¿CUAL DE LOS DOS GANARÁ?

La Pequeña Política
Espantapájaros
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 “Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio,  no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

 

He dedicado horas de horas a reflexionar sobre el difícil rol que me corresponde. Entiéndanme bien, mis pajarracos y pajaritas queridas. Es cierto. Yo viajo con mi mente hasta el futuro, y desde el otro lado del presente, aún del presente que aún no es presente para Uds., veo venir el Porvenir. Tanto, que en enero de 2010, diecisiete meses antes de su primera operación en Cuba, les señalé que Águila Uno había entrado en su etapa de mudanza… la etapa en que las águilas buscan regenerarse para prolongar su existencia… era el comienzo del fin.

 

314 Mujer vaca

 

Mi laberinto

Quienes me fabricaron, realizaron bien su tarea. Sabiendo que me condenaban por siempre a estar en el mismo sitio, cuidando las cosechas de los señores dueños de estas tierras, me dotaron de facultades que me permiten volar, volar con el pensamiento… y desde más allá del presente, ya lo dije, ver lo que otros jamás podrían ver.  También me permiten mis facultades, filtrarme, por ejemplo, en las alcobas de los poderosos – o de los que aspiran serlo- meterme en su pensamiento y cabalgar en sus sueños para entrever su carácter, su estado de ánimo… sus intenciones.

Pero hay otro aspecto de mi realidad. Viajo con mi pensamiento por las noches, cuando los pájaros se alejan y mis cosechas están seguras, pero durante el día, debo guiarme por lo que veo, leo, escucho y observo. De allí la diferencia entre mi visión, la que me permite ver el resultado de un proceso, y el proceso mental en sí, el que me lleva, al igual que a Uds., aunque con una objetividad que pocos tienen, a analizar el desarrollo de los acontecimientos, atreviéndome a anunciarles un vaticinio que desde el otro lado del presente, aún no se ve.

Les doy un ejemplo. Hace tres semanas, después que reaparecí con mi columna, me trajeron del semanario la única crónica que escribí durante la campaña presidencial del año pasado. Fue en julio. Allí vaticinaba yo, Espantapájaros, que Águila Uno en septiembre quedaría sin voz … o sea que quedaría mudo un mes antes de las elecciones. Pero fue tres meses más tarde cuando realmente no pudo hablar más. Una pequeña diferencia dirán Uds., lo que no deja de ser cierto. Pero esa diferencia marcó LA DIFERENCIA.

Águila Uno le puso, realmente le puso en esos metros finales y por eso, y con la ayudita de la pajarraca Tibisay, y tras unas negociaditas que nunca salieron a la luz pública, logró no solo ganar sino desprenderse.

Esa es mi lucha interior, mi adorada bandada. Es la lucha entre esa visión infalible que me permite anticipar lo que para Uds. es un futuro nebuloso, y mi percepción cotidiana, la mía, guiada por la razón, que es capaz de atravesar matrices de opinión y ver la verdad verdadera, pero que inevitablemente es menos precisa. Por eso no haré predicciones sobre el 14-A. Puede que gane el uno pero puede también que gane el otro.

Por lo pronto observo a Stalinvogel, lo llamo así porque fue él y no otro quien decidió que Águila Uno muriera precisamente el mismo día que el dictador ruso. Yo lo observo seguro de que va triunfar, claro, guapo y apoyado como está, cualquiera se siente seguro. Pero es curioso, a la vez lo  veo preocupado.

Se siente solo, con todo y su “Junta cívico-militar”. Veo en él señales de agotamiento. ¿Será porque carga a cuestas, como ánima en pena, el mito de Águila Uno? No me he metido en su alcoba para hurgar en su pensamiento, pero para mí que presiente que tan pronto gane, allí mismo, en ese preciso momento, comenzará el purgatorio que lo llevará al infierno.

