El ABC de Henrique Fernando Salas Feo – Gobernador de Carabobo y aspirante a la reelección.

Acosta Carlés es el jefe de campaña del otro candidato. Soy y seguiré siendo el gobernador de todos por los próximos cuatro años. El “chavismo pollero” nace de mi permanente contacto con los sectores populares, señala el mandatario.

 

“Defenderás a Carabobo hasta morir, digo yo, parafraseando la orden de Bolívar a Rafael Urdaneta en 1814. Quien quiere a Carabobo, está obligado a unirse a la lucha que estamos librando”

“Defenderás a Carabobo hasta morir, digo yo, parafraseando la orden de Bolívar a Rafael Urdaneta en 1814. Quien quiere a Carabobo, está obligado a unirse a la lucha que estamos librando”

 

Fabio Solano

 

Siempre su agenda está recargada de actividades, especialmente de recorridos por barrios y los más alejados caseríos. Acaba de concluir un nutrido y entusiasta acto en el Forum valenciano, recibiendo el apoyo de partidos y grupos independientes. Sin pausa atiende a periodistas, responde llamadas telefónicas y conversa con numerosas personas que se acercan para expresar apoyo a su reelección. Estas son sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.

 

 

En el evento del Forum de Valencia anunció que esta sería la última vez que lo elegirían para gobernador de Carabobo

 

Si. Es cierto. Entiendo y acepto que es necesario dar paso a las nuevas generaciones, el relevo es importante para la democracia. También veo que la situación del país no es la mejor. Podemos decir que estos tiempos son difíciles, de incertidumbre general. A la ausencia del Presidente se suma el problema económico. En estos momentos la economía venezolana está casi paralizada, hay expectativas por una posible devaluación, el desempleo es el principal enemigo del pueblo y hay grandes necesidades. Hay muchas probabilidades que tengamos que asumir responsabilidades mayores en un futuro no muy lejano.

 

¿Qué piensa de lo que sucede al presidente Chávez, quien ante su actual cuadro de salud prácticamente anunció un sucesor?

 

Yo lo que puedo decir es que hoy, cuando el Presidente anunció un viaje del cual no está seguro si podrá regresar, siento pesar en mi corazón, no por lo que ello pudiera significar individualmente para mí, sino por lo que puede significar para Venezuela, y por lo que hoy mismo están sintiendo muchos venezolanos que lo han seguido, quienes siguen siendo nuestros coterráneos y amigos. Puedo asegurar sí que cualquiera sean las circunstancias, aquí en Carabobo habrá paz, que aquí en Carabobo seguiremos gobernando con justicia y equidad. En esta región donde nació Venezuela, continuaré sirviendo como corresponde a todos, absolutamente a todos por igual. Como cristiano, debo orar por el restablecimiento de la salud del Presidente, aun cuando siendo realistas, y habiendo el mismo anunciado de antemano un sucesor, debemos estar preparados ante los designios de Dios.

 

Según los analistas. En Carabobo se está haciendo una campaña atípica, por ahí dicen que “El Pollo” está todos los días en los barrios y sectores populares en jornadas de sol a sol.

 

Para mí no es nuevo, pues nunca he dejado de encontrarme con mis vecinos, quienes en verdad son la base de mi manera de gobernar. A estas alturas ya he recorrido 1394 comunidades en dos meses. Es un caminar todos los días, hablando con los vecinos quienes me cuentan todo: Muchos piden ayuda para sus casas, sus familias, y en verdad he visto la gran necesidad que existe en nuestra gente. Es una verdadera injusticia y me he propuesto luchar contra eso, contra la injusticia. Siento un enorme compromiso con mi pueblo, por ese pueblo que me ha elegido una y otra vez. Es un compromiso por su bienestar y sobre todo porque impere la justicia. Yo siento que no hay justicia cuando tantos venezolanos inocentes mueren a diario a manos del hampa; no hay justicia cuando un enfermo llega a un hospital y no tienen ni siquiera los medicamentos básicos. Es injusto para los pobres, quienes a la hora de un accidente o una enfermedad no tengan adonde recurrir. Dicen que es una campaña atípica, pero lo que he hecho es intensificar lo que he venido haciendo todos estos años calladamente: Aparecerme de sorpresa veinte o treinta veces al día, a familias que viven condiciones precarias, para, llevarles un aliento, la ayuda posible, la solidaridad que como ser humano y como gobernante siento por cada uno de los vecinos de mi tierra.

