Jaque al Rey: tablero bolivariano

Daniel Lansberg Rodríguez

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@Dlansberg 

 

A la oposición, aún le quedan opciones, y los pasados resultados electorales dieron un impulso

 

Paul Morphy fue un ajedrecista norteamericano, quien, con apenas 20 años de edad, llegó ser campeón mundial en esta disciplina a mediados del siglo XIX. Transcurrido siglo y medio, sigue siendo considerado como uno de los mejores jugadores de la historia. En su momento, el joven ajedrecista logró revolucionar el juego, sacándole el máximo provecho a un principio fundamental que -hasta ese entonces- muchos habían pasado por alto.

Su estilo de juego, el cual desconcertaba a muchos jugadores que lo enfrentaban, reflejaba este cambio de paradigma. Desde el comienzo, Morphy cedía su posición sacrificando sus piezas y hasta su reina. Sus oponentes con frecuencia lucirían estar ganando hasta muy poco antes de que él, con un par de jugadas inesperadas, lograra asegurar un jaque mate inevitable.

Estas victorias se debían en gran parte a su habilidad para explotar las limitaciones de lo que se entendía como estrategia en esos días. Morphy descubrió que, aunque el otro disfrutara de ventajas tanto en piezas como en posición, no podría triunfar mientras que sólo estuviera reaccionando a las movidas ajenas. Sin arrebatarle al contrario la iniciativa y mantener el impulso, no se puede ganar.

jaque al reyEsta caracterización igual podría describir el panorama actual de la política venezolana. El oficialismo domina tanto en piezas como en posición, disfrutando de un control casi Orwelliano sobre las instituciones y los recursos del país. Pero el impulso -por ahora- han demostrado tenerlo Henrique Capriles y la oposición venezolana.

Se trata de quién actúa y quién reacciona:

Capriles dice que va marchar al CNE, el gobierno lo prohíbe en violación del artículo 68 de la Constitución y convoca a una movilización en apoyo a la juramentación de Nicolás Maduro.

Capriles pide cacerolazo, Maduro pide “Cohetes Bolivarianos”.

Capriles dice que asistirá a la reunión de Unasur, Maduro viaja a Unasur.

Capriles intenta una rueda de prensa, Maduro convoca Cadena nacional. Siempre.

El patrón queda claro: Capriles = acción, Gobierno = reacción. Mientras tanto, el sábado pasado, tras una pugnante rueda de prensa del CNE donde ya anunciaban, que los resultados de la auditoría no podrían afectar los resultados, el candidato Capriles no reaccionó.

En la política, igual que en el ajedrez, no existen victorias parciales. El juego se acaba o con un empate o con la derrota total de uno de los jugadores: el cual tiene que encontrarse amenazado, acorralado y sin opciones.

A la oposición aún le quedan opciones, y los pasados resultados electorales le dieron un impulso que aún permanece en sus manos. Si logran mantenerlo, vencerán, a pesar de la obvia superioridad del gobierno a nivel de piezas y posición.

Tal vez Henrique Capriles pueda ser recordado mañana como el Paul Morphy de la política venezolana. Al menos así espero poder recordarlo yo.

 

 
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