 

El que nació enmantillado

El ser humano es sumamente complejo. Mi pensamiento es lineal y mi misión en esta vida quedó claramente definida el primer día que tuve conciencia de mi existencia. Lo mío es cuidar cosechas y a la vez cuidarlos a Uds. Pero ¿para que nació Nicolás? ¿Para que nació el Halcón mirandino? Y es allí donde nacen las frustraciones. Cuando alguien que piensa que nació para ser Presidente, por ejemplo, se da cuenta de lo que él percibió era sólo un espejismo, años de decepción y sufrimiento le esperan. Pregúntenle al Tigre si no es así.

El caso del Halcón Mirandino merece especial atención. En la historia del país, ha sido el único Presidente de la Cámara de Diputados que fue escogido sin jamás haber sido diputado. Nadie lo conocía, y sin embargo, se eligió. Luego, cuando nadie daba medio real por sus posibilidades de ser reelecto alcalde, Águila Uno le hizo favor de ponerlo preso en la DISIP, y lo convirtió en héroe.  Claro, fue reelecto.  Y cuando se lanzó a gobernador, ocurrió algo muy similar. Sus posibilidades de triunfar eran nulas. Con dos candidatos fuertes, él y Pajarraco Mendoza, frente a Gavilán Cabello, entonces gobernador, era imposible ganar. Pero Águila Uno de nuevo lo ayudó. Inhabilitó a Mendoza, y el halcón mató al gavilán.

Tal era su estela de triunfos imposibles que muchos llegaron a la conclusión, comenzando con el mismo Halcón mirandino, que Águila Uno era hasta capaz de morirse justo a tiempo  para que él se pudiera imponer.  Pero, no, le ganó… pero al final fue igualito. La mano de Dios le dio una segunda oportunidad.

¿Realmente ganará Stalinvogel? ¿Habrá nacido el Halcón mirandino para heredar a Águila Uno? ¿Le tocara a él, y no Stalinvogel, enfrentar el Infierno terrenal que se aproxima? 

 

La visita del Curita

Los comunistas siempre admiraron los ceremoniales de la Iglesia católica y envidian la simbólica puesta en escena en cada Misa de la última cena del Señor. No debió extrañarles a Uds. entonces que el Cóndor del Caribe, viejito y todo, allá en La Habana, hubiera querido convertir la muerte de Águila Uno, en una especie de Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo.

Lo que sigue me lo explicó el Curita, si, el Curita, un sacerdote muy querido, que me visitó. Juntos recorrimos el proceso electoral del año pasado, fijándonos mucho en el uso de la propaganda. Lo primero que hicieron fue asociar a Águila Uno con el Amor. De allí aquel “Chávez, corazón de la patria”… y cuando temieron como yo que las fuerzas de Águila Uno no dieran hasta el final, comenzaron con “Chávez somos todos”, “Chávez eres tú”. Y hasta dieron un paso adicional agregando “Chávez vive en ti”. Casi que un Padre Nuestro.

El 7 de octubre celebraron el Domingo de Ramos, aunque por aquí, a decir verdad, no se escuchó ni un cohete. Y poco tiempo después, fuimos testigos de su larga pasión y muerte.

Solo faltaba la resurrección. Pero resurrección con bigotes no me convence.

 

De vuelta a mi laberinto

¿Cuál de los dos candidatos ganará esta elección para después caer por el precipicio que se nos viene encima?

Cuando les escribo, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas, mi pensamiento está del otro lado del Presente, mirando venir el Porvenir. Al igual que hace tres semanas, sigo viendo un resplandor que promete. Pero ¿Será en abril? ¿Será en julio? ¿Saldrá el sol a brillar después?

Compréndame cuando me niego a precisarlo con exactitud, mis pajarracos amigos, mis pajaritas queridas. Después del pelón del año pasado, cuando me equivoqué por tres meses, no quiero correr más riesgos con mi reputación. 

Pero están corriendo los quince años de los que nos habló el Gallo… y yo ya lo estoy viendo. Muy pronto volverá el resplandor.

 

 
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