Venezuela partida en dos mitades

Yoani Sánchez

Yoani Sánchez

Yoani Sánchez
yoanisanchez@gmail.com 

 

Cuando se oculta y distorsiona sistemáticamente la información, puede ocurrir que cierto suceso deje al descubierto la tan prolongada manipulación noticiosa. Justamente es lo que ha pasado con las elecciones venezolanas y el tratamiento que de estas habían dado los medios de prensa oficiales en Cuba.

Fallecido Hugo Chávez y comenzada la campaña presidencial, tanto la televisión como la prensa escrita de la Isla se volcaron en la tarea de demostrar cuán poca popularidad tenía el candidato opositor Henrique Capriles. Cada día, desde bien comenzada la mañana, la televisión nacional aseguraba que Nicolás Maduro arrasaría en las urnas. Una victoria contundente, nos vaticinaban por todos lados.

De manera que el domingo pasado en la noche, cuando finalmente se dieron a conocer los resultados electorales, la mayor parte de la audiencia cubana no entendió qué había pasado. La poca diferencia de votos entre Maduro y Capriles dejó confundidos a muchos que le habían creído al periódico Granma cuando alardeaba del inmenso apoyo popular con el que contaba el “presidente sustituto”. Sin embargo, la pequeña diferencia entre los dos candidatos, menos de un cuarto de millón de votos, no se correspondió con los pronósticos hechos por el oficialismo cubano.

La realidad es que las urnas demostraron una Venezuela prácticamente dividida en dos, polarizada y donde tanto el gobierno como sus opositores tienen millones de ciudadanos que los apoyan. Una nación partida a la mitad, en la que el enfrentamiento ideológico se exacerba y que parece abocada a una crisis de grandes proporciones.

A partir de ahora para la prensa cubana será más difícil hablar de Venezuela como un país de un solo color, de un solo partido. Ya hemos escuchado a las urnas y lo que han dicho dista mucho de la unanimidad -que nos quisieron hacer creer- y del apoyo total a Nicolás Maduro.

 

@ELPAIS

 
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