Maduro y reto del 16D

Carlos Lozano

Carlos Lozano

Caminando con Carlos
Carlos Lozano
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La decisión del Presidente Chávez, de proponer a Nicolás Maduro como su sucesor, implica varias cosas al mismo tiempo. En primer lugar, que la situación de la salud del Presidente es a tal extremo delicada que se siente en la necesidad,  ante el país y sus propios seguidores de prever las cosas. En segundo lugar, que el Presidente tuvo la responsabilidad de asumir los riesgos de esa situación  particularmente delicada y de exponerla al país de manera clara y directa.

En tercer lugar, que el Presidente tuvo el tino político de definir y recomendar a su sucesor eligiendo, de entre varios posibles candidatos, al que ha demostrado no sólo lealtad personal, sino el mérito de una carrera de crecimiento exitosa. No se trata aquí de analizar a Nicolás Maduro, sólo desde su condición de chavista, sino de ponderar a un hombre que, todavía joven, se ha desempeñado con amplitud en responsabilidades tan diferentes y exigentes como las de constituyente, diputado, jefe de la diplomacia del país y ahora Vicepresidente de la República.

Ver a Maduro solo como lo define alguna oposición rústica, como un chofer de autobús que llegó a ser canciller y vicepresidente, es una visión no sólo egoísta, sino limitada. Usted puede amar o detestar a Chávez y al chavismo, pero hay que reconocer que nadie puede ocupar esas posiciones, y por períodos prolongados, sin tener talento, habilidad política, y eso sin contar en que parece haber coincidencia tanto en el chavismo como en la oposición en que Maduro es un hombre conciliador y con habilidad para negociar.  No se le puede criticar que haya sido ejecutor de los objetivos nacionales e internacionales de Chávez, porque ha sido un funcionario representante del Presidente. Ese era y por los momentos sigue siendo, su trabajo.

Tampoco puede verse la designación de Nicolás Maduro como una toma de posición de Hugo Chávez ante el siempre comentado, pero hasta donde recuerdo nunca demostrado, enfrentamiento en el chavismo entre los sectores militar y civil. Más pareciera la consolidación de hombres y mujeres de la confianza plena de Chávez en posiciones clave, como es un presidente de la Asamblea Nacional de formación militar, candidatos regionales de origen militar y civil y ministros igualmente de ambas tradiciones. Lo que debe recordarse, en cualquier caso, es que Hugo Chávez siempre habló, desde sus tiempos de recorrido del país en 1998, de la integración y trabajo conjunto de ambos sectores.

Con Nicolás Maduro, Chávez simplemente -e inteligentemente- escogió al hombre de su grupo de entera confianza, con más experiencia en áreas diferentes y de primera importancia, incluyendo a su partido. Es claro que el actual vicepresidente estaba preparado para encargarse de la misión que Chávez le ha encomendado. No sé qué va a ocurrir de aquí a la fecha de toma de posesión. Cuando llegue ese momento, se verá.

 

Entretanto, lo que sí parece haber logrado el Presidente enfermo es dejar las cosas organizadas en su partido. Y lo que es prioritario para ellos, y para quienes no quieren a Chávez ni al chavismo, es ir a votar entusiasta y masivamente el 16 de diciembre.

Ese es otro reto, quizás el más importante.

 

 

 

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Un Comentario;

  1. Luis Casique said:

    Estimado señor.
    Respeto mucho su opinión, pero estoy seguro que usted no es Venezolano y por ello no entiende mucho de lo que allí sucede.
    En referencia al señor Maduro y una gama interminable de personas que Chávez ha utilizado en su gobierno, no se trata sino de una banda de asaltantes, con unos más tinos que otros, los resultados son los mismos, dudoso desempeño, dolo, sin resultados públicos palpables y mucho menos exitosos y cuando se trata de problemas económicos , o de homosexualismo que abunda allí, entonces Chávez los cambia a su antojo y los guarda en el armario por un tiempo, hasta que le interesa de nuevo y los pone en otra posición, para que siga en la misma gestion sin ningún cambio.
    En general todas estas figuras incluyendo a Maduro, son personas sin personalidad propia, incapaces de emitir su opinión personal, Maduro en específico, cada vez que opina mira hacia Chávez o hacia los Castro, para ver si le aprueban lo que va a decir, ha sido entrenados por ellos, es decir es casi un ventrílocuo, cuando el habla, es otro el que ha generado las ideas, ya que él es incapaz de ilbanar algo más o menos coherente, y cuando se atreve a decir algo por su cuenta, sucede que comete errores políticos que tienen después que taparlos Chávez, u otras personas.
    Usted me perdona amigo, pero debe ser más perspicaz y ver las actuaciones de este personaje, no es por denigrar de él, sino que realmente no está formado para la posición en que esta, ha llegado allí por ser un incondicional de Chávez, pero no es una figura de relieve que puede sacar al país adelante, eso se lo aseguro.
    Un gran Placer el estar con Usted.

    Luis Casique
    MSC Mechanical Engineer

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