“RECONSTRUIR GUAYANA VALE MÁS DINERO QUE LO QUE COSTÓ MONTARLA”

“He sido político más que empleado público”

“He sido político
más que empleado público”

No se pueden hacer cinco mil viviendas sino se tiene agua, ni luz ni teléfono, ni vialidad, ni estacionamiento. Ciudad Caribia es un crimen, un ghetto. La cuarta República fue democracia, señala el pionero del desarrollo siderúrgico y comentarista de cocina en Globovisión.

 

Macky Arenas

 

Héctor Soucy es archiconocido por su grato espacio en Globovisión dedicado a la cocina. Simpático, culto, poseedor de una privilegiada memoria y buen conversador, lleva en la alforja de sus haberes las más insólitas e interesantes experiencias. Con él se puede abordar toda clase de temas. Es un apasionado de Venezuela, un buen analista y quizá pocos saben que, detrás de esa faceta pública de experto en arte culinario, está un ingeniero pionero de Guayana que sigue milimétricamente la involución de lo que una vez fue uno de los más pujantes polos de desarrollo del continente. Estas son sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.

 

¿Cuál es la realidad de Guayana hoy?

 

 Guayana es no solo una de las grandes obras, sino la más emblemática e imponente, de la democracia. Comenzó con Pérez Jiménez cuando se fundó y puso al frente a Llovera Páez, quien fue el primer jefe de Guayana. Se comenzó Sidor,  Macagua I y el gran programa de Guayana. Hoy, la triste realidad es que Guayana vale menos que volverla a hacer. Reconstruir Guayana vale más dinero que lo que costó montar toda Guayana.

 

¿En cifras?

 

Pasamos de 6 millones de toneladas de bauxita, que es el origen del aluminio, no como dijo uno de estos emergentes que era la alúmina…no, ese es el segundo paso. ¡Es que no tienen idea! De esos 6M, dos eran para exportar, 4 para intervenir en Venezuela en Interalúmina. 2M de toneladas de alúmina que significaban 600 TN de aluminio. Estábamos en 200 mil de aluminio y en un millón de alúmina, mientras hoy importamos bauxita, tierra…

 

No puede ser

 

Si, señor! Considera lo que significa el paso de 4 millones y medio de TN métricas de acero líquido a un millón. Sólo hay que ir a Guayana a constatar lo que digo.

 

Y mientras más tiempo pase, más va a costar el daño

 

Y las focas aplauden. Un día se levantó el comandante presidente y dijo: “Me paran a Guayana!” Sin tener la menor idea de que eso no es tan simple como cerrar una llave. Cuando una celda está llena de aluminio líquido y la apagan esa fusión se detiene y se convierte en una masa sólida que se pega a las paredes y hay que botar la paila completa y volverla a montar.  ¡Pues las apagaron!

 

 Como ingeniero, ¿qué piensa de las construcciones de la llamada “Misión Vivienda”?

El diseño es tropicalizado, viene de otras partes del mundo, especies de covachas para cuidarse del frío cuando aquí hace calor. Nadie sabe quién las hace ni cómo las hace. El misterio rodea esas construcciones. No hay organismos municipales que determinen el uso de la tierra, el cual debe ir en función, no del tamaño del terreno, sino de la calidad de servicios disponibles en la zona. No se pueden hacer 5 mil viviendas sino se tiene agua, ni luz, ni teléfono, ni vialidad, ni estacionamientos. Sin mencionar la necesidad de hospitales, escuelas, comercios, ambulatorios. Hay que crear el entorno urbano para que eso pueda funcionar correctamente. Están utilizando paredes dry- wall, que son aglomerados de yeso, en paredes exteriores cuando ellas son para interiores. El agua se encargará de acabarlas. Ya ocurre en Ciudad Caribia, donde las paredes exteriores se están cayendo por efecto de la humedad. Lo indicado es que se determine el uso de la tierra, que no va en función de cómo amaneció el bioritmo del presidente, sino de lo que la ciudad puede ofrecer al núcleo urbano que va a vivir en esos conglomerados.

 

 El Fuerte Tiuna está repleto de viviendas y siguen armando más

 

Quiero ver cómo se moverá esa gente. Cómo saldrán de allí,  cómo se organiza esa vialidad.  Será un tapón que durará mil años. Ahí tienes Ciudad Caribia, un crimen, metieron a la gente allí en una especie de guetto, de Gulag, donde no hay nada, ni trabajo, ni transporte, ni vialidad. Allí están como presos. Además, las viviendas se las asignan si votan por Chávez.

