El ABC de Gustavo Tarre Briceño – ex parlamentario y constitucionalista

"Este país no está produciendo nada, Chávez no va a pagar esa factura, pero sí lo harán los que vienen detrás”

“Este país no está produciendo nada, Chávez no va a pagar esa factura, pero sí lo harán los que vienen detrás”

Es curioso que nadie diga que el Presidente encargado es un hombre competente. Maduro rectifica, se sale legado histórico de Chávez o va directo al precipicio. Capriles no es el mismo del 7 de octubre es mucho más consistente, señala el dirigente demócrata cristiano.

 

Macky Arenas

 

Tiene experiencia, trayectoria, sagacidad y no claudica sus principios ni se cambia de acera. Lo precede una larga y respetable trayectoria como parlamentario, político demócrata, formado en las filas de la democracia cristiana y levantado en un hogar culto, de profesionales amantes de las letras, el derecho y la historia. Hoy es la persona que consultamos para los lectores de ABC de la Semana.

 

Hay más incertidumbre que nunca en el país. ¿Qué dice un político de criterio y experiencia, justo lo que parece faltarle al elenco que hoy alumbran los reflectores?

 

La gran interrogante que tenemos en este momento es si la relación emocional que existió entre Hugo Chávez y una parte importante de la población – ni siquiera creo que fue la mayoría pues la composición del voto chavista hay una parte que lo querían, una parte de los que lo temían y una parte de los sinvergüenzas y aprovechadores, lo cual conformaba la mayoría de lo que produjo el resultado electoral- se transmite y se mantiene, al menos entre aquellos que realmente lo querían.

 

Hay quienes creen que eso es un cheque endosable

 

La apuesta evidente del oficialismo va dirigida a lograr esa transmisión y de allí todo este circo necrofílico-religioso que se ha montado en relación a la enfermedad y muerte del Presidente de la República. Es curioso que hasta ahora no se haya oído a nadie, o a muy poca gente, hablar de las virtudes de Nicolás Maduro. Llama la atención que las entrevistas que hace el Sistema Nacional de Medios Públicos en la calle estos días, cuando le preguntan a la gente por qué votaría por Maduro, no haya nadie  que diga que es un hombre competente, inteligente, capaz, simpático o generoso…nada de eso. Indudablemente que significa un salto al vacío.

 

¿Cómo puede ser que en catorce años de chavismo en Venezuela no exista un relevo?

 

Es un salto al vacío. Muchos piensan que Chávez tuvo aciertos en cuanto a conectar con la gente, pero en lo que sí existe unanimidad es que escogiendo colaboradores era muy malo. Está evidenciado en una confesión del propio Hugo Chávez: la inmensa y altísima rotación de ministros, incluso de vicepresidentes, cambios muy frecuentes de todo su entorno, los reclamos públicos…al punto de haber tenido que nombrar una ministro para hacerle seguimiento al propio gobierno, una cosa que parece de teatro del absurdo. Todo eso indica que Chávez nombrando era muy malo.

 

¿Qué gobernante personalista tiene interés en nombrar gente preparada, brillante, que haga las cosas bien y se destaque?

 

 Cómo definimos el personalismo es otra cosa. Pero el general Juan Vicente Gómez se rodeaba de la gente más inteligente que había en Venezuela.

 

GÓMEZ Y PÉREZ JIMÉNEZ

 

Gómez es un caso atípico

 

Lo es, pero Pérez Jiménez también. Depende mucho de las personalidades según siquiatras y sicólogos. Dicen que Henry Kissinger se la pasaba observando para acercar a la gente que podría rivalizar con él en talento, con él, que era un superdotado. Igualmente existen personas mucho menos inteligentes que saben rodearse muy bien. Chávez ha podido gobernar con gente competente. El problema es que no aceptaba nadie que tuviera un átomo de brillo propio, cuando ha podido coordinar una constelación de gente muy brillante, apoyándose en su ascendiente y su carisma. Pero escogió rodearse de nulidades y hoy tenemos lo que se ve.

 

Por eso será que ahora, desparecido el jefe, no atinan a continuar si no es apoyándose en lo que queda de él

 

Lo primero que habría que determinar es si eso se sostiene o no hasta la elección presidencial.

