EL 10 DE ENERO SE FIRMÓ LA PARTIDA DE DEFUNCIÓN DEL MODELO REPUBLICANO

“El quiebre del sistema interamericano”

“El quiebre del sistema interamericano”

Hasta la fecha he contabilizado 173 atentados a la Constitución en los últimos años. Hay un quiebre de la democracia y del sistema interamericano. Existe un vacío que permite que surjan traficantes de ilusiones como Chávez, Correa, Morales o la Kirchner, señala el presidente de la comisión asesora de la Sociedad Interamericana de Prensa.

 

Manuel Felipe Sierra

 

Tiene una vasta experiencia como académico y catedrático en universidades nacionales y del extranjero y ha desempeñado elevados destinos públicos. Comparte su tiempo con clases en reconocidas universidades del extranjero. Asdrúbal Aguiar- Aranguren es sin duda uno de los venezolanos mejor compenetrado con el estudio de las nuevas tendencias políticas. Estas son sus reflexiones para los lectores de ABC  de la Semana. 

 

Sin duda la decisión del TSJ que avala el pronunciamiento de la Asamblea Nacional sobre la juramentación presidencial del 10 de enero supone una lesión importante al orden constitucional. Sin embargo, algunos especialistas incluyéndolo a usted,  sostienen que ello se corresponde con la conducta del régimen de construir una legalidad paralela para avanzar en su proyecto de naturaleza autocrática.

 

En efecto, he señalado que lo que ocurrió el 10 de enero en la Asamblea Nacional  no es otra cosa que la firma de la partida de defunción del modelo republicano, de la República, esa que nace entre nosotros a partir de 1810. Pero no es algo nuevo, porque ciertamente se trata de un proceso de mutaciones constitucionales recurrente que ocurre a partir de 1999 cuando se convoca, se instala y la Asamblea Nacional Constituyente de entonces redacta una nueva Constitución; lo nuevo de esto es que a partir del 10 de enero se le da ya un punto final a la experiencia republicana y ello ocurre matizado por esta suerte de locura que ha representado la enfermedad, la declinación de quien ha sido el líder de una iniciativa que ha buscado extenderse a todo lo ancho y largo de América Latina.

 

Es una situación que se viene dando desde hace un tiempo en los países latinoamericanos.

 

La primera experiencia de este proceso, sin este aliento nacional e internacional de ahora, fue la de Alberto Fujimori en Perú, un presidente electo popularmente que luego clausura el Congreso y se transforma en un dictador. Por cierto que ello fue una de las razones que motivaron a los presidentes de la región a dictar la Carta Democrática Interamericana del 2001 de modo tal de reforzar los lazos del espíritu interamericano, que por cierto tiene dos momentos interesantes que no hay que olvidar sobre todo en estas circunstancias, cuando el secretario general de la OEA José Miguel Insulza se presenta ante el país para decir que él nada tiene que hacer con lo que sucede en Venezuela.

 

¿Cuáles son esos momentos interesantes?

 

En 1926 cuando nace el principio de la No Intervención que nace justamente para impedir lo que ocurrió en Caracas el 10 de enero de este año, es decir que la República se haya desmontado para instalar una forma de despotismo casi de inspiración monárquica. Esa es la razón del principio de la No Intervención, es el espíritu inclusive yendo más atrás  de la Reunión Anfictiónica de Panamá convocada por Bolívar y es lo que explica en que 1948 cuando nace la OEA en Bogotá se asuma el planteamiento de Rómulo Betancourt, jefe de la misión diplomática venezolana en esa época, quien plantea el establecimiento de un “cordón sanitario” alrededor de las repúblicas democráticas para impedir justamente formas autoritarias o dictatoriales sean de carácter militar o no. Y es justamente lo que intenta renovarse en el año 2001 con la Carta de Lima; si uno atiende solamente la experiencia venezolana puede llegar a  creer que se trata de una tragedia doméstica, limitada a nuestra realidad, cuando hay que observar y apreciar que se trata de un fenómeno que ha logrado expandirse con buena fortuna en buena parte de América Latina.