 

También dicen los observadores de esta campaña que se ha acentuado un fenómeno único de Carabobo, lo que llaman “chavismo pollero”.

 

Eso es historia. No me corresponde explicarlo, pero si te puedo decir que ese “chavismo pollero” nace justamente de mi constante contacto con los vecinos de los sectores populares, de estar metidos en los barrios viendo sus necesidades para ver como ayudo. Yo te puedo contar que en mi diario caminar siempre me consigo con algún vecino o vecina que de pronto, en forma por demás espontánea, me dice: “Yo vote por mi comandante Chávez, pero aquí yo estoy con el Pollo, porque es el único que viene por este barrio y ayuda”. Como será la cosa que en estos días en Puerto Cabello, cuando pasaba por Santa Cruz, desde una esquina donde estaba un grupo de jóvenes, me saludaron con un “Epa, camarada Pollo”. Yo creo que el pueblo tiene derecho a escoger a su presidente, y también a su gobernador. Estoy seguro que el 16 de diciembre ese pueblo saldrá a votar masivamente y lo hará bien. Lo que pasa es que aquí, en Carabobo, no vamos a una elección partidista, sino a una confrontación entre las fuerzas del bien, representadas por los carabobeños de buena voluntad que defienden la democracia con descentralización y amplitud, y las fuerzas del mal conformadas por quienes andan de nuevo con la pandilla de Acosta Carles.

 

 

A propósito se comenta que Acosta Carlés está haciendo campaña por el candidato oficialista.

 

No es que esté en campaña. Es el jefe de campaña del otro candidato. Cualquiera puede ver las caras de quienes salen a promover esa candidatura, son del mismo grupito del destructor de Carabobo, el que acabó con todo lo bueno que habíamos hecho en tantos años. Para darte un ejemplo, en el 2004 dejamos un servicio gratuito y eficiente de Atención Inmediata, destinado a auxiliar a quienes tienen menos recursos, eran 54 ambulancias en perfectas condiciones. Cuando volvimos al gobierno encontramos apenas dos ambulancias con los cauchos espichados. Para que eso no se repita, ahora vamos a vencer otra vez a Acosta Carles y a su candidato. Es el mismo destructor con otro cachimbo. Los carabobeños no permitirán que el destructor y su pandilla regresen. Aquí vamos a librar una batalla que me recuerda a lo sucedido en 1814 cuando el ejército realista rodeaba a nuestra Valencia, para apoderarse del parque de armas de los patriotas. El Libertador Simón Bolívar envío al joven general Rafael Urdaneta con la orden “defenderás a Valencia hasta morir”. Hoy los carabobeños parafraseamos todos a Bolívar: “Defenderás a Carabobo hasta morir”.

 

“Defenderás a Carabobo hasta morir, digo yo, parafraseando la orden de Bolívar a Rafael Urdaneta en 1814. Quien quiere a Carabobo, está obligado a unirse a la lucha que estamos librando"

“Defenderás a Carabobo hasta morir, digo yo, parafraseando la orden de Bolívar a Rafael Urdaneta en 1814. Quien quiere a Carabobo, está obligado a unirse a la lucha que estamos librando”

GESTIÓN Y  DESTRUCCIÓN

 

¿Cómo es eso de que Acosta Carlés destruyó a Carabobo?

 