 

Por eso la programaron de inmediato

 

Si, pero en el supuesto de que llegara a ganar Maduro se le presentará un primer problema: a Chávez estaba a punto de estallarle una granada en las manos…

 

Gustavo Tarre Briceño: “me paseé por la posibilidad de abstenerme... pero no tenía sentido...”

Gustavo Tarre Briceño:
“me paseé por la posibilidad de abstenerme…
pero no tenía sentido…”

¿A saber?

 

La crisis social y económica. En este país no se está produciendo nada, vivimos del ingreso petrolero. No hay divisas, no se genera empleos, cierran cada vez más empresas. Hay un cúmulo de errores que se han venido cometiendo y cuyos resultados no han tardado en manifestarse. Chávez no va a pagar esa factura, pero sí lo harán los que vienen detrás, el primero Maduro, si es presidente. Su dilema consiste en si rectifica y se sale del legado histórico de Chávez o mantiene el mismo rumbo y va directo al precipicio. Chávez tenía esa característica que los politólogos norteamericanos bautizaron como “político teflón”, las sartenes a las que no se le pega la comida: en política se aplica a quienes pueden cometer los mayores errores y no les afecta. Si algo no puede decirse es que Maduro sea un político-teflón. Es políticamente comprensible que intente beneficiarse del recuerdo de Chávez, pero no pareciendo una pésima copia del original.

 

Pero también es verdad que las últimas convocatorias del oficialismo eran muy pobres. Chávez hablaba en una plaza y, ni aún pagando, la gente iba. Hoy se ven multitudes desfilando ante el féretro día a día. ¿Cómo se explica?

 

Recuerda que no hay muerto malo ni hijo feo. Es la razón por la cual en las Constituciones de Venezuela se establece un lapso suficiente como para ponderar las virtudes de un fallecido que ameriten llevarlo al Panteón Nacional. Cuando murió Rómulo Betancourt la gente se planteaba llevarlo directo y, de no haber sido por la barrera constitucional, seguramente se le hubiese llevado.

¿Qué diría ahorita el actual gobierno si  Betancourt estuviese en el Panteón Nacional? Lo que busca el plazo largo de 25 años es permitir que la cosa se asiente y que una decisión como esa no sea producto de una emoción momentánea.

 

Esas emociones se han visto en otros momentos de la historia, mucho más impresionantes, por ejemplo en Europa. Está el caso de España con Franco

 

Colas interminables de gente encabezadas por el hoy rey Juan Carlos, mujeres que se tiraban al piso llorando, conmoción general por días y días por la muerte del caudillo. Hoy ya todo pasó y recuerdan a Franco como algo lejano. Sobre todo en los regímenes totalitarios, el armar estos inmensos funerales, Coreo del Norte, en la Unión Soviética, es para que duren lo que puedan durar. A Mao lo siguen teniendo en la Plaza de Tiananmen en Pekín, pero ¿quién le va a rendir culto cuando la economía y el gobierno chino es algo completamente distinto a lo que él quiso?

 

En el caso venezolano, nos hemos caracterizado porque todas las muertes se respetan aunque no todas se lloren. ¿No cree que la manera como se ha manejado este duelo es profundamente irrespetuoso?

 

Allí hay una terrible paradoja: quienes piden respeto para el presidente fallecido son los que lo están sistemáticamente irrespetando. Las intervenciones en TV de Henrique Capriles son la expresión más sosegada de respeto que se ha visto en todos estos días. El mayor irrespeto lo han protagonizado sus partidarios con la utilización política de la muerte y el dolor. Dicen que hasta reciclan a la gente, las ponen a dar vueltas y es la razón por la que vemos interminable el desfile de personas junto al féretro. Se juega de una manera poco noble con la emoción del pueblo chavista.

 

¿Descarta un triunfo de Capriles?

 

No. En lo absoluto. Capriles sacó la más alta votación de candidato alguno contra Chávez. Luego, el presidente reconoció que Capriles lo obligó a hacer campaña, lo que indica que llegó a temer perder las elecciones. Por otra parte, estoy seguro de que en un país con pureza electoral Capriles hubiese ganado. Y, en esas mismas circunstancias, a Maduro lo revolcaría. Pero hoy queda el ventajismo, el uso de dinero público a favor del candidato del gobierno, el manejo del miedo de funcionarios y de los beneficiarios de créditos, dádivas y misiones. Todo ese conjunto de trampas que el gobierno hace es lo que podría permitir eventualmente que Maduro llegara a ganar. Hay que agregar el cobro de la factura hereditaria que él está tratando de presentarle al país.

