Vendo ética

Sammy Eppel

Sammy Eppel

 

Sammy Eppel
@sammyeppel

 

El final de esta “película” no será feliz, y si el “mito” Chávez perdura, entonces no tendrá fin

 

A los 42 años, luego de haber pasado 26 trabajando, mi padre se pudo comprar la única vivienda que tuvo en mi natal Maracaibo. Porque en esa época se decía que había que trabajar por lo menos 20 años para poder tener vivienda propia. Ahora la cosa es al revés, la ética del trabajo y la satisfacción de levantarse a punta de sudor, han sido enterradas para dar paso al hombre “nuevo”, ese ser revolucionario que no cree en nada, que no tiene principios ni escrúpulos.

Yo entiendo que un talentoso artista, deportista o profesional puedan amasar una fortuna a temprana edad, es el premio a una especial habilidad, al resto de los mortales no nos queda más que admirarlos. Pero si una sociedad fuese lo suficientemente enferma como para medir el talento solamente por el tamaño de la cuenta bancaria, estaríamos en presencia de una trágica reversión de valores.

Pues bien, eso es exactamente lo que pasa hoy en nuestra querida y sufrida Venezuela, donde “muchachitos” de escasos 30 años que no creen en trabajar y dar trabajo, nos restriegan en la cara una “sobrevenida” y “súbita” riqueza producto de manipulación financiera, especulación y corrupción. Claro, muchos dirán que para robar también se necesita inteligencia. La patria de Bolívar es hoy un pozo séptico donde los bandidos de cuello blanco saquean las arcas del Estado y los de cuello azul nos roban, secuestran y asesinan.

Y todavía existe gente que se pregunta cuál será el futuro del país, para responder no hace falta ser un intelectual o profesor, cualquiera se da cuenta que luego del quiebre histórico producto del advenimiento del chavismo hace 20 años con su carga de odio y resentimiento, el final de esta “película” no será feliz, y si el “mito” Chávez perdura, entonces no tendrá fin. ¡Será!

 

 

@ELUNIVERSAL

 

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