Eso es fácil de comprobar, pues cuando regresamos al gobierno se hizo una auditoria completa y está por escrito. Ya mencioné el caso de Atención Inmediata y las ambulancias. Pero ahí tenemos la Maternidad del Sur, que era la mejor de Venezuela y una de las mejores de Latinoamérica hasta que llegó el destructor. Ese centro de atención a la madre se vino abajo por la ineficacia y la corrupción. Cuando regresamos en el 2008 las madres de Carabobo no querían ir a tener sus hijos a la maternidad, pues se había producido tal desidia en su manejo, que hubo muchos niños y varias madres que murieron por desaseo en los quirófanos. Nosotros recuperamos la Maternidad del Sur y ahora tiene cien camas donde nace el 60 por ciento de los muchachos de nuestra querida región. De nuevo vuelve a ser la mejor maternidad de Venezuela. Lo mismo sucedió con las escuelas amarillas, que así las llama el pueblo. No solo es que las encontramos en el suelo, sino que los programas modernos y efectivos que habíamos implantado fueron eliminados. Recuerdo que en el mismo año 2004 inauguré laboratorios de informática, con computadoras y además con la capacidad para el aprendizaje del inglés. Eso fue destruido. Hoy nuestras escuelas vuelven a ser de la excelencia y ahora les damos a 125 mil niños de Carabobo sus uniformes, zapatos, bulto escolar, libros de texto y comida dos veces al día, según el turno. Mejor no pueden estar ahora los niños de las escuelas de Carabobo. Ellos siempre me han preocupado en primera instancia pues son el futuro de sus familias, de nuestra propia región. Afortunadamente los carabobeños asumieron la necesidad de decirle adiós al Destructor, y entonces el pueblo carabobeño me trajo de regreso. Podemos decir que cuando nos fuimos en el 2004 dejamos a un Carabobo en la azotea, era el Territorio de lo Posible. Cuando volvimos en el 2008 encontramos a nuestro estado en sótano ocho. En estos cuatro últimos años nos hemos dado a la tarea de recuperarlo, y en este momento estamos en la planta baja. En los próximos cuatro años me dedicaré a colocar de nuevo a Carabobo en el primer lugar, bien arriba, para poder decir que volvimos al Territorio de lo Posible. Esa es mi meta.

 

¿Pero que ha hecho además de recuperar esos programas, las escuelas, atención inmediata, la maternidad…?

 

Tú sabes bien cómo anda el país en los últimos años. Muy mal y eso se ha reflejado en Carabobo. Al gobierno regional que presido han intentado cortarle los recursos. Apenas levantaba una auditoria sobre lo que sucedía en el Puerto de Puerto Cabello, que ahora se sabe a qué tipo de mafias lo habían entregado, cuando el gobierno nacional nos despojó del puerto. El hospital central, llamado “Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera”, CHET, ya la había entregado el destructor al gobierno nacional y ahora es un desastre total, al punto que ahí atienden las emergencias con los heridos en el suelo y no hay ni siquiera algodón o alcohol. El gobierno central también se cogió las autopistas y carreteras con sus peajes, dejándonos sin recursos para atender la vialidad del estado. Cuando comencé a recorrer los barrios sentí que había gran necesidad, y entonces decidí que la agenda social tendría prioridad. Por eso surgieron los mercados populares del Pollo, donde expendemos alimentos hasta un 70 por ciento mas baratos que en la calle. Por cierto el año que viene tengo planes para cuadriplicar estos mercados, porque la situación económica de miles de carabobeños es  difícil. Igual que en toda Venezuela. Con todo eso en contra no solo lanzamos la agenda social, sino que pensamos también cómo hacer para que los vecinos emprendedores tuvieran un punto de apoyo de donde comenzar. Abrimos de nuevo Fundasol y desde allí comenzamos a dar microcréditos a personas con pequeños negocios o que aspiraran a emprender algo nuevo para mejorar su condición económica. Así les damos créditos a zapateros, vendedores de perros calientes, costureras, bodegueros, panaderías artesanales, taxistas, transporte urbano, entre otros muchos. Si son buena paga, que es la mayoría, la próxima vez se le da un crédito mayor y así van invirtiendo y progresando.

 

La vialidad parece que es un vía crucis para el venezolano, pues en muchas ciudades hay serios problemas de circulación, por deterioro de las vías y por exceso de vehículos,..

 

