El doble del presidente

Carlos E. Méndez

Carlos E. Méndez

 

Carlos E. Méndez
carlosemendezs@gmail.com

 

Todos los presidentes del mundo tienen sus dobles. Los cuerpos de seguridad o los guardaespaldas del presidente, los emplean para confundir y desviar a los posibles magnicidas. El presidente de Venezuela no es la excepción. Muy por el contrario, tal vez tenga mas dobles que cualquier otro mandatario en el mundo, ya que al nuestro siempre le ha gustado estar en Cuba y al mismo tiempo en Venezuela. De hecho, se mandó a construir una rampa privada y blindada en el aeropuerto internacional para salir y entrar al país sin ser visto, la que ha servido para muchas otras cosas también.

El presidente de Venezuela debe tener además varios disfraces en la isla, para poder viajar de incógnito desde Cuba, a Irán, Siria, Korea del Norte, China y Rusia. A él le encanta el peligro y hacer el papel del detective Cool McCool, el Súper Agente 86. Así que, no tendría nada de raro que en una de sus tantas ausencias del país, se haya reunido en lo oculto con sus pares para trazar estrategias de largo alcance (por la lejanía) o para hacer negocios chimbos con esos otros dictadores comunistas. Es probable que de turista también haya visitado a los chulos de Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Argentina, Etc. Tal vez estuvo en Honduras visitando a su colega Zelaya. De repente ha estado en Puerto Rico disfrazado de boricua sin ser detectado por los gringos.

Por lo tanto no debe sorprendernos a los venezolanos pensantes, que este régimen de mentirosos esté utilizando a alguno o a varios de sus dobles para hacernos creer que el presidente está en Venezuela al pie del cañón, aunque esté muerto o se esté muriendo entubado en una cama. La enfermera que dice haberlo visto de pie, no está mintiendo, ya que ella a quien tal vez vio, fue a uno de los dobles de su presidente. A esa pobre mujer que además es una chavista furibunda y empedernida, se lo permitieron deliberadamente para que saliera a la calle como quien ha visto un fantasma, a decir lo que vio y lo que no vio. Si el gobierno hubiera querido divulgarlo oficialmente, con una simple transmisión en vivo desde la rampa del aeropuerto internacional, hubiera bastado para despejar la incógnita. Bien lo dijo Bolívar: “A la sombra del misterio no trabaja sino el crimen“.

El presidente podría estar muerto o muriéndose, pero su familia y sus más cercanos colaboradores se lo ocultan al país, para sacar provecho político y material de la tragedia. El dúo fantástico que nos desgobierna, teme una sorpresa y por eso inventan que el presidente está en Venezuela vivito y coleando. Tal vez han pensado echarle la culpa al Presidente de todos sus desaciertos y hacerle sentir al pueblo chavista, que cualquier crítica o cuestionamiento a su gestión, no es contra ellos, sino contra quien no está allí para defenderse.

 

 

 

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