 

Asdrúbal Aguiar “173 atentados ha sufrido la Constitución”

Asdrúbal Aguiar “173 atentados ha sufrido la Constitución”

GOLPE O USURPACIÓN

 

Los sectores de la oposición consideran que con la decisión del TSJ se produjo un golpe de Estado, una usurpación del poder, mientras otros opinan que ha habido una seria violación de la Constitución ¿Pero si como pareciera el presidente Chávez regresa, se juramenta, admite que no está en condiciones de gobernar, renuncia y pide que active el mecanismo constitucional para que el presidente de la Asamblea Nacional asuma provisionalmente la Presidencia y se convoque a elecciones, no se habrá reparado acaso esta lesión a la constitucionalidad?

 

Los golpes han venido ocurriendo de manera repetitiva, hay que explicarle a la gente que significa un golpe de Estado porque en América Latina hay la costumbre de creer que es solamente la asonada militar y cuartelaria. Para la doctrina política el golpe de Estado es simplemente el manotazo que se le da al orden constitucional para concentrar cada vez más el poder en una sola persona. En Venezuela se acabo el principio de la independencia y la separación de los poderes y esto no es una especulación, lo ha declarado la propia presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscal General de la República y habría que recordar que el célebre ex magistrado Aponte Aponte quien confesó que se reunía regularmente los días viernes en la vicepresidencia de la República para decidir los causes de la administración de justicia. Esos son golpes de Estados que han venido ocurriendo de manera recurrente desde 1999. Yo he citado por cierto que el 2010, el Presidente al perder la mayoría parlamentaria desde el punto de vista del voto popular por lograr la oposición el 52% de los votos, hace que una Asamblea Nacional que había perdido el apoyo popular, y por tanto legitimidad, le otorgue una Ley Habilitante que le permita legislar sobre un período constitucional que no se había iniciado.

 

Es un comportamiento ya recurrente y sistemático de desprecio del orden constitucional.

 

Claro, ello se parece mucho a lo que ha ocurrido recientemente; es el quiebre más allá de las incidencias de este golpe constitucional del modelo republicano. Ahora  si como tú dices se revierte la situación con un anuncio de Chávez bienvenido sea, pero el daño ya está hecho porque sabemos cómo piensan y cómo se conducen los magistrados supremos y eso es grave en una República pues sería un regreso a la constitucionalidad bajo determinadas circunstancias. Creo que hay que reconocer en este caso que los herederos de Chávez traicionaron su testamento político, porque para sorpresa de los venezolanos, a pesar de numerosos golpes a la constitucionalidad, el presidente Chávez antes de viajar a La Habana dijo: “en caso de que ocurra algo por favor cumplan con la Constitución de una manera rigurosa el incluso destacó que sólo le faltaba un mes en el ejercicio del mando y que luego se abriría el orden constitucional”. Esta situación hay que verla en términos muy amplios.

 

En el trabajo “La Venezuela Inconstitucional” hace una relación de los atentados y violaciones al orden vigente.

 

Si, hasta la fecha he contabilizado 173 atentados constitucionales ocurridos en los últimos años. Yo entiendo que para la cultura venezolana como decía el viejo  Gil Fourtoul “las constituciones son libritos amarillos que se cambian todos los años y se violan todos los días”. Lo inédito es que hasta los dictadores militares eran cuidadosos de las formas o los sacramentos constitucionales y le buscaban la vuelta a las violaciones constitucionales, pero lo que ocurre ahora además de inédito es producto del quiebre que sufre Venezuela y que se nota también en América Latina. Ocurren entonces posturas como la del señor Insulza que le dice a los venezolanos “es que yo no puedo como OEA  hacer un juicio de valor sobre las decisiones constitucionales en Venezuela” y uno se pregunta ¿Y cómo señor a usted se le ocurrió un juicio de valor sobre lo que ocurrió en Honduras o en Paraguay acaso no fue exactamente igual con una u otra modalidad?

 

asdrubal-aguiar306La Carta Democrática Interamericana del 2001 fue para prevenir estas situaciones teniendo como antecedentes el caso de Fujimori en Perú, pero ya se trataba de una especie de tendencia que ahora ha cobrado fuerza en el hemisferio.

 

Esa era la idea y nadie se imaginaba que ahora el secretario general de la OEA (quien se comentaba había sido un perseguido de la dictadura militar de Pinochet en Chile y se formó como hombre de izquierda en la Universidad Nacional Autónoma de México) llegase a ser, por obra de unas monedas que le entrega el propio Chávez para asegurar su reelección, se haya negado a iniciar investigaciones que son perfectamente pertinentes. En cambio decidió desde que asumió sus funciones dar un paso atrás con la Carta Democrática Interamericana, interpretando a su conveniencia en principios de la NO Intervención y dice que es una carta ineficaz, una carta que no tiene mecanismos concretos, y con ello al final de jornada termina siendo el gran enterrador del sistema interamericano.