 

 Habida cuenta de ese racimo de desventajas, ¿tiene sentido ir a votar?

 

Insisto en que Capriles tiene una oportunidad de ganar. Le llegó a puntos a Chávez, así que la probabilidad de descontarle a Maduro es mucho mayor. Pero hay que preguntarse, ¿cuál es la alternativa? Como todo venezolano me paseé por la posibilidad, ante todo este aparato de trampas y ventajismo, de abstenerme.

 

OPOSICIÓN DURA

 

Podría haber sido una opción en el criterio de algunos

 

En ese caso, lo poco que queda del secreto del voto desaparece con la abstención. Aparecería otra “lista Tascón”, la de aquellos que no votaron. Todos aquellos que, dependiendo del Estado, no quisieran votar por el gobierno tendrían que ir, así fuera nulo, lo cual haría mínima la abstención. Luego, si no tienes candidato no tienes testigos y ello se la pondría fácil al gobierno para presentar a Maduro sacando 10 o 15 millones de votos. No tendríamos cómo saber ni reclamar porque no estábamos allí.

 

Hay quienes se planteaban otro candidato

 

Personalmente no  creo que tuviera sentido. De repetirse unas primarias Capriles habría ganado de nuevo. Fue a la elección con la legitimidad del importante número de votos que sacó en las primarias. Y la democracia es eso. Su victoria no fue por estrecho margen, sino muy contundente. Luego, la elección del 7 de octubre fue para muchos el resultado de un gigantesco esfuerzo que  hizo el propio Capriles. En otras palabras, la gente lo cree culpable de la derrota, por más críticas que se puedan tener en relación a su liderazgo en la campaña. Luego, con aquella oleada de triunfo chavista, gana de nuevo la gobernación de Miranda. Eso revela un liderazgo que, guste o no, no puede dejarse de lado. Sumando esas características, pareciera que lo que pasó es lo mejor.

 

Lo interesante es que haya aprendido de la experiencia

 

No estamos en presencia del mismo Capriles. Le he escuchado dos intervenciones. El que dice que el almirante Molero es una vergüenza para la FAN no es el mismo. El que habla de un proceso electoral viciado, no es el mismo.

 

Tal vez eso le costó no haber ganado antes

 

Puede ser, pero yo apoyé a María Corina Machado, que tenía otro discurso y no ganó.

 

¿Es atribuible a su discurso?

 

_ La gente que votó por Capriles lo hizo sabiendo que no iba a confrontar…

 

¿Tenemos entonces vocación de perdedores?

 

No, lo que ocurre es algo más interesante, que Capriles se sentó y reflexionó sobre por qué perdió. Teniendo tantas cosas a favor y otras en contra, “por qué perdí”. Posiblemente porque el discurso fue equivocado y este nuevo discurso que estamos oyendo en mucho más consistente. Te insisto, si se le escucha bien, ese no es el mismo Capriles. Ni siquiera es el que hablaba días después del 7 de octubre. Es un tipo mucho más duro y cercano a esa tesis que él mismo descalificaba atribuyéndole radicalismo. Sus últimos planteamientos podrían salir del núcleo más duro de la oposición.

 

¿Eso moverá a quienes se abstuvieron en la última consulta de gobernadores?

 

Nos afectó esa abstención, pero el chavismo perdió más votos. Hay que tener presente que en todas partes del mundo una elección regional mueve menos que una nacional. Además, entran a jugar otros factores como el cansancio electoral. Eso de estar votando a cada ratico cansa a cualquiera. Todos recordamos la época en que votábamos cada cinco años y ya. Hoy fácilmente podemos tener dos, tres o cuatro elecciones por año.

 

Y la gente se fatiga, como decía Neruda, de “ver la tierra que no cambia”

 

Pero eso no quiere decir que la tierra no puede cambiar y nuestra peor opción es no hacer el esfuerzo. 

 

Artículos relacionados

Top