Justo en el clavo. El parque automotor de Carabobo ha crecido con la modernidad, lo cual es correcto. Pero lo que no es justo es que durante el periodo del Destructor no se haya construido una sola calle, avenida, y ni siquiera se haya reparado las que estaban en funcionamiento. En mis recorridos por los sectores populares siempre me encuentro con aquellos enormes cráteres, y a pesar de que eso es competencia de las alcaldías, he tenido que asumir refacciones, tapar huecos, y construir vialidad. Ahí tenemos una cantidad de obras importantísimas para la población: la avenida Aranzazu, que atraviesa la parroquia más populosa de Valencia, Miguel Peña, era un verdadero suplicio para los vecinos que pasaban hasta dos horas en cola, tanto a la salida a los trabajos como al retorno. En verdad era una calle de dos vías y en una primera etapa, la convertimos en una avenida completa de cuatro canales y ahora el tráfico fluye para felicidad de los 600 mil habitantes de Miguel Peña. Acabo de inaugurar la avenida Flor Amarillo donde sucedía lo mismo: dos horas para salir del sector y otro tanto para regresar. Ahora tiene siete canales y las colas se acabaron. También está la Cabriales Sur que ayudará al tráfico por los lados de Nueva Valencia, calculando que por ahí pasarán unos 200 mil vehículos por día. Y la Cabriales Norte será un alivio para quienes hasta ahora deben circular por la avenida Bolívar Norte, bloqueada desde hace años por la ineficacia del gobierno nacional que no termina de construir el metro de Valencia, obra totalmente paralizada. Hicimos el puente Manuel Fraga Iribarne que tiene que ver con este sector, así mismo convertimos el antiguo callejón Mañongo en una avenida, la Avenida Luis Eduardo Chávez, y una cosa muy importante para quienes se desplazan hacia San Diego por la variante: Construimos una rampa de descenso muy cerca de la Universidad de Carabobo y ahí desapareció otro trancón tradicional.

 

A VOTAR BIEN

 

¿Que proyectos se plantea para el próximo periodo, para el cual aspira la reelección?

 

Son muchos, pero voy a nombrar los más emblemáticos, los más sentidos: Tenemos la Universidad del Sur, cuya construcción ya iniciamos en el sector Bella Florida. Es un convenio con la Universidad de Carabobo, mediante el cual ahí podrán estudiar unos 10 mil jóvenes del sur, quienes ahora tienen dificultades enormes para poder asistir a sus clases en la UC ya que ésta queda en el otro extremo de la ciudad. Estamos llevando la universidad al sur para beneficio de miles de muchachos que aspiran a concretar sus sueños de progresar, ser profesionales y mejorar la calidad de vida de sus familias. Proyectos parecidos a estos lo tenemos en planes: Uno para fundar la Universidad de la Costa en Puerto Cabello. La vamos a hacer, y además estoy empeñado en que Carabobo vuelva a ser el primer estado industrial de Venezuela. Para eso necesitamos profesionales excelentes, bien preparados, y seguro estoy que nuestro próximo gobierno cumplirá con ese objetivo en perfecta alianza con la Universidad de Carabobo.

En el orden la salud ya presenté la maqueta para la construcción del gran Hospital Pediátrico del Sur, una institución destinada a la atención médica de los niños de Carabobo que irá apareada con le Maternidad del Sur. Ahora que soy papá, veo que mi esposa anda siempre con la atención pediátrica de mi hija Rania que apenas tiene diez meses y entonces pude sentir como propio la angustia de tantas madres que andan en eso con sus pequeños hijos y no siempre hay donde atenderlos. El Hospital Pediátrico del Sur tendrá una atención especializada en todas las áreas posibles para atender a unos 25 mil niños. Tenemos presente que en Carabobo nacen unos 15 mil niños todos los años, quienes necesitan atención médica de primera.

tenemos un plan para crear la Ciudad del Artesano en los espacios del Parque Metropolitano, el cual se ubica al lado del “Fernando Peñalver”. Allí vamos a crear un centro turístico donde se crearón plazas emblemáticas de la artesanía y el arte popular de Carabobo. La idea es entrelazar lo artístico popular con actividades musicales y de entretenimiento de manera que esta ciudad del artesano se convierta en un gran atractivo tanto para visitantes como para los carabobeños.

 

Estamos a días escasos de las elecciones. ¿Cómo se siente?

 

Yo me siento muy bien. Tranquilo y a veces con algo de exceso de adrenalina por la intensidad de la campaña. Estoy seguro de que vamos a triunfar. Soy  y seguiré siendo el gobernador de todos por los próximos cuatro años. En mi corazón caben todos los carabobeños, los amarillos, los blancos, verdes, azules y los rojos también. El 16 de diciembre haremos entre todos el out 27 para ganar en los comicios que se avecinan. Lo único que les pido a todos los carabobeños es que vayamos a votar ese día, y que votemos bien. Por la democracia, la justicia y la libertad, algo que no se puede dar sin la descentralización y el empoderamiento ciudadano. Quiero que cada quien se sienta más dueño de su propio destino.  

 

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