¿VOLVIO?

CHARITO ROJAS –  

 

“Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa”. Alfred Adler (1870-1937), sicólogo y siquiatra austríaco.

 

No sé si volvió. Nadie, excepto una visionaria chavista que afirmo haberlo visto entrar “caminando y fuerte” en el Hospital Militar, ha logrado una imagen del Presidente Chávez, ni aquí ni en Cuba, en 72 días. Y no voy a discutir lo de las fotos super montadas.

 

En un mundo donde se fotografía el instante en que un rayo cae sobre la cúpula de San Pedro la noche que el Papa renunció, donde se filma y fotografía la caída de un meteorito en Rusia, donde nadie puede hacer nada escondido porque hay teléfonos con cámaras delatoras y ojos de seguridad por todas partes, el Presidente de la República sale de Cuba, llega al aeropuerto de Maiquetía, se embarca en un helicóptero o una ambulancia, se traslada al Hospital Militar (o a Fuerte Tiuna, no se sabe) y nadie, ni un solo ser en este planeta, logró sacarle una fotico, ni siquiera verlo de refilón. Algo increíble, verdaderamente. Digo, si es que realmente vino.

 editorial309

Aquí es donde se tejen toda clase de “teorías de conspiración”: que si sigue en Cuba, que si es un “paro” para calmar a los estudiantes y a la opinión pública, que si ya no está vivo, que si van a simular una juramentación para revestir de legalidad a los transitorios.

 

Lo que sí parece muy obvio es que todos mienten y no hallan cómo salir del paquete. Han tratado de ocultar lo inocultable: que el Presidente está inhabilitado para gobernar, que deben cumplir con los pasos constitucionales de nombrar una Junta Médica conformada por especialistas de reconocida trayectoria, para establecer la real condición del paciente y su pronóstico. Eso es lo que no quieren: enfrentarse a un futuro sin Chávez. Prefieren mantenerlo como una sombra zombie a sus espaldas, aún a costa de la misericordia y el respeto que se le debe guardar en su condición, porque saben que ninguno de ellos tiene aptitud ni ascendencia para sucederlo al frente de la revolución. Pasa a la p. 2

 

Esto es cuestión de tiempo: al declarar que Chávez está en el país, automáticamente se extingue la “causa sobrevenida” que el TSJ ha tomado como buena para darle ese pasaporte indefinido y sin obligación de juramentación en los tiempos señalados por la Carta Magna. Estar en Cuba es causa suficiente para que no se juramentase el Presidente electo y el TSJ decidió que la “continuidad administrativa” estaba por encima del texto constitucional. Pero al pisar tierra venezolana se extingue tanto el permiso indefinido que le aprobó la Asamblea Nacional “para hacerse tratamientos en Cuba” como la causa para no juramentarse como Presidente el 10 de enero.

 

Así que a brincar o a encaramarse. El país no resiste más incertidumbre sobre la salud y el futuro del Presidente: aunque salten de alegría y revienten cohetes por su regreso, el hombre sigue a todas luces enfermo y hay que dar una respuesta. Si toman la vía legal, el TSJ debe nombrar esa Junta Médica cuya conclusión dirá si Chávez se juramenta o si se declara la vacante.

 

No muchos, ni siquiera en la oposición, están ubicados en la realidad. Los chavistas desean que su líder se recupere, mientras la oposición quiere que se produzca el siguiente paso constitucional. Pero espera esto casi con tranquilidad, confiando en que siempre sucederá lo de la Junta y lo de las elecciones.

 

Lamentablemente este es el país donde Ripley ha debido nacer. Porque aunque usted no lo crea, en el exterior están clarísimos en lo que sucede acá: todos corriendo la arruga final, porque después de eso, lo que viene es candanga, para utilizar una de las palabras favoritas del susodicho.

 

Si hubiese un poco de sensatez, al Presidente no lo tendrían de parapeto de una situación que puede explotarles en la cara. Y con lo torpe que es el encargado, está desatando todas las furias sin tener idea de cómo va a recoger la tempestad que se le viene encima.

 

La irresponsabilidad en el manejo del país, el show patético contra la oposición, el abuso de poder celebrado por la corte de hienas, todo eso viene desbordando la paciencia de quienes viven en la incertidumbre, afrontando devaluación e inflación, sin solución a la inseguridad y a los graves problemas que aquejan a los venezolanos.

 

Los encargados no deben seguir de recaderos. Maduro era más eficiente cuando callaba. Efectos del diente roto, digo yo. Pero hablando es tragicómico: su silencio en estos momentos es indispensable para no irritar más a un país en ascuas, que con cualquier candelita puede encenderse.

 

Dejar tranquilos a los enfermos, no insultar al oponente, silenciar estupideces y tomar el camino constitucional es lo que haría quien quiera salvar el pellejo en esta coyuntura. La verdad debe ser dicha ya.

 

charitorojas2010@hotmail.com
@charitorojas

* Como en ocasiones anteriores, esta semana cedemos nuestro espacio editorial a una columna de especial interés.  

 

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3 Comentarios

  1. Odaly said:

    Excelente y muy acertado lo expuesto por Charito Rojas, quien siempre ha sido muy certera en sus plantiamientos……no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oir…..y esto es con la oposiciòn, en quienes deberiamos confiar en estos momentos de incertidumbre, pero ellos no han sido claros en lo que quieren y esperan…….ojo pelao en todo lo que acontece en el paìs……de parte de los oficialistas se puede esperar cualquier cosa, con tal de no dejar el poder.

  2. Jose Caraballo said:

    Excelente comentario; Pero yo le agregaría, la familia del presidente se volvió tan indolente y pesetera que no le importa lo que sucede

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