 

LOS VOTOS

 

Vamos al tema electoral, que ya vienen por ahí más visitas a las urnas

 

Pasan cosas realmente insólitas que jamás ocurrirían con un sistema electoral confiable. A ello debíamos oponer un sistema organizado de protestas. No estamos protestando debidamente. ¿Cómo es posible que se hayan modificado los cuadernos electorales? No basta con cuatro gatos que denuncian a través de columnas de prensa. Es preciso un movimiento nacional que se enfrente a manipulaciones de esta naturaleza, inicuas, vulgares, groseras, asquerosas que se están llevando a cabo de la manera más ventajista.

 

Hay venezolanos de primera y de segunda en la revolución de las desigualdades

 

¿Por qué yo no puedo cambiarme si me voy a  vivir a Ciudad Bolívar, mientras un gobernador chavista se pasa a otro listado de un minuto para otro? Yo estoy hablando de utilizar los mecanismos que nos ofrece la democracia para defendernos. La protesta, la huelga, la queja son perfectamente democráticas.

 

Pero tenemos un empeño casi agónico en convencer a los enemigos de la democracia de que somos demócratas y vivimos proclamando que no caemos en provocaciones, lo que se traduce en desmovilización

 

Andamos como perros, arrastrándonos por las calles. ¡Eso no puede ser! Hay que reaccionar con la autoridad y el derecho que nos da la ley en la mano. Como siempre decimos: todo dentro de la Constitución, nada fuera de ella. Por alguna razón se eliminaron los cuadernos…

 

El propio ministro del interior y gente allegada a él estuvieron incursos en irregularidades electorales

 

Eso demuestra podredumbre, así, con todas sus letras. Aquí hablan de fraude, para mí lo que ha habido es ventajismo. Me refiero a que, a mi juicio, no hubo robo de votos sino abuso. Los resultados, obviamente, son producto de una estructura fraudulenta, que es otra cosa. Pero no es el simple robo de votos.  Mira: no hay sistema informático en el mundo que no sea penetrable por un chamo de 18 años con una computadora de $500.  No se ha salvado ni la KGB, ni el Pentágono, ni el FBI, ni la CIA, ni el Bank of America, ni la Casa Blanca, ni el Credit Swisse…

 

 ¿Y cuál es la garantía?

 

La única garantía nuestra es la traza de papel y no la tenemos. Aquí disponemos de una máquina que emite un voto, que va a una urna y produce un acta, la cual debe reflejar lo que pasó ahí adentro. En la urna están los papelitos que la gente colocó. Todo lo que haga la máquina es penetrable, no hay duda, pero si hay tres urnas a las cuales van los papelitos y tomamos dos para chequearlas, el resultado debe coincidir. Si modificaron o perturbaron cualquier dato en el acta, ese arqueo debe mostrar la irregularidad. Si no, tenemos que reclamar el conteo total. No tenemos la traza de papel. Entonces, no nos quejemos.

 

¿Quiere decir que debe constatarse mecánicamente lo que se produjo electrónicamente y eso fue lo que falló?

 

La máquina, esa que producía los exasperantes retrasos en la entrada de cada centro, te decía dónde ibas a votar y la gente no es estúpida, pues  cada quien sabe dónde termina su cédula y qué mesa le corresponde. Antes de entrar, en la calle, ya uno lo chequea en las listas y, por si fuera poco,  existen varias personas que ayudan y señalan el camino en caso de que alguien tenga dificultades. No se justifica.

 

 ¿Para qué sirvieron, entonces, las colas que se armaron, esa alcabala que se colocó?

 

Esas máquinas transmitían al centro de control del gobierno quien había votado y quien no. No se trataba de saber por quien habías votado, sólo si lo habías hecho o no. A las 12 de día, Smartmatic  sabía exactamente, por ejemplo, quien había votado, por ejemplo, en la mesa 4 del San Ignacio. Esa información llegaba a las cuadrillas que ellos tenían esperando, con camiones para el traslado, buscaban  a la gente, les decían: “Se que no votaste y se que votarás por Chávez, así que andando”. La amenaza está en decir: “sabemos que no has votado”. Tan sólo con que oigas eso, ya puedes imaginar las consecuencias. Acto seguido, toda esa gente salía a votar después de las 12m en operativo que pusieron en práctica en todo el país, organizado por los militares y activistas del partido. Para eso era el Plan República, las milicias y los cubanos. Así recogieron  500 mil votos.

 

¿Y el resto?

 

Se compone así: 500 mil votos que recogieron remolcando gente; 100 en el exterior que no dejaron votar; 50 mil los migraron; 100 mil se cansaron por el interminable tiempo de espera…o sea, tú empiezas a sumar y perfectamente te da un millón de votos.

 

¿Quiere decir que no fue fraude en término de robo de votos, sino la práctica del ventajismo en su nivel más grosero?