 

Pero no sólo la OEA es una situación que puede aplicarse al propio sistema internacional.

 

Estamos en un proceso de fractura interna de la organización de nuestros estados y las organizaciones internacionales son la prolongación de esos mismos estados, del gobierno que tenemos, de tal manera que si nosotros estamos mal, peor tienen que estar necesariamente las organizaciones internacionales. Pero yo veo en esto un proceso de tránsito en el cual empiezan a emerger nuevas realidades, hay un espíritu democrático que anida en la gente, que está instalado en la calle, pero que comprenden poco los órganos del poder público incluso los mismos partidos políticos. Es un proceso de recomposición de la experiencia social y política que está a la espera de que actores fundamentalmente, líderes más que burócratas de circunstancia o candidatos de ocasión, tengan la posibilidad de mirar las cosas con la misma perspectiva con que la miró Betancourt al hablar del “cordón sanitario”  y quien además se imaginaba a una Venezuela a mediano y largo plazo y no con vistas a una coyuntura simplemente clientelar.

 

DOCTRINA BETANCOURT

 

“La doctrina Betancourt” fue asumida por los países latinoamericanos para preservar la democracia frente a la amenaza del militarismo golpista.

 

Claro, él jugaba en doble vía, plantea por un lado la elección universal directa y secreta para el paso de la democracia militar a la democracia electoral, pero ya en 1959 cuando nace la tan mal nacida Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, cuya presidencia ejerce por primera vez don Rómulo Gallegos, ya se dice que la democracia no se puede reducir a lo electoral, sino que la democracia son derechos humanos, la separación e independencia de poderes, el pluralismo político, la libertad de prensa, el respeto al Estado de Derecho, todas esas cosas estaban en el núcleo duro que se abre en aquel momento para América Latina.

 

Luego se produce lo que tú llamas el quiebre del orden interamericano.

 

Lamentable o felizmente ocurre un quiebre en 1989, no sólo se cae el Muro de Berlín sino que hay una ruptura muy profunda a nivel global y el mundo de lo territorial es suplantado por el mundo virtual, se diría en términos platónicos pasamos del mundo de los objetos al mundo de las ideas y dentro del mundo de las ideas los objetos que son fundamentalmente nuestros estados, nuestras organizaciones patrimoniales y territoriales ceden ante la fuerza vertiginosa que tiene el mundo de las comunicaciones. Todo ello ha generado un gran problema y obviamente en medio de este vacío surgen traficantes de ilusiones como Chávez en Venezuela, como Correa en Ecuador, como Morales en Bolivia y la misma  Kirchner en Argentina, pero cuidado es una enfermedad no sólo de la izquierda y con todo respeto hay que señalar la manía reeleccionista del presidente Uribe en Colombia o de Berlusconi en Italia.

 

Hay como una búsqueda más allá de la eficiencia de los gobiernos de nuevas ideas o mitos que den respuesta a la complejidad de estos tiempos.

 

Este es un fenómeno muy complejo, muy global que hay que verlo de esa manera. Creer que la gente no está ávida de nuevas ideas o de mitos movilizadores es no reconocer la realidad circundante de Venezuela por ejemplo. Hay todavía quienes creen que el tema venezolano se moviliza ofertando a la gente más vivienda o más vehículo de los que puede ofrecer un gobierno multimillonario. Resulta cierto que el gobierno da todo eso, pero lo da tras una idea lógicamente trasnochada del socialismo del siglo XXI para quienes dejaron a partir de los años 80 de ser ciudadanos de patria de bandera.

 

Este quiebre tiene que ver mucho con lo ocurrido en la reciente reunión de la CELAC en Santiago de Chile  que designó presidente por un año a Raúl Castro.

 

Lo grave no es que Correa, Morales, Chávez o Cristina Kirchner que en definitiva forman parte de una clientela sostenida por la chequera petrolera venezolana apoyen a Raúl Castro sino que a ello se sumen el presidente Sebastián Piñera de Chile y otros mandatarios de la región que han demostrado apego a la democracia.

 

 

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