 

En algún lugar de su cabeza germina el virus del poder absoluto, seguramente pre-existía alguna deficiencia en sus valores y una vez dado el paso no hay vuelta atrás, luego todo será una espiral, en la que poco a poco desaparecerán los espacios democráticos, comienzan las persecuciones y las violaciones a los derechos humanaos, se cerrará el cerco a los ciudadanos, con el objetivo de impedir cualquier reacción defensiva, se someterá a la prensa y a los capitales económicos y al que no se logre controlar se le conducirá al exilio, a la cárcel o al pelotón de ejecución.

 

En el pasado fueron Hitler, Ceausescu, Mao, Stalin, Gómez, Pinochet, Somoza, Mugabe, Loukachenko, en épocas más recientes Saddam, Gadafi, Hafez al-Assad, Kim Jong-il, Mubarak, Fidel Castro.

 

Los sátrapas se repiten en el trascurso de la historia, pero también se adaptan a las épocas, han aprendido a “surfear” en el borde de la legalidad, lo que conviene a muchos intereses.

 

Tienen la costumbre de convertir en fiestas patrias, las fechas en que dieron sus respectivos golpes al sistema de gobierno constituido que los precedió, transformar en celebraciones sus cumpleaños o los eventos que marcan sus actos, olvidando que en la mayoría de los casos, se encuentran tipificados como delitos en las constituciones que han violentado.

 

Egocéntricos  y extravagantes gustan de un vocabulario pomposo y rimbombante, celebrar con excesos sus triunfos que los equiparan a personajes históricos, en realidad los asemeja a mucho reyezuelo africano, al estilo de Bokassa quien gobernó la república centroafricana en calidad de dictador militar, para terminar coronándose como Emperador, hasta su derrocamiento en septiembre del 79.

 

Las victimas de ese apocalipsis son sus pueblos, a quienes se les tuerce su naturaleza hasta convertirlos en rebaños, oprimidos, manipulados o comprados, sin capacidad de reacción,  diezmados en campos de trabajo o de exterminio, tal como lo vivieron los camboyanos bajo el gobierno comunista de Pol Pot y su partido de los “Khmer” rojos, hambrunas, epidemias y 1.700.000 víctimas que dejó la represión desencadenada dentro del marco de la búsqueda del “enemigo oculto”.

 

Reaccionar antes que sea demasiado tarde es la única salida de un pueblo asediado por un caudillo delirante. Políticos, intelectuales, artistas, estudiantes, obreros, empresarios, pastores del culto, campesinos, solo juntos podrán constituir una defensa eficaz de los valores democráticos que pretenden ser erradicados por el proyecto totalitario.

 

En nuestro caso la lucha es desigual, la entereza, el coraje y la participación decidida de todos, en la defensa de los verdaderos valores de la venezolanidad, permitirá crear la barrera que impida que el uso abusivo del poder y los que tienen las armas, arremetan contra su propia nación, en la defensa del régimen dictatorial.

 

Presidente de Venezuela-Futura, Francia

 

 

 

 

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