 

En Guayana debían votar 30 mil y votaron 8 mil: ahí perdiste 20 mil votos. Imagínate la gente que se pegó 20 horas de viaje en EEUU para votar y luego no aparecía…ese tipo de ventajismo fue el que llevó a una diferencia de millón y medio de votos. Si no, habría sido de 300, 400 o 100 mil votos apenas. Mira, Ramón Guillermo Aveledo luchó contra Henry Ramos, cuando éste impidió que se hiciera la selección del candidato en diciembre; también contra Julio Borges por la tarjeta única pues éste quería contarse como el partido más fuerte de la oposición, independientemente de lo que conviniera al país. Todo eso fue minando la fuerza, credibilidad y posibilidades de la oposición. Imaginen el impacto de un tarjetón con una cantidad de tarjetas y en el medio una sola de Capriles…

 

“Aquí hablan de fraude, para mí lo que ha habido es ventajismo. Me refiero a que, a mi juicio, no hubo robo de votos sino abuso”.

“Aquí hablan de fraude, para mí lo que ha habido es ventajismo. Me refiero a que, a mi juicio, no hubo robo de votos sino abuso”.

MÁS QUE FRAUDE VENTAJISMO

 

 Ahí es donde uno se pregunta si es que ese cálculo no muestra dos tipos de venezolanos, el que sale a votar para cambiar el gobierno o el que usa la elección para posicionarse…

 

Mira, yo trabajé en 4 elecciones. Yo he sido político más que empleado público, que lo fui una sola vez en mi vida por un error del destino. Trabajé en las operaciones “remolque” y “mosca”, de AD. Nosotros sentábamos al compañerito de San Fernando de Atabapo en una mesa y le decíamos “no se mueva de ahí”…y el tipo no se movía hasta que se contara el último voto o llegara el dirigente que resolvía el dilema presentado. No se movían, por nada del mundo, hasta que se daba la orden de recoger los bártulos para irse. Hoy es obvio que falta organización, liderazgo y disciplina.

 

 Aquí lo que hay es una situación bizarra: ante el ventajismo oficialista el ciudadano defiende los votos y los dirigentes al CNE. Insisten en que el proceso es transparente, en que el sistema está blindado, en que no se puede atacar al árbitro. ¿Cómo se explica esa postura, por qué no se denuncia abiertamente lo que está pasando?

 

La oposición teme hasta publicar los actos de ventajismo que todo el mundo conoce, que son queja general. Así no se puede liderar.

 

¿Cree que AD o Copei aceptarían ir a una elección en las condiciones en que votamos hoy?

 

¡Ni soñarlo! Peleaban por la transparencia y si había que crear una crisis se creaba, pero se iba en igualdad de condiciones. Ustedes los periodistas deben abrazar la causa de la defensa a ultranza de la democracia, de lo que fue un sistema confiable.

 

¿La IV República?

 

Yo no acepto el término. Aquello fue democracia, así, con todas sus letras. Justo lo que hoy nos falta. Hagan una lista de las obras que hizo, por ejemplo, Leopoldo Sucre Figarella en 20 años, contra los 14 que lleva esta gente en el poder. No un gobierno: un solo hombre en un solo ministerio, en contraste con lo que ha hecho HCh en todo lo que lleva detentando el poder absoluto y con un presupuesto incomparablemente más elevado. Eso es muy fácil, ahí están los datos. Dejo sobre la mesa esa propuesta.

 

Usted comenzó hablando del pasado, cuyos logros hay que reconocer y respetar. No todo tiempo pasado fue peor. No todo fue malo. ¿Ser rico es malo?

 

¡No, por favor! Para educar a mis hijos, para desplazarme en un vehículo, para ayudar a los demás, para contribuir a respaldar el trabajo de una ONG, hay que trabajar. Lo que gane es mío y lo gasto como yo quiera. Mi casa es mía y no tengo por qué conformarme con las “casas de Manacho”, esas de cartón como las que entrega ahora el gobierno a las que se les caen las paredes y las puertas. Ser rico es bueno y el mundo entero vive para ser rico. El pobre quiere ser rico y el rico quiere ser más rico. Que el Estado tenga un sistema de control para el reparto de esa riqueza es otra cosa…¿o es que el señor Presidente no tiene un reloj de $5.000 en la mano? ¿Quién le corta la ropa a él? ¿O es que va a Dorsay a comprar los trajes como cualquier hijo de vecino? ¿Compra en El Silencio las guayaberas y las corbatas? ¿En qué carros andan? ¿Con qué compraron casas en el Country Club? Si ser rico en malo, ¿por qué quieren vivir en esas zonas? Esas son las preguntas que ellos tienen que contestar antes de hacer semejante afirmación.

 

 

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